1 de mayo de 2006

De pataletas y palacios...

Los ciudadanos de Badajoz hemos podido asistir la semana pasada a dos acontecimientos que marcan un antes y un después en la historia reciente de nuestra ciudad. Estos dos hechos, íntimamente relacionados pero muy diferentes en actitud y en intención, nos describen fielmente la forma de actuar de unos y de otros: Primero, la negativa del gobierno municipal a asistir a una inauguración oficial, y el segundo, el buen desarrollo de dicha inauguración.

Y es que el movimiento se demuestra andando, y nuestros regidores municipales han preferido anteponer su filiación política al servicio de todos los ciudadanos, ejerciendo ese derecho al pataleo que tanto usan, evidentemente influidos por los habitantes que vagan por Génova, 13. El razonamiento utilizado por la corporación municipal es similar a la coherencia típica del triunvirato popular: "Si se hace lo que nosotros decimos perfecto... Pero si lo que nosotros decimos no se hace, son unos dictadores que imponen todas sus decisiones". Y de paso, vemos como algunos prolíficos escritores del bando popular aprovechan columnas digitales para intentar convertirse en plusmarquistas, unos de cantidad de insultos por artículo y otros de brevedad y carencia de contenido.

A pesar de la banalidad que podríamos considerar esta pataleta de Celdrán y su equipo, algo más profundo subyace en su actitud, que siempre es conveniente subrayar: El concepto del poder que sigue manteniendo nuestra derecha, esa horquilla política que ocupa un espacio cada vez más a la derecha y que sigue un patrón que podemos rastrear desde tiempos antiguos. Y no es otra que esa idea de entender que el poder tiene origen divino, y les pertenece, en exclusividad, a ellos, a los hombres de bien, a los buenos españoles... Esta es una dinámica que llevan repitiendo desde su propia configuración como opción política, y muchos nos damos cuenta gracias a ejemplos como este último.

Vemos, además, y por si fuera poco, su nulo respeto por una institución como el Ayuntamiento de Badajoz. Olvidan que ellos están en los despachos como representantes de toda la ciudad, por lo que deberían dar una imagen institucional del mismo, y no esa caricatura partidista que se empeñan en retratar al no asistir al acontecimiento y al mandar como ínclitos embajadores a unas 25 personas, que lo único que hicieron fue darle aún más publicidad a la inauguración del Palacio de Congresos de Badajoz “Manuel Rojas”.

Así y todo, me alegro de que la pataleta sea por el nombre, totalmente justificado, por la relevancia histórica de Manuel Rojas, uno de nuestros alcaldes democráticos. Es una buena señal que no protesten por la realización (realmente soberbia, la idea arquitectónica es muy buena y el espacio ha quedado muy bien), por el avance que va a suponer para la ciudad, o por la nueva infraestructura que queda a disposición de todos los ciudadanos. Se ve que, a pesar de todo lo que han despotricado sobre Francisco Muñoz o Juan Carlos Rodríguez Ibarra, las iniciativas de la Consejería de Cultura no les parecen tan mal.

Profundizando en el tema, cabe recordar que este Palacio de Congresos De Badajoz “Manuel Rojas” (que lleva el nombre de Badajoz antes que el otro) es, según el MOMA de Nueva York, una de las tres obras arquitectónicas que mejor representan la España de los últimos 30 años. Es también uno de los vértices de los espacios de nueva creación en Badajoz, lugares funcionales y estéticos claves para el desarrollo de la ciudad y de su turismo, tales como el MEIAC y su recinto, La facultad de Biblioteconomía y Documentación, el Museo Luís de Morales (nombre que, por cierto, nadie puso en duda y todos aceptamos, porque entendemos la capital importancia del pintor), La Biblioteca de Extremadura o el Conservatorio Superior de Música, apuestas todos por el Casco Histórico de Badajoz, a favor de todos y sin oponerse a nada ni nadie. También es un edificio que ha sabido recuperar y rehabilitar, aportándole un nuevo concepto, siempre desde el respeto a los hechos y a la memoria, una zona degradada y poco aprovechada. Por si lo anteriormente dicho fuera poco, la acústica de la sala principal es excelente y el escenario es el tercero en tamaño de España...

A pesar de las cortinas de humo con las cuales el ayuntamiento quiere tapar sus propias deficiencias, Badajoz cuenta con un nuevo espacio cultural, con un nuevo escenario de iniciativas de todo tipo, con un nuevo atractivo turístico y con un nuevo foco de desarrollo. Estamos de enhorabuena.

2 comentarios:

San Tiago dijo...

A mi parecer es algo mucho más facil.

Lo que el señor alcalde de Badajoz no quiere es hacerse la foto con el que cree que va a ser el candidato del PSOE en las proximas elecciones municipales, en donde tendrian los dos la misma importancia o incluso Francisco Muñoz tuviera incluso más.

El Columnista dijo...

Hola,

He leído los comentarios del post acerca de los matrimonios homosexuales. Totalmente de acuerdo con tus argumentos y escandalizado por las clases de mentalidades que todavían quedan por ahí. Son las que hacen que la sociedad no avance, conservadurismo rancio, racista y clasista a más no poder.
Gracias a todo, tenemos un Gobierno moderno y conectado con la amplia mayoría de la sociedad española, mal que les pese a algunos.

Un Saludo

PD. Perdona que te lo haya escrito aquí.