8 de abril de 2006

Monago haciendo pinitos de popularidad

FRANCISCO FUENTES:

EL 28 de septiembre del año 2000 salía de la cárcel el etarra Iñaki Bilbao. Había sido condenado a 52 años de prisión y había cumplido efectivamente 17 años en la cárcel. En esa época era ministro de Justicia Ángel Acebes y Mariano Rajoy era ministro del Interior.

Una vez en libertad, el 21 de marzo del 2002 este etarra, Iñaki Bilbao, asesinó al concejal socialista del Ayuntamiento de Orio Juan Priede. No hubo furibundas declaraciones de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Su esperpéntico presidente no fue en peregrinación por los medios de comunicación descalificando al gobierno de Aznar. No se convocaban manifestaciones. Los titulares de los medios de comunicación no hablaban de que la política del gobierno de Aznar suponía una claudicación ante ETA. El PSOE no preguntó en el Parlamento sobre este hecho ni dijo en ningún momento que el gobierno del PP había puesto en libertad a un etarra que después asesinó a un miembro del PSOE.

Durante el gobierno del PP, de 1996 al 2004, se produjeron 311 excarcelaciones de presos de ETA que no habían cumplido íntegramente su condena, de ellos 64 correspondían a etarras condenados a penas superiores a 20 años. La Asociación de Víctimas del Terrorismo no promovió movilizaciones, los medios de comunicación no afirmaron que aquello era una bajada de pantalones de José Mª Aznar ante ETA. El PSOE no criticó al gobierno por estas medidas.

Desde 1996 al 2004 146 presos de ETA fueron trasladados desde diversos lugares de España a cárceles cercanas al País Vasco. La Asociación de Víctimas del Terrorismo no dijo nada. Los medios de comunicación tampoco. El PSOE no dijo que era el precio que Aznar pagaba a ETA.

En mayo de 1999, en Suiza, se reunieron con representantes de ETA el secretario de Estado de Seguridad, señor Martí Fluxá, el secretario general de la Presidencia del gobierno, Javier Zarzalejos, y el asesor de Aznar, señor Arriola. Las frases que Aznar dijo entonces conviene recordarlas: «Si los terroristas deciden dejar las armas, sabré ser generoso». «El proceso en la lucha contra ETA será largo. No podrá haber nunca ni vencedores ni vencidos». La Asociación de Víctimas del Terrorismo no dijo que el presidente del Gobierno era amigo de los etarras. El PSOE no dijo que Aznar traicionaba la memoria de los muertos. Los medios de comunicación animaban a Aznar a seguir ese camino.

En los dos años de gobierno de Rodríguez Zapatero se han detenido a más de 200 etarras. La Policía cuenta con 600 efectivos más para luchar contra el terrorismo. No ha habido política de acercamiento de presos etarras al País Vasco salvo cinco traslados por razones médicas. Llamamos a ETA por su nombre: banda terrorista; no nos referimos a ella como Movimiento de Liberación Nacional Vasco como hizo el anterior presidente del Gobierno José Mª Aznar. Pues bien, el Partido Popular, sus medios de comunicación afines y miembros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo no se cansan de repetir de forma indecente y nauseabunda un día sí y otro también: Que el presidente del gobierno de España negocia con ETA, se rinde ante ETA, traiciona la memoria de los muertos, pone en la calle a presos de ETA, o el no va más: Que la reforma del Estatuto de Cataluña es una imposición de ETA, como afirmó recientemente en estas páginas el señor Mayor Oreja, ministro del Interior cuando las negociaciones con ETA en Suiza a los que anteriormente me refería. (Por cierto, este señor no tuvo inconveniente en presentarse a las elecciones vascas y cuando las perdió abandonó el Parlamento Vasco y se fue al Parlamento Europeo, dejando a sus compañeros en la estacada).

El pacto antiterrorista firmado con el gobierno de Aznar a propuesta del entonces líder de la oposición Rodríguez Zapatero descansa en dos pilares: Uno, la política antiterrorista la dirige el gobierno. Dos, las posibles discrepancias con la política antiterrorista del gobierno se discuten en privado, nunca de forma pública ni en la lucha política entre partidos. Mientras el PSOE estuvo en la oposición cumplió a rajatabla estos dos principios. El PP ahora en la oposición los vulnera de forma continuada. Sólo les pedimos dos cosas: coherencia con lo que afirman y respeto a las víctimas. El PP está en la oposición y por tanto no dirige la política antiterrorista. La política antiterrorista la dirige el gobierno de España. Ya es hora de acabar con esta locura de situar el debate sobre el terrorismo en el Parlamento, en los Ayuntamientos, en las tertulias, o llegar al absurdo del señor Rajoy que negó a debatir con Rodríguez Zapatero en las últimas elecciones generales ¿Y ahora pide un debate en televisión sobre el terrorismo!

Por favor un poco de cordura.

RESPONDE EL GRAN ORADOR Y ESCRITOR, J.A. MONAGO:

QUÍTATE allá, que me tiznas!» dijo la sartén al cazo. El desparpajo de algunos personajes parece tan ilimitado que, a pesar de lo que hacen, nos piden a grito pelado que pongamos «un gramo de cordura» donde ellos siembran incoherencia. Así, resulta patético que alguien que ha caído en el deshonor de traicionar la representación democrática que le dio Extremadura tenga el desparpajo de pretender dar lecciones de nada. Es el caso de don Francisco Fuentes, al que sus propios compañeros llaman 'Patxi' porque después de ser elegido senador en representación de la Asamblea de Extremadura renunció a Extremadura y se hizo vasco, integrándose en el grupo parlamentario del PNV para facilitar a los nacionalistas grupo propio, dinero y una representación que no le había dado el pueblo vasco. Durante muchos días, Extremadura tuvo un senador menos y el País Vasco uno más porque don Francisco Fuentes, él sabrá la contraprestación, así lo quiso. Es un caso único en la historia de la democracia, porque nunca antes un senador que representaba a una Asamblea renunciaba, pasándose a otra comunidad autónoma.

Bueno, pues este señor, don Francisco, es el que, desde esta misma tribuna pedía hace unos días «un poco de cordura» al Partido Popular en lo concerniente al terrorismo. Él, precisamente, que entregó el escaño extremeño al PNV, partido que muestra tanta 'comprensión' hacia ETA que ha llegado a afirmar, por boca de uno de sus dirigentes, que «ETA es una formación política que usa procedimientos modernos». Creo, sinceramente, que si de algo están convencidos los españoles es del discurso inequívoco que el Partido Popular mantiene en relación al terrorismo. No hay ni ha habido un partido político en España que haya combatido con más intensidad a los pistoleros, sin organizar grupos mafiosos como el desaparecido GAL. Los mismos que ayer cayeron en los crímenes de Estado hoy caen en el éxtasis y la comprensión. ¿De un extremo a otro? Estos cambios de rumbo sólo producen vértigo, mareos, alegría en los verdugos y perplejidad en sus víctimas. ¿Qué osadía la del señor Fuentes Gallardo!

El Partido Popular ha derramado muchas lágrimas y se ha dejado en esta lucha jirones de su propia carne para soportar que alguien nos pueda tachar de desleales. ¿Desleales a quién, a quién tenemos que ser leales? ¿Al chalaneo? ¿A la desmemoria? ¿A la deslealtad? ¿A la súplica vergonzante? ¿A la renuncia de la representación democrática? ¿A las víctimas del terrorismo?

La lealtad del señor Fuentes y los suyos está jalonada no sólo por los atajos democráticos y el uso de la cal viva sino por la estudiada decisión de poner como Alto Comisionado para las Víctimas del terrorismo a un personaje como Peces Barba, que se dedicó a ultrajarlas. ¿Tenemos que seguirlos por esos derroteros? ¿Va por ahí la cordura que don Francisco Fuentes nos reclama?

No es verdad que Rodríguez Zapatero haya alumbrado un Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, porque debajo de toda esa palabrería, vana y solemne, lo que subyace es la pretensión de destruir el que había para, de verdad, combatir juntos al terrorismo. Resulta paradójico que los que renunciaron al verdadero pacto y se pasaron a la otra orilla pretendan ahora que les acompañemos, con el pretexto de que «la lucha antiterrorista es cosa del Gobierno». Desde hace más de un año el PP viene pidiendo al Gobierno la convocatoria del verdadero Pacto, a lo que Zapatero se niega porque ahora tiene otros intereses, otras urgencias, otros interlocutores y le merecen más confianza los que se declaran incómodos en España, queman la Constitución española y pactan con los terroristas la territorialidad de sus crímenes. ¿Dime con quién andas y te diré quién eres!

En junio del pasado año, un editorial del diario abertzale Gara aplaudía la política del Gobierno de Zapatero y señalaba como principal escollo para la consecución de sus objetivos «al PP y sus diez millones de votos». ¿Tiene el Partido Popular que hacer seguidismo de las erráticas políticas de Zapatero para que los terroristas puedan lograr sus objetivos? Don Francisco Fuentes debería ser menos osado y no tentar la suerte, porque si los independentistas les aplauden es porque están abriendo las puertas al independentismo. ¿Por qué cree que los abertzales ven en el PP al gran impedimento para lograr su meta? Cuando tu enemigo te aplaude Respecto a ETA, hay dos posturas claramente delimitadas: los que lanzan guiños de complicidad a los separatistas y los que simplemente queremos derrotarlos. El Partido Popular quiere ir con el Gobierno para derrotar a los violentos, pero jamás haremos dejación de nuestra responsabilidad sirviendo de comparsas y coartada a quienes buscan recortes en la lucha contra el terrorismo. ¿Por qué será que los partidos que hoy respaldan al Gobierno de Zapatero nunca quisieron firmar el Pacto por las Libertades? Una vez más: Dime con quién andas...

Los nuevos socios del PSOE en la presunta lucha contra ETA son los mismos que votaron a favor del Plan Ibarretxe en el Congreso, los que no creen en la unidad de España, los que se opusieron a la Ley de Partidos y al cumplimiento íntegro de las penas, los que han exigido al gobierno la impunidad penal para la convocatoria ilegal de referendos. Si ellos siguen donde estaban, defienden lo mismo y no se han movido, ¿quiénes son los que han renunciado a su sitio y a lo que ayer defendían? Es normal que los gobiernos hagan sondeos para acabar con el terrorismo y que la oposición apoye esas indagaciones, pero no es el caso. No es lo mismo ultimar una salida con una ETA derrotada que hacer a ETA el eje esencial de la negociación, entregándole la batuta e interpretando su misma sinfonía, haciéndoles el coro a los separatistas que reniegan de España.

¿Qué es lo que ha cambiado en estos dos años, señor Fuentes Gallardo? ¿Qué es lo que justifica este cambio de postura en el PSOE? Rodríguez Zapatero no tiene socios que le ayuden a gobernar, lo que tiene son socios que lo llevan de la mano, que lo gobiernan y le indican la ruta que debe llevar si quiere seguir gobernando. El cambio está justificado por un deseo patológico de seguir en una poltrona que cada día se hace más imposible, exigente e inestable, porque sus socios, todos, persiguen unos fines muy concretos y no pararán hasta lograrlos. Desde el día de su investidura, ZP se ha ido alejando del Pacto por exigencias del guión que le imponían sus socios. Primero nombró ministro del Interior a quien se había opuesto al cumplimiento íntegro de las penas, a la Ley de Partidos y a la ilegalización de Batasuna. Luego fraguó la despenalización de la convocatoria ilegal de referendos y más adelante consintió los actos públicos de la ilegalizada Batasuna, con presencia de toda su directiva porque, según manifestó, «la Ley de Partidos es excesivamente restrictiva». ¿Más? Desde el principio intentó la división de las víctimas del terrorismo, permitió el debate del Plan Ibarretxe en las Cortes Generales y dio por superado el Estatuto de Guernica, sumándose a quienes exigen su reforma.

Este estrafalario salto de trincheras hace imposible cualquier encuentro con el Partido Popular y el propio Zapatero lo ha explicado: «con el PP hoy sólo compartimos el dolor por las víctimas, a partir de ahí, es evidente que ya no compartimos nada más». ¿Quién ha cambiado de criterio, de socios, fundamentos, premisas y objetivos? ¿Por qué el consejero vasco de Interior dice que hoy ETA está más fuerte, esperanzada y organizada? ¿Por qué dice el presidente de la patronal vasca que el chantaje de ETA es hoy mucho más exigente y asfixiante?

¿Por qué están en el extrarradio del PSOE Nicolás Redondo, Gotzone Mora o Rosa Díez?Quien evidentemente no se situará nunca fuera de la influencia y el poder es don Francisco Fuentes, senador vasco-extremeño que con su trayectoria y andanzas tiene la desfachatez de pedirnos «un gramo de cordura». ¿Toneladas necesita él!

Y RESPONDE CARMEN GRANADO, VICEPRESIDENTA DE LA COMISIÓN CONSTITUCIONAL DEL CONGRESO:

Resulta patético leer al señor Monago refiriéndose a Francisco Fuentes en términos de deshonor y traición a Extremadura. Ya está bien de indecencia, basta de insultar la inteligencia de los ciudadanos extremeños, basta, incluso, señor Monago, de insultarse a sí mismo. Más le valdría quererse un poco y no denigrarse de esa manera. Bien parece que la mano que lo dirige, lo engaña y lo empuja a hacer el ridículo. Usted no se entera. Que un senador ayude durante unos días a un partido para que pueda constituirse en Grupo Parlamentario es una práctica habitual en las Cortes. Si no, que se lo pregunten al senador Rodolfo Ainsa Escartín, senador por Huesca, o a los ex senadores Félix Colsa Buena, senador por Salamanca, Vicente Liliano Ferrer Roselló, senador por la Comunidad Valenciana o José Luís Morales Montero, senador por Ceuta, que en la pasada legislatura fueron 'cedidos' por su grupo, el Grupo Parlamentario Popular, al Grupo nacionalista de Coalición Canaria, para que pudieran formar Grupo Parlamentario.

Enjuiciar a unos u otros en función del partido al que pertenezcan no es más que aplicar una doble vara de medir en las tesis que se sostienen. Esta es una habilidad muy común en las filas del PP. No es una praxis que pueda calificarse precisamente de digna y decente, por lo que, aplíquense a sí mismo eso que demandan para los demás. De cordura, dignidad y decencia, señor Monago, necesitan toneladas en su partido.

PERO ÉL SIEMPRE NECESITA TENER LA ÚLTIMA PALABRA:

La verdad es que me ha producido una grata sorpresa saber que D.ª Carmen Granado, Senadora socialista por Badajoz, es Vicepresidenta Primera de la Comisión Constitucional del Senado. Ni sabía de su existencia, ni que fuera senadora, no socialista, pues desconozco un mínimo de su actividad política, como creo que los propios militantes socialistas, y no digamos los ciudadanos extremeños. No obstante, como el saber no ocupa lugar, es bueno conocer el dato.Pero la sorpresa viene del motivo de su carta días atrás, saliendo en defensa de su jefe de filas en Extremadura, D. Francisco Fuentes, al que critiqué en su día en un artículo por haber estado cedido durante unos días al Grupo Parlamentario del PNV. Era asombroso que un senador socialista estuviera cedido al PNV y así lo subrayé. Ahora me afea D.ª Carmen el artículo porque algunos senadores del PP en la legislatura pasada estuvieron adscritos a Coalición Canaria. ¿Y qué? ¿No le parece vergonzante que Ibarretxe tenga la misma hoja de ruta que ETA?, pues al PNV, al Partido de Ibarretxe le prestamos un senador socialista extremeño. Y creo, honradamente que entre Coalición Canaria y PNV, al día de hoy, hay muchas diferencias.
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Este señor vive en una relalidad paralela: Ha perdido la memoria y no recuerda ni quién es, ni lo quen hizo su partido con PNV, ni las prácticas de los senadores... Pero es que además se jacta de no tener ni idea de la política que hacen los extremeños fuera, de no tener ni idea de la Comisión Constitucional a la cual tanto apelan. Y encima nos mete a todos los socialistas extremeños en el mismo saco diciendo que desconocemos a Carmen Granado... y SI ENCIMA QUIERES DECIRLE ALGO EN SU BLOG, JAMÁS LO PUBLICA.

HACE FALTA TENER MUCHA CARA!!!

1 comentario:

Caty dijo...

Bastante curiosa la apreciación del señor Monago respecto a Carmen Granados, que lleva más años en la política activa extremeña que probablemente todo su partido junto. Por otro lado, y sacando a colación tu pasado artículo, creo que lo peor de todo no es que hayan sufrido un periodo de amnesia colectiva, sino que saben perfectamente que dicho pasado existe y por lo tanto pecan doblemente de inmorales: 1)Por correr un tupido velo y donde dije digo, digo Diego 2)Por saber que mienten conscientemente.
Ya sabes que me gustan las frases, y hay una que plasma esta situación :"Puede que hayamos acabado con el pasado, pero él no ha acabado con nosotros"