28 de diciembre de 2007

Las promesas electorales y los mitos.

Hay un fenómeno en la vida política de nuestro país (y de muchos otros, imagino, si bien no lo tengo claro) que no acabo de entender: Cuando a uno le piden el voto directamente, desconfía, pero cuando te intentan convencer por medio de otras vías, y lo consiguen, todo es estupendo. Cuando debería ser al revés: Yo antes me fío del que viene, me cuenta su película y me pide el voto que de quien pretende pillarme de otras maneras... Cosas del condicionamiento implícito.

En cierta relación con este fenómeno está el de las promesas electorales y lo que la gente piensa de ellas: Al igual que está extendido aquello tan beneficioso para la derecha ("todos los políticos son iguales"), también está extendida como la pólvora la creencia de que los programas electorales no se cumplen. Algo que creo difícil de constatar porque, salvo excepciones, nadie se los lee más allá de lo superficial. Realmente, que se lean o no los programas electorales antes de ejercer el derecho de sufragio activo es indiferente para los partidos, que, según podríamos entresacar de la realidad política actual, consideran al programa electoral según un doble carácter: En primer lugar, un manifiesto de ideas y acciones concretas que le permita luchar contra la inercia gubernamental y, en segundo lugar, un testimonio escrito de compromiso con los votantes, a través del cual estos pueden evitar la absoluta discreccionalidad del Estado, si bien desde un punto de vista exclusivamente "moral". No obstante, el programa no debe ser considerado sólo como ese documento escrito y diseñado según cánones de marketing. También es "programa" aquello que se promete o se anuncia en precampaña y campaña, además de aquello que resulte fundamental en la línea ideológica histórica del partido correspondiente. Para mí, como vemos, el programa es algo más amplio que unos folios numerados.

Precisamente el problema de Zapatero durante esta legislatura ha sido procurar cumplir, en la mayor medida posible (casi todo excepto en lo que se requería consenso de los grandes partidos), el programa por el que fue elegido...Tanto las acciones estrella del gobierno como sus puntos más flacos estaban más o menos explícitamente comprometidos en su programa electoral, y de ahí sus problemas: Zapatero ha gobernado según un programa, mejor o peor. ¿Por qué pensar que no se cumplen?

Pero lo de Rajoy es diferente. Porque él, por encima del pensamiento terreno, intenta hacer calar reducciones de impuestos y rebajas de presión fiscal mientras un histórico como el alcalde de Salamanca hace precisamente lo contrario. Maravillas de la doble moral.

Moraleja: Ni todos los políticos son iguales (aunque se dediquen a esto) ni las promesas están para ser incumplidas.

23 de diciembre de 2007

Valencia y los mitos

Desde hace muchos años (algunos dirían la ampulosa frase aquella de "desde que el mundo es mundo") vivimos constantemente rodeados de leyendas urbanas de toda índole. Muchas son famosas, otras no tanto. La de la muerta de la curva o la de la carnes de res de Mcdonalds son mis preferidas. La de la Oreja de Van Gogh y ETA es la que menos me gusta...

Como podemos ver perfectamente en multitud de páginas web sobre el tema, hay leyendas urbanas sobre casi todo. Política incluída, claro está. Y he ahí un campo interesante, en el que intentaré desmentir o confirmar estas leyendas urbanas, estos mitos que circulan en torno a nuestra cultura política. Porque la rumorología en política no es neutra, y contribuye a extender creencias que son poco ciertas, por no decir que son totalmente falsas.
Y como ejemplo, qué mejor que comenzar con una de las más curiosas de todas: El PSOE está perdido en Valencia, o como algunos miembros del PPCV han dicho, "será la tumba de Zapatero". Yo, al margen de consideraciones desiderativas, creo que, "científicamente" (todo lo científicas que pueden ser mis entradas de "politología para dummies") es algo absolutamente erróneo, si bien no muy desencaminado. No obstante, debemos partir de la base de que, salvo rarísimas excepciones, las elecciones municipales y autonómicas NUNCA son extrapolables a las generales.

A las pruebas nos remitiremos, puesto que para constatar esta realidad que pretenden hacer que parezca tan clara no podemos basarnos (mejor dicho, yo no puedo dados mis conocimientos sobre el PSPV) en otros aspectos como la vida interna del partido en dicha comunidad autónoma, la presencia de figuras relevantes en sus filas, o la motivación de las bases. Por ello, será la realidad o, mejor dicho, las constataciones de la misma las que mejor nos pueden ayudar a desmontar esa idea tan extendida. Para ello haremos comparativas diferenciadas, basándonos fundamentalmente en los resultados electorales de las últimas 3 convocatorias electorales "relevantes" en nuestro país: Elecciones autonómicas y municipales de 2003, Elecciones Generales de 2004 y Elecciones autonómicas y municipales de 2007, habida cuenta de que estas últimas son las que el PP toma como base para afirmar el mito que pretendemos desmontar.

En primer lugar, vamos a ver el resultado obtenido por el PSPV en las anteriores elecciones generales de 2004. En esos comicios, con todas las peculiaridades que queramos ponerle, las formación socialdemócrata obtuvo unos resultados bastante positivos, habida cuenta de los resultados obtenidos por el PSOE en los anteriores comicios de 2000. Sobre 32 escaños a repartir entre las tres circunscripciones provinciales de Alicante, Valencia y Castellón, el PSPV sacó 14, con 1.121.701 votos (42.43 % del total), todo esto con una participación elevada, de más del 78%. Unos resultados que, si bien son francamente mejorables, son bastante loables y aceptables. Personalmente, yo no los calificaría de descalabro electoral, ni mucho menos de debacle. Hemos de tener en cuenta que estas elecciones generales son las que más se podrían asemejar al resultado de las próximas, ya que, salvando la gran cantidad de condicionantes y movimientos de intención de voto, al ser dos elecciones del mismo tipo, con los mismos candidatos a la presidencia del gobierno, se asemejan más que unas autonómicas y municipales, que son con las que se ha sentenciado la caída "a la valenciana" de Zapatero.Pasemos pues a este otro tipo de elecciones, las concernientes a municipios y comunidades autónomas.
Si comenzamos con las de 2003, podemos observar que la Comunidad Valenciana es una comunidad autónoma bastante poblada (la cuarta más poblada de España, tras Andalucía, Cataluña y Comunidad de Madrid), con más o menos 4.100.000 habitantes. Teniendo en cuenta que votó aproximadamente un apreciable 72%, el PSPV, con Ignasi Pla a la cabeza, arañó un escaño más de la cámara autonómica (que tenía en aquel entonces 89 diputados), quedando con 36, que representaban un total de 870.589 votos favorables a sus candidaturas y un 35.70 % del total. Los resultados mejoraron tanto en escaños como en votos con respecto a las anteriores, si bien no se consiguió el objetivo de vencer al PP ni el de frenar una mayoría absoluta. En cuanto a las capitales de provincia, el PSOE creció en apoyos en todas: Quedó cerca de romper la mayoría del PP en Alicante, subió 3 puntos porcentuales en Castellón y creció en un concejal contra Rita. En conclusión: Se creció bastante, dentro de las posibilidades y de la coyuntura nacional. Unos porcentajes aceptables teniendo en cuenta el empuje de los alcaldes populares y la popularidad incipiente tanto del presidente entrante Camps como del que lo había sido Zaplana.

Las de 2007 son otro cantar. En primer lugar, porque en Madrid ya no estaba Aznar, sino Zapatero, con todo lo que ello conlleva para poder hacer oposición al estado desde una comunidad autónoma. Y en segundo porque Camps y sus partidarios se habían convertido, a lo largo de la legislatura, en máximos exponentes de lo que algunos analistas denominan los autonomistas del PP, liderados por Esperanza Aguirre y el propio Camps (barones en consolidación como en su día lo fueran los socialistas Ibarra, Bono y Chaves). Los resultados fueron algo peores para un PSPV en ascenso: Consiguieron 37 escaños de una cámara que había crecido desde las pasadas elecciones en 10 (repartidos entre 7 al PP, 1 al PSPV y 2 a Compromís), y había perdido unos 33.000 votos desde 2003, aun con un crecimiento poblacional de 700.000 personas. La participación, no obstante, fue casi punto y medio más baja. Con esos resultados, mi análisis es que el PSPV no despega, ni tan siquiera remonta, pero no ha caído en picado, ni mucho menos. 33.000 votos perdidos sobre un total de 2.436.000 votantes no es mucho. En las capitales, el resultado, curiosamente, fue contrario: En Alicante, la joven Etelvina Andreu ha recortado distancias al máximo (unos 4.000 sobre un censo poblacional de 330.000 habitantes), si bien a costa de la izquierda de IU y afines; En Castellón, el PSPV sube cuatro puntos y dos concejales, dejando en una ajustada mayoría absoluta al PP; En Valencia, Carmen Alborch sube casi tres puntos porcentuales a pesar de una menor participación. En contraste con ello, se pierde el tradicional fortín de Torrent y se baja estrepitosamente en Elche.

Esta caída, teniendo en cuenta los resultados en otros lugares de España, no es nada comparada con la caída de Lola Gorostiaga en Cantabria o la de el PSOE murciano.

En conclusión, y que conste es tan sólo mi visión, Valencia no será la tumba de ZP(y menos con cabezas de lista tan reconocidos y después del plantón de Rita a Rajoy), ni mucho menos. Lo serán Andalucía y Cataluña si la participación es baja.

19 de diciembre de 2007

Rajoy se contradice.

Parece ser que Rajoy se sigue contradiciendo. Esta vez vuelve a hablar sobre contenciosos electorales, manifestando que aspira a gobernar aun perdiendo en votos. Parece increíble escuchar semejante lindeza de alguien que hace pocos meses instaba a la ciudadanía a rebelarse, de tal modo que gobernasen las listas más votadas.

Semejante idea, propia de quien no se sabe seguro en pleno período de precampaña electoral, es absolutamente lícita, claro está. Según la LOREG, nada impide a un partido con menos votos gobernar, y con un sistema electoral como el nuestro (hablando de convocatorias de elecciones a Cortes) es perfectamente posible que pudiese ocurrir, ya que, según la Constitución (tal y como podemos leer en su art. 68.2), la circunscripción electoral es la provincia, y Ceuta y Melilla, en el caso del Congreso, tendrán un diputado cada una, y el sistema es proporcional decreciente.

Pero los políticos no sólo son juristas, y normalmente las razones políticas priman sobre las normativas. Y esta realidad jurídica, que en nada impide lo descrito por Rajoy, choca con lo que el presidente popular decía en las autonómicas y municipales, en la elección de la FEMP y, muy especialmente, con lo que hizo en las Islas Canarias.
Es curioso, porque Zapatero en 2004 dijo claramente que sólo gobernaría si sacaba más votos que el PP... ¿Quién rompe consensos históricos ahora?

22 de noviembre de 2007

La engañifa fiscal de Rajoy.

Que quede una cosa clara: Desde el punto de vista político, lo que pretende Rajoy con su propuesta fiscal es sencillo: Engañar o desmontar el Estado del Bienestar.

Creo que en este caso es mucho mejor para todos los españoles que Rajoy se dedique a engañarnos o a intentarlo. Y creo, además, que eso es lo que hace, porque su idea es, además de insultantemente populista, es incoherente con el modo de vida popular. El Estado del bienestar actual requiere de unos ingresos recaudados de forma igualitaria y proporcional, es decir, un sistema fiscal en el que TODOS pagan pero con arreglo a lo que ganan. Ese es el sistema ideado para sufragar todos los gastos en materia social, infraestructural y funcional de nuestro estado. Pero, normalmente, y como se pudo comprobar en los ocho años de Aznar, las propuestas del PP tienden a reducir los impuestos directos (aquellos que pagamos a Hacienda o a cualquier administración tributaria de forma obvia y obligada) y a aumentar los indirectos (aquellos que pagamos al consumir cualquier producto), para así levantar la falacia de que los impuestos bajan, se reactiva el sistema económico y la gente llega mejor a fin de mes. Al final, el sistema tiene que financiarse si se quiere mantener, y esa es la vía del PP, tan legítima como cualquiera pero igualmente populista.

Pero esta nueva reforma que plantea rompe con la idea misma del Estado del Bienestar en que todos las personas con capacidad fiscal y con capacidad para consumir contibuyen con el mantenimiento de los servicios públicos y de los mínimos comunes que garantizan la igualdad de los ciudadanos. Rompe con la idea porque el IRPF desaparece para un cierto sector de la sociedad que, aun ganando dinero, el PP considera electoralmente que no deben pagar. Electoralista, desde luego, y poco recomendable para un estado con cotas de bienestar como el nuestro.

Extremadura sería, al contrario que lo que dice el PP, una de las más perjudicadas con tal reforma fiscal porque, aunque muchos extremeños dejasen de pagar el IRPF, Extremadura no recibiría la misma cantidad de recursos financieros como consecuencia de la cesión de este impuesto, porque lo que la res publica resultará debilitada y los servicios sociales caerán en calidad e incluso cantidad... Por lo que quizá no se pague IRPF, pero, como bien dicen por ahí, se tengan que pagar Sanidad, pagarán más por ciertos servicios públicos como el transporte urbano y quizá veamos a nuestro alrededor como las nuevas autovías son de peaje. Ah! Y, por supuesto, más por tabaco, gasolina, alcohol, ropa, etc...

Ser realmente favorables a la bajada de impuestos directos de forma real es desmontar nuestro estado del bienestar, algo que, bajo mi condición de socialdemócrata, es imposible e inaceptable. Pero sé que no lo harán, puesto que, a pesar de todo, la mayoría de la cúpula del PP vive, directa o indirectamente, del Estado. Ser coherentes con esa idea sería que fuesen profesionales liberales, como mi madre (socialdemócrata también).

Espero que esta reforma no cale y la gente entienda la trampa. Yo creo que es gravísima para nuestra salud como electores.

Guillermo acierta

Hoy he tenido la oportunidad de sorprenderme, por primera vez, con una noticia relacionada con el repasado y llamado "Estado de las Autonomías": Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura, se ha ofrecido voluntario para capitanear la creación de una comisión en que los ejecutivos autonómicos puedan reunirse sin la intervención del gobierno central.

La verdad es que la iniciativa es sorprendente, ya que, normalmente, al hablar de autonomías, de esa cuestión descentralizadora y territorial de nuestro Estado (para algunos federal en la práctica y para otros unitariamente descentralizado hasta las últimas consecuencias), siempre suele ser para pedir más y más competencias, avanzando en una senda de adelgazamiento del poder central que no sería negativa si no existiese la concepción actual, en la que parece que las autonomías no son estado. Estamos muy acostumbrados a que el proceso autonómico, después de las idas y venidas, de los giros que ha dado en todos estos años de democracia constitucional, sólo es recibir competencias, dinero y medios personales, pero nunca dar, construir y hacer estado.

Debemos partir de la base de que las autonomías, tal y como afirma el art. 137 de la Constitución, son Estado. Y además, son parte fundamental del mismo, porque tienen en sus manos la verdadera capacidad de cohesión del territorio, entendiendo que la unión voluntaria y dispositva de 17 (más las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, claro) es mucho más fuerte, por lógica, que la no existente unión de uno consigo mismo. Así, tanto porque lo dice la Norma madre de nuestro ordenamiento como porque lo afirma la lógica y el sentido común, la armonía del estado pasa por el filtro de la armonía de las propias comunidades autónomas.

Y hemos aquí el problema: Sólo hemos considerado que la dimensión vertical del Estado era regulable y organizable en pro del bienestar del conjunto, o lo que es lo mismo: Las reuniones bilaterales entre poder central y uno o varios territorios autonómicos (por lo que antes explique no voy a caer en la dicotomía Estado/ Autonomías) aportan estabilidad. Sí, las conferencias verticales entre poder central y poderes autonómicos sirve. Pero en un sistema de distribución competencial en el que hay vida más allá de competencias exclusivas del Estado (como explica el 149) y competencias concurrentes, hemos olvidado dotar al sistema, dentro de ese esquema vertical, de mecanismos horizontales, que regulen reuniones y comisiones a través de las cuales las comunidades autónomas puedan relacionarse, poner puntos en común y acordar multitud de cuestiones sin intervención del Gobierno central. Porque las competencias asumidas por las CCAA con titularidad y gestión son ya varias.

Muchas vías se atisban en el futuro para dar respuesta a esta posible solución. La más conocida, manida y nunca practicada es la reforma del Senado, para que realmente se convierta en una cámara de representación territorial (art. 69.1) y deje de ser un Congreso descafeinado para políticos jóvenes o para viejas glorias. Otra ha sido la Conferencia de Presidentes de Zapatero, una idea de carácter dispositivo del presidente del gobierno, aun sin regular y sin consecuencias formales más allá de compromisos políticos. Dos interesantes ideas, sí, pero insuficientes desde el nivel de interrelación horizontal del Estado.

La idea del presidente extremeño sorprende por lo poco habitual y por lo sugerente y útil. Se atisba en la idea un cierto aire alemán y una lectura a D. Eliseo Aja. Tomemos nota.

PD: La foto del Senado ilustra muy bien su papel de segundón poco útil: En negro, personal de la cámara. El resto son políticos: La de amarillo es la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado. El de rojo es un senador socialista. El de amarillo es un señador de CC. El de verde es un vicepresidente de la Mesa. Para eso ya tenemos el Congreso,¿no?

3 de noviembre de 2007

Efindex ya está aquí.

Las segundas jornadas sobre la blogosfera vuelven a visitarnos, o, mejor dicho, yo vuelvo a visitarlas en el magnífico marco que supone el complejo cultural San Francisco de Cáceres. Multitud de bloggers, desde el centro a la izquierda (porque a veces por aquí se ve un rojerío que a más de uno le asustaría), como dijo ayer Espinar, estamos aquí entretenidos hablando sobre multitul de temas de relevancia para el futuro. Porque, como decía ayer Guillermo Fernández Vara, y como demostró empíricamente Aravosis, los blogs y su influencia sobre la sociedad son algo imprescindible para entender del futuro.

Mucha gente, mucho presupuesto, muchas prestaciones, mucho debate... Enriquecedor, un año más. Y encima, en buenas compañías.

28 de octubre de 2007

Me hubiese gustado estar en Sevilla.

Anteayer, el doble premiado con Nobel y Príncipe de Asturias Al Gore, el que tendría que haber sido el sucesor de Clinton como habitante de la White House (la de problemas que nos habríamos ahorrado en el mundo), presentó su programa medioambiental ante 200 personalidades (o no tanto) del país, para hacerlos embajadores de sus ideas, su programa "Clima".

Si bien tiene un tinte mesiánico que no me gusta demasiado, creo que Al Gore está concienciando, poco a poco, lugar a lugar, y, por supuesto, con mucho dinero de por medio, a la población de algo que ocurre, digan lo que digan algunos que aspiran a gobernar: El clima está cambiando y quizá tenemos mucho más de ver en ello de lo que nosotros creemos.

Que el clima está cambiando no es nuevo. Sólo con tomar un manual cualquiera de Prehistoria podemos observar como dividimos el tiempo del momento en torno a cuatro momentos glaciales y a sus periodos interglaciares, es decir, en torno a cuatro cambios climáticos que asolaron la tierra. Por tanto, siempre he creído que negar tal cuestión es algo demasiado temerario, cuando no directamente infame y estúpido.

Lo que sí me parece interesante es el debate sobre si el ser humano y su actividad son capaces de acelerar y/o condicionar tales cambios, contraviniendo la propia tendencia natural. A pesar de la disparidad de los estudios científicos que podemos encontrar al respecto, creo que sólo la simple idea de que sea cierto debe hacernos reflexionar globalmente, y debe hacer que los estados tomen medidas, que, seguramente, nos serán mucho más sanas como conjunto. Y he ahí la importancia de Gore y su programa, que, además, podríamos entender en clave política, aunque todas las fuentes lo niegan. En todo caso, quién hubiera podido estar en Sevilla viendo al Nobel, intercambiando opiniones sobre un hecho tan interesante como trascendental para nuestro futuro.

25 de octubre de 2007

El TC se muere.

Nos estamos cargando el Tribunal Constitucional. Mejor dicho, se lo están cargando. Desde que comencé a aprender sobre esto del Derecho Constitucional algo me quedó muy claro: El Tribunal Constitucional, Alta Institución del Estado de carácter garantista y aclarador en su jurisprudencia, dedicado a resolver conflictos positivos y negativos de competencia, a ser la garantía jurisdiccional última de los derechos fundamentales de los ciudadanos, a resolver sobre la constitucionalidad o no de las leyes, etc... está formado por expertos en esta materia, con cualificación técnica lo suficientemente elevada como para poder trabajar fuera del arbitrio político, y además de forma independiente de los otros tres poderes clásicos, si bien vinculado en pro de los intereses generales del estado a ellos.

Pérez Royo, Aja y otros muchos defienden que la mayor virtud ejecutiva del TC era su respetabilidad, su honorabilidad, su buen nombre y su carácter puramente técnico, sin más medida que su doctrina en forma de sentencias, autos, etc...

Pero hoy, tras haber sido recusados la presidenta y el vicepresidente de la institución, tras haberse "cargado" al insigne Pérez Tremps, tras recusar el gobierno a dos magistrados conservadores, el PP anuncia que recusará a otros tres magistrados más. O sea, que de 12 magistrados nos quedamos en 5, ni más ni menos, un número insuficiente legalmente para que se pueda trabajar, y moralmente según mi criterio.

El TC está muerto gracias a los políticos de nuestro país. Deberíamos reflexionar si esto es lo que queremos. Y lo que es más importante: Cómo lo solucionaremos.

6 de octubre de 2007

Legitimidades.

Una vez más los salvapatrias parecen encontrar la solución de todos los problemas con algo tan simple como el autoritarismo arbitrista. Rajoy, aquel que algunos llamaron en su día "patriota de hojalata", y que viene haciendo declaraciones de dudoso patriotismo jurídico allá por donde va, se queda tan ancho después de decir que el presidente del gobierno debe instar al presidente de una comunidad autónoma a que dimita para así solucionar los problemas.
Al leer cosas así cabe plantearse muchas cosas. Está claro que la consulta que Ibarretxe plantea es, a todas luces, inconstitucional, y por tanto, ilegal. Por ello, ante una ilegalidad flagrante de tipo jurídico y político como esta sólo cabe una respuesta por parte del gobierno: Instar a las instancias competentes a que impidan dicha cuestión que se sale de nuestro ordenamiento, dejando actuar al poder Judicial y al TC, y recurriendo, como apuntan algunos, pero tan sólo si fuese estrictamente necesario, al famoso artículo 155.1 de nuestra Constitución. Firmeza, toda la del mundo, pero siempre dentro de la racionalidad.

Por ese artículo 155.1 se da prerrogativa al Gobierno de España para actuar en la CA correspondiente. Hasta ahí todo bien según el razonamiento de Rajoy, pero... ¿Es democrático instar a que un presidente de Comunidad Autónoma dimita si ha sido apoyado mayoritariamente en las urnas? ¿Sería democrático tumbar a Ibarretxe, después de haber planteado esta serie de cuestiones (que no son nuevas) antes de unas elecciones del País Vasco en las que resultó mayoritariamente elegido(si bien con menos apoyo)? A mi juicio, y siguiente el propio artículo 1 de la Constitución, la soberanía reside en el pueblo, y es el pueblo el que, si Ibarretxe continúa en esta senda tan peligrosa como electoralista, debe tomar la decisión de decidir si "está a la altura del cargo". Al presidente del Gobierno le corresponden otras cuestiones, no la de socavar el ámbito autoorganizativo de las autonomías.

Una vez más, el problema de la legitimidad en el poder. En este caso, ambos presidentes son legítimos y deben actuar en el marco de sus atribuciones y competencias como tales, sujetos, como es normal en nuestro Estado de Derecho, a los contrapesos y a los seguros que sustentan la maquinaria de los Poderes del Estado, sin más límite formal que esos, y sin más límite material que el voto de los electores.

Ibarretxe se mete en derivas soberanistas, y el Estado de Derecho en su conjunto lo detendrá con sus herramientas. Pero andar metiéndose en cuestiones de legitimidad democrática no beneficia precisamente ni al sistema ni a su propia arquitectura constitucional.

De la legitimidades de Imaz e Ibarretxe sobre la agenda política del PNV hablaremos en otro momento.

29 de septiembre de 2007

Público.

Por curiosidad, y totalmente ajeno al hecho de que se incluyensen películas en DVD bajo el módico precio de 0.50 euros, el día 26 compré el nuevo periódico de Escolar, Público. Después de la atractiva campaña publicitaria que han hecho, no podía perder la oportunidad de echarle un vistazo.

El formato me resulta agradable, sencillo y moderno, con excelentes áreas como la de Ciencia y con buenos columnistas como mi admirada Espido Freire. No tengo mucho más que decir, además de lo que ya he comentado, puesto que creo sinceramente que tengo que seguir leyéndolo hasta hacerme una idea de lo que me ofrece, y así poder comparalo con lo que yo busco para leer en mis mañanas de autobús cacereñas ( que me perdone Avuelapluma).

Al fin y al cabo... Si no lo hicieron ni 20 minutos ni ADN...

23 de septiembre de 2007

La Vigencia de los Recuerdos V: Tenía Razón.

Pasábamos muchas horas con ella entre las diferentes aulas que nos vieron crecer y aquellas cuatro paredes que constituían el seminario (otrora glorioso seminario de clásicas) de Latín. Era, a pesar de nuestro cercano abandono de la adolescencia, una especie de alma mater que se preocupaba por nosotros tanto, tanto incluso que algunos no comprendíamos como ella, con la que pasábamos, in illo tempore, al menos 8 horas lectivas a la semana, que nos llevaba una o dos veces al año a sitios mejores que este, no era nuestra tutora, la tutora de ese selecto y reducido grupo que, de toda la promoción de bachilleres, estudiábamos griego y latín.

Grosso Modo, ella es una profesora de clásicas en plenitud de su vida, ni joven ni mayor, con solera y clase suficiente como para permitirse ser y parecer lo que quiera. Yo intuyo, por algunas conversaciones y algunos comentarios inter nos (excepciones siempre a su más que decente forma de enseñar, además de lenguas muertas, historias, formas de pensar y hechos de un pasado que pintan tan bonito), que era conservadora. De derechas, vamos.

El día que descubrió que su joven alumno, aquel con el que a veces chapurreaba unas pocas frases en latín, aquel que traducía a César, leía la Ilíada y aplicaba latinismos aprendidos en la primera redacción que se le pasaba por delante, estaba metido en cuestiones políticas, hizo un comentario peculiar, con el timbre, la intensidad y la entonación de quien sabe lo que dice: "¿Político? Eres demasiado puro para eso. Yo te veo más como un catedrático..." Y siguió con Salustio.

Entonces no lo entendí. Pero ahora, cada vez que me acuerdo de ella, pienso que Luisa tenía, ab ovo usque ad mala, mucha razón. Dixi.

31 de agosto de 2007

El toro por los cuernos

Los políticos se hacen necesarios en una sociedad tan compleja como la de Extremadura en los tiempos que corren siempre que sean capaces de resolver los problemas que nos rodean. A pesar de lo evidente de la anterior afirmación, la necesidad de los políticos es algo que deberíamos exigir y pedir reiteradamente, para evitar inoperancias, y teniendo muy claro que si no consiguen solucionarnos los problemas, no son necesarios, y el sistema debe cambiar.

Para que un político, máximo responsable de un conjunto de órganos administrativos que deben encargarse de gestionar el espacio público que todos compartimos, sea necesario, tiene que tener, entre otras virtudes y habilidades, una certera y evidente: Valentía. O dicho de otro modo, debe saber agarrar el toro por los cuernos. Esa cualidad "torera", unida a unas especiales capacidades de empatía y de diálogo, son las que hacen que estos políticos, hombres y mujeres de nuestra res publica, sean capaces de llevar la sociedad adelante, y, por tanto, como decía antes, sean realmente necesarios. Porque lo que está claro es que la sociedad debe avanzar, en un sentido o en otro, desde una tendencia ideológica u otra, hacia un mayor bienestar social, hacia la felicidad (entendida esta desde una felicidad inicial objetiva) de la totalidad de los miembros que la componen.

Y he aquí que en Extremadura últimamente vemos ejemplos como estos: La alcaldesa de Cáceres quiere acometer la "problemática" del ocio juvenil desde una actitud valiente, abogando por descentralizar aquellas cuestiones que pueden ayudar a armonizar los intereses comunes de ese sector juvenil con el resto de la sociedad. La mayoría de las respuestas a tal idea, desde las de la mayoría de los ayuntamientos englobados en la Conferencia de Ciudades hasta la del propio ejecutivo autonómico, son sinceras y coherentes con esa actitud de valentía: Hay que hablar del tema, estudiarlo, gestionarlo e intentar contribuir a las soluciones. Las asociaciones juveniles aplauden la iniciativa, en su mayoría, claro.

Pero, como es evidente, nunca llueve a gusto de todos y no todos son capaces de entender la cuestión, unos por oportunismo político, otros por falta de luces. El ayuntamiento de Badajoz, una vez más, se encuentra míope políticamente y se niega a aceptar la posible transferencia de competencias en materia de juventud, excusándose en la falta de recursos para ello y en el siempre recurrente y agorero "hay otros problemas". Siempre recurriendo a los mismos temas. ¿Por qué, entonces, tienen una concejalía de juventud? ¿Por qué, entonces, otras ciudades tienen institutos de la Juventud y gestionan ocio juvenil de una manera bastante buena? El señor Monago sabrá. Lo que algunos jóvenes dicen, en la misma línea me parece igual de estúpido: El oportunismo del "si gobiernan los míos sí, si no, no" me parece irreflexivo y perjudicial.

La falta de valentía, de empatía o de capacidad de diálogo, unidas al oportunismo político y al conocimiento de saberse el único baluarte con el que atacar las propuestas de la Junta, impedirá, una vez más, que las problemáticas de la ciudad de Badajoz sean afrontadas con la dignidad y el empaque que deberían.

Lo curioso es que los jóvenes populares que critican la inicitiva, en breves perlas como esta, luego son los primeros en ir de botellón, reduciendo toda la problemática a esto, en puro ejercicio de infantilismo.

29 de agosto de 2007

Por fin se va.

Rosa Díez, otrora una de las dirigentes más brillantes del socialismo vasco, cara amable del gobierno de coalición que en tiempos gobernó Euskadi, ha decidido (por fin), salir del PSOE para integrarse en el partido que va a fundar Savater. Y yo me alegro mucho por diferentes motivos.

En primer lugar, me alegro porque, por fin, esta señora deja de pertenecer al partido con el que se mostraba tan en desacuerdo públicamente, faltando gravemente al respeto a multitud de compañeros y compañeras que no pensaban como ella, y que, en muchos casos, habían sido elegidos democráticamente por procesos internos, faltando a la lealtad propia que cabe esperarse de alguien que milita libremente en un partido, y que, además, y por sin fuera poco, lleva media vida cobrando de él. Algunos, como Ibarra, se acordaron de recordárselo, con un impecable ejercicio de respeto al partido, respeto a Rosa y a todos los que puediesen leerlo, pervirtiendo nombre y mensaje.

En segundo lugar, me alegro porque esta señora se ha dedicado en los últimos tiempos (en mucha menor medida que su amiga Gotzone, claro) a coincidir más con el PP que con su propio partido, y a mezclarse y dejarse ver sin ningún tipo de escrúpulo en actos en donde se criticaba duramente al PSOE, su partido, al que decía sentirse tan vinculada, dando así carnaza a la derecha más radicalizada y a los medios más parciales de nuestro país, confundiendo a muchas personas que, en busca de información, quizá no entendían como una señora EURODIPUTADA del PSOE y ex-candidata a la Secretaría General del partido podía adscribirse a ese tipo de cuestiones.

En tercer lugar, me alegro porque una persona que escribe esto de compañeros como Jordi Sevilla, Trinidad Jiménez, José Bono, Juan Fernando López Aguilar o del propio Zapatero(figuras más relevantes para el socialismo español y para diversas autonomías que ella) es indigna de continuar ostentando cargos públicos de relevancia, y quizá, revisando los estatutos del partido, de seguir militando.

Me alegro mucho por todos, especialmente por todos nosotros, pero también por el artículo 6 de nuestra Constitución.

8 de agosto de 2007

Rajoy y la reforma de la LOREG

La ley 5/1985, de Régimen Electoral General (en adelante LOREG), nace de una tramitación parlamentaria encabezada por el propio gobierno en el contexto sociopolítico de principios de los años 80, con una fuerte mayoría absoluta del PSOE en las Cortes Generales, con una oposición formada principalmente, por Alianza Popular, las minorías catalana y vasca y un grupo mixto formado, fundamentalmente, por los diputados comunistas. A pesar de todo esto, la ley de la que estamos hablando fue aprobada por 239 votos de los 243 emitidos (se ve que ese día sus señorías tenían comisiones de variopinto tipo), dos abstenciones y dos votos negativos. Toda una muestra de ese consenso que debería afectar a las cuestiones de Estado en nuestro país. A lo largo de su vida, ha sufrido diversas reformas, con más o menos consenso, pero siempre pretendiendo actualizar la ley de forma pareja a la sociedad española, y redefiniendo aspectos como las elecciones al parlamento europeo, la adaptación a los nuevos espacios de las ciudades autónomas, etc... En resumen, una ley que, como diría Guerra en su día al defender la ley en nombre del gobierno, nació con un respaldo como pocas en el Derecho Comparado, y así lo ha seguido manteniendo en estos años, naciendo leyes estatales que la "complementan" como la ley 3/1987 o la controvertida ley 6/2002.

Pero ahora hay voces discordantes con esta herencia constitucional. El señor Rajoy, ese brillante registrador de la propiedad tan cultivado en Derecho Constitucional, ahora pretende hacer una reforma de la LOREG por el mero hecho del resultado de unas elecciones. Es decir, lo que pretende es dar la vuelta a un procedimiento legislativo que consiste en elaborar la ley estableciendo criterios generales y de máximos, que relega los mínimos a desarrollos autonómicos y a procesos reglamentarios (en su preámbulo la propia ley recoge que nace con el sentimiento de ser complementada con desarrollos estatales y, fundamentalmente, autonómicos, que pueden llevar a cabo "su modificación o sustitución en muchos de sus extremos), para así reformar una ley por un oportunismo político de un determinado partido tras unos comicios particulares. Unos comicios que,al no serle tan favorables, han acrecentado su imaginación en forma de reforma (valga la redundancia parcial) de ley, hasta tal punto de pedir que "ningún partido pueda gobernar sin más del 30% de los sufragios".

De lo que no se da cuenta este señor es de que con esta reforma pretende romper una cuestión básica del ordenamiento constitucional español: Pretende convertir una materia de ley orgánica (tal y como establece el artículo 81 de nuestra Constitución) en una cuestión que se puede reformar a piaccere, buscando el apoyo del PSOE, y olvidando uno de los principios fundamentales del Estado, que no es otro que el pluralismo político (art. 1 de la C.E.), encaminándonos irremediablemente hacia un bipartidismo aún mayor de que ya se da o bien a un multipartidismo imposible, de partidos que sacan resultados muy similares entre ellos. Y todo por la falta de sintonía política con la mayoría de los partidos del espectro político nacional.

Además de cargarse el principio para el que nuestros constituyentes (aprovecho para lamentar la pérdida de Gabriel Cisneros) crearon la reserva de ley y el principio de ley orgánica, Rajoy se coloca por encima del bien y del mal, y se queda miope ante los defectos eminentemente prácticos que conllevaría dicha práctica del 30% en un futuro. Pongamos un ejemplo:
Cataluña es de las pocas comunidades autónomas de carácter multipartidista, donde, a pesar de haber dos partidos eminente mayoritarios (cuestión que se ve, fundamentalmente, en la titularidad de la inmensa mayoría de las alcaldías de la CA), ninguno de ellos se acerca a la mayoría absoluta, y en las últimas elecciones al Parlamento de dicha comunidad sólo uno superó el umbral del 30% propuesto, y por muy poco. En un primer supuesto, vemos como obtener más del 30% no garantiza gobernar, ya que en el juego político español, profundamente proporcional, los acuerdos, pactos y posiciones en común enriquecen el sistema y garantizan la pluralidad, lejos de empobrecernos. Y en el segundo supuesto, ¿quién hubiese gobernado si PSC y CIU hubiesen estado más cerca uno del otro y ninguno hubiese superado el 30% de los votos? Con tal impedimento legal, los parlamentarios hubiesen estado abocados a permitir la gobernabilidad de una opción aún sin "merecerlo", o a convocar nuevas elecciones, con el consiguiente perjuicio a la participación que ello supone en un país donde cada vez se da un mayor desinterés por la política, la res publica menos valorada, tan sólo por detrás de la cuestión religiosa.

Y he ahí el segundo problema de dicha reforma: Rajoy propone la fórmula de la segunda vuelta, que deja fuera a buena parte de los electores (teniendo en cuenta tal situación, sólo el PP, el PSOE y algunos partidos con fuerza regional pasarían), tanto por hastío de comicios, como por falta de representación entre las opciones a elegir, yendo, cada vez, hacia un sistema más y más anglosajón, más restrictivo y, por supuesto, incompatible con un sistema proporcional.

Como joven, y viendo la situación de empobrecimiento de la política y la falta de interés de mi generación por estos asuntos, más convendría que las futuras reformar de la ley fueran orientadas en otro sentido, no tanto en cómo o con cuánto se gobierna en momentos puntuales, sino más bien cómo van a ser capaces de gestionar participaciones bajas, multitud de votos nulos y en blanco o cómo aportar más dignidad a su profesión y acercar al ciudadano a las instituciones, a las leyes, a la participación y, en general, a lo verdaderamente importante.

Pero parece claro, señor Rajoy, que eso a usted no le interesa.

3 de agosto de 2007

Navarra, Navarra...

Cada vez entender lo de Navarra resulta más complicado, y más a tan poquito tiempo de que el Parlamento de Navarra elija a Miguel Sanz como presidente de la Comunidad Foral. O no, que nunca se sabe, tal y como están las cosas.

En primer lugar, cabe decir que como socialista, estoy muy de acuerdo con la posición adoptada por la Comisión Ejecutiva Federal, que, sabiamente, y a pesar de lo acontecido en Canarias (que es un caso para analizar fríamente), ha sabido medir los supuestos "aires de cambio" y "desalojos a UPN" que, según algunos políticos navarros, el electorado ha provocado, y van a ejercer de oposición ( con la responsabilidad y la obligación moral de ser duros e implcables a la vez que constructivos y servidores de la ciudadanía) a un nuevo gobierno de Sanz, al que le deseo suerte... Porque hay que saber calibrar resultados, y ser conscientes de que el PSOE es, ante todo, un partido nacional con unos intereses nacionales y unos compromisos con los españoles, que no se reducen a una suma de conglomerados autonómicos.

Analizando, vemos como UPN tiene 22 parlamentarios sobre un total de 50, y un 42.2% de los votos totales, con lo que pierde un parlamentario foral con respeto a la anterior legislatura. La coalición Na-Bai tiene 12 parlamentarios, con un 23.7% de los votos, con lo que obtiene 4 parlamentarios forales más que la representación hermana (que serían los grupos de EAJ-PNV y Aralar) de la anterior legislatura, y el PSN-PSOE tiene otros 12 parlamentarios con el 22.4%, uno más que la anterior legislatura, de lo que podemos deducir que, en parte, puede ser cierto que la ciudadanía navarra ha aportado con su voto (en un porcentaje alto, algo más del 75% de participación) una cierta idea de cambio, teniendo en cuenta que UPN se aleja de la mayoría absoluta y otras dos fuerzas políticas se acercan más. Para mí, la pérdida de apoyo relativa del partido de gobierno y la subida de las fuerzas opositoras sería una razón más que suficiente para desbancar a UPN del gobierno, pero sólo con una condición: Que esas fuerzas fueran ideológicamente hermanas y que llegaran a unos acuerdos programáticos dinámicos y eficaces (tal y como ha sucedido en muchos ayuntamientos a partir del 27-M, en que pactos entre PSOE e IU).

Sin embargo, hay que tener en cuenta otros dos factores: El primero, que hay un tercer factor en discordia: IU de Navarra, partido hermano de EB, que en Euskadi no está metido precisamente en un gobierno que podamos considerar de izquierdas. Y el segundo: Na-Bai está formada por cuatro partidos de ideologías y orientaciones políticas dispares que tiene como común denominador la "vasquización" de Navarra (a la que yo no le tengo demasiado miedo), a saber PNV, Aralar, Batzarre y EA. Esos factores, que hacían mucho más difícil un pacto estable (a mi juicio, y parece ser que al de parte de la Federal también), al final, han acabado imposibilitando un gobierno "de izquierdas" (primer punto dudoso) y de cambio en Navarra por falta de acuerdo programático. Y es que es un cóctel peligroso formar un gobierno de coalición presidido por la segunda de las dos fuerzas cuando el panorama ideológico no es favorable y no se llegan a acuerdos programáticos.

Me sitúo así en la línea de los socialistas que creemos que hay que poner los intereses generales por encima de los particulares, y por desalojar al PP del poder no hay que hacer cualquier cosa, por mucho que ellos sí lo hagan (véase el caso de Canarias). Quizá es porque provengo de una comunidad autónoma donde el PP jamás ha podido con gobiernos estables, sólidos y coherentes, o porque entiendo que el "se vale todo" no es un buen estilo en política. Y menos a pocos meses de unas elecciones generales que se preveen bastante reñidas.

¿Y qué gana el PSOE con esto? Además de los enfados del nacionalismo vasco, del PSN (con dimisión de Puras incluída) y de otros sectores de Navarra, gana, en primer lugar, una excelente plaza de oposición desde donde puede apretar las tuercas como quiera al nuevo gobierno navarro, y desde donde puede tomar la iniciativa política en todo momento ante un Sanz en minoría relativa (aun con el apoyo de CDN). Pero además gana un respiro ante un PP que no ha dudado en mezclar la idea de la rotura de España con la idea del terrorismo etarra para defenestrar previamente un gobierno PSN-NaBai, quitándole así al últimamente silencioso Acebes y a su cohorte un arma arrojadiza que azotaba al propio Zapatero donde más le dolía (en lugares donde el nacionalismo españolista y el centralismo son más que evidentes, como Madrid) de cara a unas elecciones que, finalmente, parece que no serán adelantadas.

Para la dirección federal, perder Navarra era, en el fondo, un mal menor, dado que el verdadero problema del PSOE es, ahora mismo, un problema de comunicación y de no saber sobreponerse al ruido del PP y sus medios afines. Por ello, al quitarse la credibilidad del argumento, le mete un tanto al PP y gana un respiro que vendrá muy bien.


A pesar de todo, creo que, tras la resolución del problema de Madrid, Valencia y Navarra necesitan de un nuevo liderazgo orgánico que resuelva los problemas y sea capaz de comunicar eficazmente al exterior. Porque si hay algo claro es que la campaña para las Generales de 2008 ya ha empezado, los partidos van moviéndose y haciendo gestos, y, como dice González, el PP no durará en dar lo mejor/peor de sí mismo en los medios. ¿Después de las Generales? Dios dirá.

PD: Sobre Baleares, en donde aparentemente ha ocurrido algo similar a lo que critico, tengo otras teorías, tanto políticas como históricas.

30 de julio de 2007

Desde otra realidad todo se ve diferente.



Espero con una mezcla de ansia y animosidad mi regreso a España, con la sutil influencia de El Mundo de Sofía y de Sábato en mi mente, con el cansancio acumulado de tres días enteros por selvas y montañas peruanas, y con un poquito de síndrome de Sthendal después de haber visto, tocado y olido Machu Picchu por mi mismo empapado en sudor. Y es que pasa lo de siempre: Cuando uno tiene que andar a 6 km/h casi en soliario, empieza a pensar.

Pensaba yo que una vez regrese de esta Ruta Inka (muchas gracias a Pilar) en la que llevo embarcado más de un mes tendré tiempo para pensar, reflexionar, estudiar, leer y, especialmente, pedir el billete de reingreso a mi propia vida. Han pasado muchas cosas desde que me fui, y me han ocurrido las suficientes anécdotas y cuestiones relevanes como para obviarlas en el futuro.


Sin embargo, hay algo que no paro de preguntarme: Viendo la situación especialmente "delicada" de dos de los tres países que he visitado hasta el día de hoy (Perú y Bolivia), ¿Cómo es posible que el clima político en España sea así? No me cabe ni la menor duda: Es Absolutamente ARTIFICIAL.


En fin, ya nos vemos por tierras patrias.


PD: Bienvenido, Carlos.

5 de julio de 2007

Razones y disculpas

Vivir entre trenes y autobuses durante mas de mes y medio con 100 jovenes universitarios de diferentes paises, a lo que cabe añadir unas dos duras semanas de examenes, complica mucho esto de actualizar el blog. Es la Ruta Inka.

No obstante, todo va bien. Enhorabuena a Guillermo y a Carmen especialmente. Volvere en agosto (y perdon por las tildes, los teclados chilenos no son lo mio).

13 de mayo de 2007

El día de Europa y Vera.


Si bien siempre he sido escéptico en tema de refranes populares y demás parafernalia tan castellana, esta semana he tenido la oportunidad de sorprenderme de lo lindo. Pero en estos momentos empiezo a pensar que el dicho aquel de "El tiempo pone todo en su sitio" se convierte en algo cierto.

Años después del proceso que metió en la cárcel a servidores del Estado del calibre de Rafael Vera (Secretario de Estado de Seguridad en momentos en los que la lucha contra ETA era sin tregua) y José Barrionuevo (Ministro de Interior), el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo estima su recurso y acepta que hubo parcialidad en el juicio y en la condena, y que no se estimó la necesaria presunción de inocencia que recoge el artículo 24.2 de nuestra Constitución Española. Sin entrar en valoraciones de índole jurídica (la sentencia del TS está por encima, jurídicamente, si bien el Tribunal de Estrasburgo es la máxima instancia en protección de los derechos humanos en Europa, y por tanto es de mayor calado moral y garantizador que nuestro TS). Lo que sí es una lástima es que llegue después del cumplimiento de su condena, y después de que la brunete mediática amarillenta de nuestro país los haya vilipendiado de esta forma. Suerte que algunos siempre creyeron en ellos.

Todo esto en la misma semana en que un nutrido grupo de personas celebrábamos el Día de Europa en la facultad, y hablábamos, entre otras cosas, de los Derechos Humanos en la Unión y las medidas que para su protección se hallan en el Tratado Constitucional Europeo. Qué cosas.

1 de mayo de 2007

Debata, sr. Celdrán, debata.

Siempre nos ha quedado claro que pocas cosas tan importantes hay en un sistema democrático como el uso de la palabra. Muchas palabras son las que nos caracterizan como pueblo y como ciudadanos. Una “Declaration des droits de l’homme et du citoyen” declaró nuestros derechos y deberes en pleno XVIII revolucionario. Un texto Constitucional (fruto del consenso y del diálogo entre las diferentes fuerzas políticas) como el de 1978 nos consagra como españoles, y explica el funcionamiento de nuestro Estado. Nuestra fuerza como democracia queda latente en el árbitro y símbolo central de nuestro sistema: Las Cortes, con un Congreso y un Senado lleno de palabras, preguntas e interpelaciones.

Pero parece ser que en pleno siglo XXI algunos no se han dado cuenta, alegando no tener nada de qué hablar, alegando que los ciudadanos ya tienen formada sus ideas sobre todos los candidatos. ¿Quién podía negarse a participar en un debate con tales argumentos? Pues ningún otro más que Miguel Celdrán, dicharachero alcalde de Badajoz, maestro en oratoria, dios mediante, claro.

Tras presentar una lista como de hurtadillas, sin grandes novedades, de continuidad y desgaste, y hacer declaraciones más típicas de patio de colegio que de un Salón de Plenos de un ayuntamiento, ahora se niega a debatir con uno de sus adversarios, de talante bien diferente, para suerte de todos los ciudadanos pacenses. Entonces se me plantean dos pensamientos: O bien Celdrán no cree en el diálogo, no cree en la palabra, no cree que en política sea necesario hablar (como ha dicho el Secretario General de su partido en la región), o bien tiene miedo a enfrentarse en un cara a cara con su contrincante Paco Muñoz.

Es muy triste que en medio de una campaña electoral como la vigente para las presidenciales francesas (llena de debates e intervenciones públicas), con unos programas de “debate” en TVE con la audiencia que han tenido los dos “Tengo una pregunta para usted”, un señor que ostenta el honor de ser el alcalde de la ciudad más grande de Extremadura diga que no interesa a la ciudadanía un debate de ese estilo. Sinceramente, vergonzoso. Y porque prefiero pensar bien sobre la persona que, para bien o para mal, me representa como pacense, pensaré que tiene miedo a debatir con una persona que se ha dedicado toda la vida a hablar con unos y otros, a argumentar y a estudiar datos y estadísticas más que a escurrir el bulto poniendo siempre de por medio a Dios, que está muy bien en su sitio.

Pero lo peor de este asunto es que, mientras que la candidata popular y el candidato socialista de Mérida ya han mantenido un debate, y mientras Carlos Floriano pide allá donde va un debate con Guillermo Fernández Vara, Celdrán se niega. El PSOE tiene una posición clara: Habrá debate Vara-Floriano siempre que sus candidatos locales puedan debatir con los candidatos del PP. Vemos que, una vez más, en el PP hay disparidad de criterio, o, como dice el dicho, “donde manda patrón, no manda marinero”. Y está muy claro que aquí los patrones son, visto lo visto, los que han ganado elecciones y son votados por la ciudadanía, y no aquellos que, de unas maneras u otras, ganan elecciones orgánicas.

Floriano habla de energías renovables, de acabar con el intervencionismo (diciendo a la vez que no permitirá una refinería ni aun cumpliendo las leyes), de permitir que se creen empresas rápido, pero sobre este tema no dice absolutamente nada. Y hay dos opciones: Que obligue a sus candidatos a superar el miedo escénico y salgan a debatir a la palestra, con el perjuicio o el beneficio que ello les aporte, o que pierda la poca autoridad que le quedaba permitiendo que sus candidatos hagan o deshagan sin tener nada que ver con la dirección regional. En todo caso, cabe preguntarse si una persona que no es capaz de controlar su partido en la oposición será capaz de liderar un Consejo de Gobierno, un Grupo Parlamentario de apoyo al gobierno y toda una autonomía como Extremadura. Serias dudas tengo yo sobre ello.

Señores políticos: Debatan, deléitennos con su oratoria, su gramática, su dialéctica y sus elaboradas figuras retóricas. Con sus ideas, con sus propuestas o con sus proyectos de futuro. Pero no permanezcan por encima del bien y del mal, como si no escuchasen, como si no fuera con ustedes la cosa. Porque, señor Celdrán y otros tantos, difícilmente un político que no es capaz de debatir será capaz de escuchar.

Les invito a darse una vuelta por la Universidad de Extremadura, y contemplen a los diferentes equipos del Club de Debate Universitario. Pasen y vean, a lo mejor aprenden algo.

23 de abril de 2007

Envidia.


No hablo de la canción. Y tengo que decir que es envidia sana. Envidia sana por ver como nuestros vecinos van con ese entusiasmo a elegir al Jefe del Estado, con la escándalosa cifra de un 84'8% de participación. Al final va a ser cierto aquello de los valores cívicos republicanos de la France... Es lo que tiene poder elegir al Jefe del Estado.

Pronto hay elecciones a Rector. Y unas trepidantes autonómicas y municipales en menos de un mes. A ver si nos animamos y conseguimos una buena participación. Por algunos que no quede: Seguimos trabajando.

20 de abril de 2007

Masacre en la Universidad...

Un escalofrío invadió mi espalda cuando me enteré de la noticia. Me vinieron recuerdos a la cabeza: Recuerdos de una matanza machista en Montreal hace muchos años, recuerdos de una masacre en un instituto estadounidense... Y pensé en que, en cualquier momento, puede tocarnos a mí o a mis compañeros. Pensé también en lo triste y penoso de morir de esa forma: Unos alumnos están tranquilamente recibiendo clase de un profesor mejor o peor, cuando alguien de repente emprende en el aula y se lía a tiros. Escalofriante. Y no entraré en el debate de las armas, pero mi posición es meridianamente clara: No a la venta de estas.

Lo que ha ocurrido en Virginia me hace reflexionar mucho, y estremecer, puesto que, como representante estudiantil, paso en la facultad muchas horas al día, entre profesores, alumnos y alumnas, cafeterías, fotocopias y conferencias. La inocencia de las víctimas en estos casos me suscita un tremendo desasosiego, y me hace pensar si ahora mismo cualquier facultad de, por ejemplo, la Universidad de Extremadura, sería capaz de evitar alguna cuestión de este estilo. Y la respuesta, a mi juicio es rotunda: No. No seríamos capaces de evitar ninguna cuestión de tamaño calibre.

Me solidarizo con todos los estudiantes fallecidos en esta situación, puesto que, en el fondo, pienso que en cualquier clase de Economia Aplicada, Física Química o Derecho Administrativo II, cualquiera puede entrar y romper con sus disparos unos futuros, unas orlas y unos sentimientos, además de unas vidas de las que todos los políticos dicen que son "la mejor generación de la historia". Vidas truncadas porque sí, por estar absorbiendo conocimientos en unas sillas incómodas.

Mientras esto ocurre, Ibarra recibe un honoris causa en Argentina, Rouco lo recibe en Burgos (con merecida polémica, claro) y Floriano y Guillermo nos visitaban en Derecho. Pero se me quitan las ganas de comentarlo.

17 de abril de 2007

Premios, CSIC y Extremadura

No siempre uno tiene la suerte de conversar de tú a tú con una ministra del gobierno de España, o de ser preguntado por el vicepresidente del CSIC sobre diferentes cuestiones. Tampoco es habitual ser un invitado de honor en un organismo con el CSIC, y sentarse el cuatro en la primera de fila de un acto público por cuestiones protocolarias. ¿Qué me decís de ser entrevistado por TeleMadrid (no sé si he roto algún boicot)? Tampoco es habitual ver que gente de generaciones anteriores comparte la misma visión sobre la historiografía marxista que yo…

Pues todo esto lo he vivido en un día. El pasado 11 de Abril, por fin, (a pesar de todo), recibí de manos de Mercedes Cabrera el diploma que me acredita como merecedor del Premio Nacional de Bachillerato correspondiente al curso 2004/2005. Todo ello en un sencillo acto en el Salón de Actos del edificio principal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (sí, al lado del Archivo Histórico Nacional). Los 15 premiados nos hallábamos en esa sala, todos alumnos brillantes y ahora universitarios, unidos en nuestras diferencias, porque la verdad, allí había de todo: Desde leoneses bien trajeados hasta un pamplonés en camiseta. Pero todos con un denominador común que me sorprendió en la mayoría de los casos: Pasión por aprender, pasión por hacer cosas. Allí, quien más y quien menos escribía, dibujaba, desempeñaba funciones representativas, tenía blog (jejeje) o cosas similares. Y eso es lo que creo que nos hizo los “mejores estudiantes” de nuestra promoción: Nuestra forma de entender el aprendizaje, no sólo como fruto del estudio, sino como fruto de la experiencia y la actitud abierta. Un saludo a Isra (por fin), a Pablo (el ateo masón de letras), a Laura (una vitoriana en Valladolid), a Rebeca (teleco sin complejos), a Alberto (tampoco le gusta Telemadrid) y a Fernando (amigo de extremeños ilustres, jeje). Especial ilusión me hizo ver que el los cuatro primeros premiados estudiamos letras y/o ciencias jurídicas.

Tras la media hora escasa del acto, y tras una charlita con la ministra (la periodista de Telemadrid luego me dijo que cómo es que hablaba tan amigablemente con la ministra), me abordó el Vicepresidente de Investigación del CSIC. Muy simpático el hombre, me preguntó que qué estudiaba, etc, etc… Y comenzamos a hablar del organismo, y, ni corto ni perezoso, le pregunté qué implantación tenía en nuestra tierra, Extremadura. Intentando escurrir el bulto, me comentó que era una de las CCAA en las que menos actuaban, ya que sólo tenían el Instituto de Arqueología, en Mérida. Yo lo animé a contribuir al desarrollo de la i+D en la comunidad, ya que Extremadura está siendo puntera en muchas cosas. Me sorprendió porque se mostró de acuerdo, y hablamos de TIC’s, Linex, desarrollo rural y de fanatismo tecnológico casi mesiánico. Ambos coincidimos: las TIC’s no son un fin, sino un medio nuevo.

Lo interesante de todo esto es ver cómo mi generación ya no tiene miedo de hablar de su tierra. Ya no nos asusta hablar de su universidad, ni de su gente, ni de sus monumentos, ni de sus éxitos y fracasos. Ya no tenemos complejos. Y así, sin complejos es la única manera de hablar de igual a igual. Y a pesar de la amplia distancia generacional y científico-investigadora que nos separa, admitió que Extremadura era puntera. ¿Alguien imaginaba eso hace 20 ó 10 años? Hay cosas que no tienen precio, pero sí valor. Y para mí esta charla tuvo mucho valor.

La visión de nuestra tierra de puertas para afuera ha cambiado. Es una lástima que algunos de los que siguen dentro no sean capaz de admitirlo, porque verlo, lo ven.

15 de abril de 2007

Queremos tanto a Miguel...

Hay cosas que nunca pasarán de moda: Las comedias románticas en el cine en la sesión golfa, el Halleluya del Mesías de Haëndel, las oposiciones a auxiliar administrativo, los góticos, los helados de vainilla, el Corte Inglés, los anuncios de Freixenet, Ramón García o los programas de remiendos que nos permiten ver los "mejores" momentos de cada canal de televisión sin necesidad de mover una sola mano sobre el mando a distancia. Otra cuestión de esas que no pasan de moda es la característica básica de buena parte de los políticos "municipalistas"(palabra baúl como de generaciones lejanas a la mía: Aferrarse al cargo hasta, si es posible, morir con las botas puestas, para que no se diga.

Miguel nos ha advertido de que está dispuesto a aguantar hasta 12 años más, "si Dios quiere". Da igual que su salud no aguante lo mismo que antes, da igual que su equipo de gobierno se resquebraje, da igual que haya superado la edad de jubilación, da igual si lo quieren los electores. Los mismo que critican que Ibarra haya estado 24 años (siendo Juan Carlos 10 años más joven que Saponi y Celdrán) están dispuestos a perpetuarse sin importar nada más que las querencias de Dios. El relevo generacional es claro: Ninguno.

Y es que queremos tanto a Miguel... Por sus comentarios graciosetes, por su impecable actitud en los plenos, por su asidua y edificante asistencia al Senado (ah, no, que ya ha dimitido), por sus casualidades vitales, por su negativa a representar a la ciudad en según qué inauguraciones...

¿Qué haremos cuándo no esté?

7 de abril de 2007

Premios de Consolación


Con nocturnidad y alevosía, y entre los sacros decibelios de saetas, marchas procesionales y pasos de todo tipo y condición de este interesante período del año, en donde nuestras calles se llenan de personas de todo comportamiento, ideología e incluso fe(por mucho que algunos se crean con el derecho de usurpar esta última), se han hecho públicas las candidaturas del PP a la Asamblea de Extremadura, verdaderas listas de consolación para más de uno, como se puede ver fácilmente leyendo nombre por nombre y puesto por puesto.

En ellas podemos leer fundamentalmente tres cuestiones: La primera es la eliminación de toda crítica y discrepancia interna (ya se sabe, aquí o pan o teta, pero ambos no). La segunda es la consecución de objetivos políticos por parte de personas que mucho han trabajado (de manera ética o no, esa es otra cuestión) para conseguir sentarse en el banquillo de los diputados de la oposición (aquí no vale lo anteriormente dicho de pan o teta, está claro que es teta). La tercera es más simple y más evidente, más allá de toda miopía política: Meter candidatos que, probablemente, van a perder tras el 27 de Marzo.La eliminación de todo sector crítico queda más patente que nunca. No se ve rastro de la disidencia, el área fiel del grupo popular se plega ante su jefe Floriano, y el área algo más infiel desaparece. Por hacer un sencillo ejercicio de saber en qué bando juega cada quien, nos basta con comparar la lista electoral con la actual composición del Grupo Popular de la Asamblea. Especial atención a los amigos de Pedro Acedo. Vean ustedes mismos. Sobran más palabras. Es más, las dice el mismo ABC (poco sospechoso de ser izquierdoso o pro-PSOE).

Nuevas incursiones, alguna de ellas cantada: Juan Parejo, Hernández Carrón y otros/as del estilo. Personas que mucho han currado (tanto interna como externamente, que se lo digan a los medios de comunicación) por estar ahí y obtienen recompensa, no sabemos si por sus méritos (que no los pongo en duda), por la patada al sector crítico ( que deja huecos claros), por el empujón de los poderosos Monago, Tamayo y otros, o por todas las cuestiones. En todo caso, siempre diré lo mismo: Yo le gané unas elecciones a Parejo en la Universidad. Que se lo digan a JxC. Por cierto, interesante lo de Morán Rosado, que se veía cerquita del ansiado escaño (la última vez se quedó a las puertas) por su puesto 15 por Badajoz (con un poco de suerte y alguna dimisión o alguna nueva colocación), vuelve a ir para atrás por el pacto famoso con EU, ese partido regionalista con líder en Madrid. Una lástima para una de las personas que más valen de esa lista. Profesores de Universidad fuera, mientras que a otros que van más arriba le siguen escribiendo los discursos...

Y lo más importante: Celdrán y Pilar Vargas en las listas, el alcalde de Badajoz (que ya sobrepasa la edad de jubilación) por primera vez. ¿Teme el PP que estos queden relegados a la oposición y no aspiren siquiera la presidencia o vicepresidencia de la Diputación? El empuje de Calle y Muñoz de nota bastante en ambas ciudades, se huelen las dificultades para ambos gobiernos locales. La excusa de PP es, en este caso, que pueden arrastrar votos en las ciudades. Y yo me pregunto: ¿Cáceres no es ciudad? Quizá la respuesta sea que Saponi no arrastra votos. O que Saponi no está bien visto por su partido. Demasiadas preguntas al aire, ¿no? De nuevo, pan o teta. Y está claro que aquí lo primero es la teta.

Mientras tanto, la lista al ayuntamiento de Badajoz aún está esperando en el horno. Se ve que algunos aún estarán haciendo penitencia por sus pecados en estos meses atrás... Es por todos conocido que tras la salida de Monterde es peligroso hacerla. Se huelen más dimisiones por la plaza de San Juan. Sí, bajo los toldos.

25 de marzo de 2007

La historia, a veces, sí se repite.

Desde bien pequeño ha habido diferentes constantes en mi vida. Una de ellas, y la que más ha condicionado mi forma de ver la realidad, en vista de lo que soy/hago actualmente, es el interés por la Historia. Desde aquellas someras frasecitas en aquella asignatura "Conocimiento del Medio", cuando estaba entre las 4 paredes de mi colegio, hasta las actuales 8, 9 ó 10 asignaturas al año de la carrera, pasando por el socorrido temario de "Ciencias Sociales" o por la interesantísima asignatura "Historia del Mundo Contemporáneo" de 1º de Bachillerato, que tanto bien me hizo.

De esa asignatura tengo nítidos recuerdos (al fin y al cabo, no ha pasado tanto tiempo...): Las soporíferas clases sobre la revolución industrial, aquellos 8'5 y 9 imposibles casi de equiparar al redondo 10(finalmente conseguido, como atestigüan los documentos pertinentes. Bendita sea la evaluación continua), aquellas preguntas tontas del tercio trasero de la clase, esas frases míticas ("Hitler no es un hongo, no nació del suelo porque sí"), aquel eje temporal sobre la Revolución Francesa...

Recuerdo con especial intensidad esas clases de final de curso, ya con el calorcillo de Mayo en el cuerpo. El temario nunca se veía entero, y nos solíamos quedar en el periodo de entreguerras, es decir, el comprendido entre la Gran Guerra y la II Guerra Mundial. Recuerdo que, además de las cuestiones económicas, se hablaba en clase del ascenso de los totalitarismos, movimientos socio-culturales de valores muy determinados, surgidos en medio del Caos histórico del momento. Tenían, recuerdo, una características muy definidas, que, a grandes líneas, nos hacían aprender numeraditos y en orden.

Últimamente me vienen a la memoria algunas de esas características de los movimientos totalitarios. Por ejemplo, aquello de controlar el arte que se hace en el estado, a base de dictaminar lo que es bueno para el mismo y lo que no, lo que ofende a la clase dominante o lo que no. O controlar los medios de comunicación, de tal modo que al que no nos gusta lo que dice le vamos coartando la libertad, haciéndolo como podamos. Como vemos, todo algo muy reciente, y estando en oposición...

Os imaginais por un momento si gobernasen?

21 de marzo de 2007

El PP vuelve a suspender en Constitucional.

O sus afines, que tanto monta que monta tanto. Y es que parece que, al margen de la inconstitucionalidad de diversos referenda sobre temas tocantes a materias de ley orgánica, de propuestas de reforma constitucional poco inteligentes o de la abundancia de banderas preconstitucionales en las no se sabe cuantas manifestaciones de los últimos 3 años, el presidente navarro (que sí, sr. Acebes, no es del PP, es de UPN,) se ha atrevido a meter a la Corona de por medio en plena guerra política. La Institución Suprema del Estado, que asume la Jefatura del mismo sine die, que consagra la Constitución, ha sido metida en plena refriega política por uno de los que salen constantemente en manifestaciones detrás de lemas pro- Constitución.

El sr. Sanz, que se haya en el ojo del huracán mediático, demuestra una vez más que no por darse golpes en el pecho al grito de "Viva la Constitución" se sabe más de la misma. Parecen olvidar que, como dice el 56.3 de nuestra Constitución, "el rey no está sujeto a responsabilidad, y su persona es inviolable". Primer principio roto por los aires: Sanz afirma que el rey no va a permitir X o Y, y que puede demostrarlo. Craso error en un sistema de relación de poderes en que el poder real del monarca es el de "ejercer las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes",unas funciones claramente definidas en el artículo 62 del presente título II, y siempre previo refrendo de miembros del poder ejecutivo, tal y como es el organigrama interno de las democracias monárquico-parlamentarias.

No obstante, cabe recordar la disposición transitoria cuarta, que ya otorga mecanismos para la posible anexión de Navarra al País Vasco. Nada de cesiones, ni de rendición, ni de premios, puesto que, como en tantas otras cosas, la iniciativa de la anexión no corresponde al presidente del gobierno ni al gobierno mismo, sino al gobierno foral de Navarra. Y el gobierno foral de Navarra sólo lo podrán decidir los navarros y las navarras el próximo día 27 de Mayo. Así de fácil.

11 de marzo de 2007

Se acabó el carnaval en Madrid.

"Un acto cívico, democrático, donde la gente expresó su indignación de manera serena".



Mariano Rajoy Dixit.


Es indudable que nos encontramos ante todo un evento democrático y cívico, donde insignes símbolos de la España de hace 30 años se han vuelto a encontrar con sus más sinceros y queridos deudores. Las máscaras de centrismo y liberalismo han saltado por los aires a dos meses y poco de las próximas elecciones, para regocijo de unos apoltronados señores y señoras que hacía tiempo que no revevían su franquismo ideológico con tanta libertad y naturalidad.

Nos quieren enseñar a respetar la Constitución. A nosotros, que entendemos perfectamente que el actual texto respalda la sentencia "in dubio, pro libertate". A nosotros, que sabemos que los derechos humanos están por encima de otras condiciones. A nosotros, que no abanderamos símbolos preconstitucionales por decreto cada X días. A nosotros, que acatamos las decisiones del Poder Judicial porque es la única manera de mantener el equilibrio del Estado de Derecho. A nosotros, que entendemos que una pena cumplida de un preso no puede condicionar penas posteriores así por las buenas. A nosotros, que en una fecha como hoy seguimos de Luto por lo ocurrido hace tres años. A nosotros, que en estos tres años no hemos liberado ni a un solo etarra. A nosotros, que se nos niega ya hasta la nacionalidad española. A nosotros, que no ponemos en peligro la posición de España en el mundo al manifestarnos ante embajadas. A nosotros, que no agitamos a las masas. A nosotros, que no estamos provocando una revuelta civil aprovechándonos del desconocimiento jurídico de la inmensa mayoría de los españoles. A nosotros, que no apoyamos el golpismo civil.
Señores, ustedes a mí, quieran o no, no me enseñan nada más que irresponsabilidad política. No me enseñan nada más que la sensación de sentir que, cuando están tan alterados, algo estamos haciendo bien.

10 de marzo de 2007

La posmodernidad

Siempre me ha gustado aquello de la posmodernidad. Suena bien, suena incluso con un punto nihilista que me gusta. Leer Bret Easton Ellis, ponerse camisetas con mensaje, vivir pegado a un móvil y a un portátil (si es que ambos ya no son uno sólo), tener amigos en diversas partes del planeta, estar a caballo entre el vegetarianismo radical y la legalización de drogas blandas, y, sobre todo, haber olvidado a Dios. Ah, y creer que cuando buscas algo en google y lo primero que sale es la entrada correspondiente en wikipedia, no existe la casualidad. Por supuesto, tener un blog y estar en una red de blogs ayuda a aquello de ser posmoderno, faltaría más.

La posmodernidad nos ha dado tecnología emergente, nuevas creencias, nuevas actitudes frente a la vida, la muerte y el sexo, y una infinitud de posibilidades comunicativas con multitud de personas a través de un simple clic. Aquello de la Sociedad de la Información, como dijo Ibarra hace ya algún tiempo, cuando Zapatero, aún sólo Secretario General del PSOE, inauguraba colegios equipados con un ordenador por cada dos alumnos en pueblos perdidos de Extremadura.

También nos ha quitado cosas. Nos ha quitado inocencia. Nos ha quitado el placer de descubrir cosas a la antigua usanza. Nos ha quitado privacidad, incluso.

Y sobre todo, hay algo que no nos ha dado. Y es más tiempo. Prueba de ello es la fecha de mi último post, y el exquisito intervalo entre aquella y la de este post.Pero bueno, he vuelto...

23 de febrero de 2007

Política Cultural.

Ayer tuve la suerte de acudir a un acto público donde estuve rodeado por muchas personas de "relevancia" en el campo cultural de la ciudad de Badajoz. Muchas caras me eran conocidas, y otro tanto de los nombres que sonaron, a los que al fin pude poner rostro.Y entonces recordé estas tardes enteras en el López de Ayala, esos conciertos en la sala Esteban Sánchez o la genial nueva acústica del Palacio de Congresos, en el que ya he tenido la suerte de cantar. Y pensé que de nada servirían esas infraestructuras sin las personas que había en esa sala, y sin todas aquellas personas que, por unas circunstancias u otras no pudieron acudir.
Se han hecho unas infraestructuras magníficas en la región. Una red de teatros y unos espacios para seguir creando que, como "artista"(palabra que, a pesar de todo, me viene grande), siempre me han resultado excelentes, aún con inconvenientes de última hora. Pero no sólo nos sirven las infraestructuras. Más allá del espacio físico está el espacio mental, que es el verdadero campo del arte. Y ahí es donde las administraciones que trabajan con la cultura deben ahondar más aún sus esfuerzos: Patrocinando y aportando fondos a estas personas creativas, para que puedan hacerlo sin problemas. Esa es para mí la mejor política cultural posible: Una política que, aportando infraestructuras, dé la suficiente holgura y libertad a los artistas para que ellos puedan desallorar su profundo trabajo intelectual (eso nos contaban Leonardo y otros hace ya siglos). Una vez desarrollado ese trabajo, el espacio puede ser desde la mejor sala hasta un rinconcito cualquier de una ciudad... Y no doy más pistas. Lo único que sé es que merecemos más en una ciudad como esta. Y aquí no todos se remagan y colaboran.

Me preguntaron por la Semana Santa... Con cierta sorna, claro. Cabe decir que no esperaban una respuesta como la que di. Lo que dije fue lo siguiente: "La Semana Santa es un hecho cultural devoto de relevancia en nuestra ciudad, por lo que, al margen de mis creencias, debe ser apoyado y respetado. El Hip-Hop es cultura, la música coral lo es, esto también, me guste más o menos. No obstante, creo que al margen de estas consideraciones hay un hecho indiscutible: La Semana Santa mueve muchas personas en Badajoz, y ello mueve dinero para los comerciantes y hosteleros del Casco Antiguo especialemente. Y eso, sin duda, es bueno para la ciudad. Lo siento, pero no soy sectario en materia cultural".

Ser socialista no es ser anticlerical. Tampoco es respetar las manifestaciones culturales, me gusten más, o menos.