20 de abril de 2007

Masacre en la Universidad...

Un escalofrío invadió mi espalda cuando me enteré de la noticia. Me vinieron recuerdos a la cabeza: Recuerdos de una matanza machista en Montreal hace muchos años, recuerdos de una masacre en un instituto estadounidense... Y pensé en que, en cualquier momento, puede tocarnos a mí o a mis compañeros. Pensé también en lo triste y penoso de morir de esa forma: Unos alumnos están tranquilamente recibiendo clase de un profesor mejor o peor, cuando alguien de repente emprende en el aula y se lía a tiros. Escalofriante. Y no entraré en el debate de las armas, pero mi posición es meridianamente clara: No a la venta de estas.

Lo que ha ocurrido en Virginia me hace reflexionar mucho, y estremecer, puesto que, como representante estudiantil, paso en la facultad muchas horas al día, entre profesores, alumnos y alumnas, cafeterías, fotocopias y conferencias. La inocencia de las víctimas en estos casos me suscita un tremendo desasosiego, y me hace pensar si ahora mismo cualquier facultad de, por ejemplo, la Universidad de Extremadura, sería capaz de evitar alguna cuestión de este estilo. Y la respuesta, a mi juicio es rotunda: No. No seríamos capaces de evitar ninguna cuestión de tamaño calibre.

Me solidarizo con todos los estudiantes fallecidos en esta situación, puesto que, en el fondo, pienso que en cualquier clase de Economia Aplicada, Física Química o Derecho Administrativo II, cualquiera puede entrar y romper con sus disparos unos futuros, unas orlas y unos sentimientos, además de unas vidas de las que todos los políticos dicen que son "la mejor generación de la historia". Vidas truncadas porque sí, por estar absorbiendo conocimientos en unas sillas incómodas.

Mientras esto ocurre, Ibarra recibe un honoris causa en Argentina, Rouco lo recibe en Burgos (con merecida polémica, claro) y Floriano y Guillermo nos visitaban en Derecho. Pero se me quitan las ganas de comentarlo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola José Antonio:
Navegando por la red he topando con esta página tuya. Admito mi sorpresa por esa curiosidad que tienes de indagar en la vida de los demás, pero mi comentario se debe a otro motivo para nada relacionado con eso. Se trata de los Premios Nacionales de Bachillerato. Yo pienso presentarme y me gustaría saber cómo fueron los exámenes del año pasado. ¿Qué cayó en Lengua? ¿y en Historia? ¿y sabes lo que preguntaron en la prueba de latín? ¿Estudiaste mucho? Espero que puedas responderme a todas mis preguntas y muchas gracias por tu colaboración, me será de gran ayuda.

José Antonio Gil Celedonio dijo...

Curiosidad por indagar en la vida de los demás no exactamente... Curiosidad por comprender la realidad de lo particular a lo general quizá.

No estudié demasiado. No te voy a contar mucho por aquí. Si quieres saber algo, dime tu mail y te escribo contándote cosas.

Anónimo dijo...

mi mail es cernadas16@hotmail.com. Estaré encantada de escuchar a un Premio Nacional de Bachillerato.Saludos y gracias.

Caty Cordero dijo...

Cuando pasan estas cosas, aparte de revisar mentalmente por enésima vez la excesiva permisividad de los estadounidenses con las armas y repasar en un segundo la proporcion de éstas por habitante, se me viene a la mente que lleva a un asesino a entrar en un centro estudiantil y matar a sus compañeros y profesores. No se por qué, pero he sentido un profundo desasosiego cuando esto ha pasado en un instituto o universidad, aparte de las connotaciones horribles que ya de por sí tiene el acto...se te pasan mil cosas por la cabeza y parece increíble que en sitios donde la cultura y el saber deberían reinar, estos tengan que convivir muchas veces con detectores de armas(por poner una de las cosas que se me pasan por la cabeza)...pero sobre todo...qué llevo a esa persona a entrar a cañonazo limpio en su universidad.

Caty Cordero dijo...

(llevó con acento)

Arggg!!!

J.M. Méndez Peña dijo...

(Con "tilde", Caty, con "tilde")

Un beso