
Aunque otr@s ya se han hecho eco, la noticia es jugosa y digna de comentar: Por fin el hombre que deshojaba la margarita ha decidido poner punto y final al baile de candidatos del PP anunciando que no se presentará a la reelección: Pedro Acedo no volverá a presentarse a alcalde de Mérida. Y lo hace en un comunicado en el que aparece como un elefante en una cristalería, anunciando a bombo y platillo que uno de los factores por los que no se presenta es porque "no se siente cómodo" con la actual directiva del PP regional.
Es el fin de una decisión casi de meridiana claridad para lo cual este señor se ha tomado su tiempo, puesto que desde que Floriano es presidente del PP Extremeño nunca ha estado de acuerdo con las políticas del partido, haciéndose Acedo eco quizá de las muchas opiniones escuchadas y sabiéndose altavoz de eso que muchos piensan pero que pocos dicen en el PP. Al fin y al cabo, más que los Congresos, la legitimidad la dan los votos de los ciudadanos. Votos que, por cierto, casi le son traicioneros en las últimas de 2003.
Y es que es más lógico abandonar el barco a tiempo que perder la alcaldía ante un candidato como Ángel Calle, orador impecable y trabajador que casi gana las elecciones en la última ocasión. Porque Acedo se sabía perdedor, y entre eso y el nulo apoyo de la dirección regional, la partida estaba clara porque no quedaba ninguna carta por descubrir.
Curioso fin(aunque las malas lenguas ya dicen que lo mandarán al Senado) para uno de esos alcaldes del PP que, por su santa voluntad, recibían como del cielo la iluminación en forma de pataleta al ver cómo le arrebataban su Día de Extremadura en la última edición, cuando de lo único de lo que realmente es dueño este señor es de un localismo absurdo, cateto y rancio que en nada beneficia al bienestar a a los intereses regionales de Extremadura. Y curioso también que, a poco tiempo de la retirada de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, sean los que decían que se marchaba por discrepancias con la cúpula federal del PSOE los que abandonan por discrepancias internas, anunciándolas a bombo y platillo. Aunque claro, las reacciones no se han hecho esperar.
Enhorabuena, Mérida, porque Ángel Calle será un excelente alcalde. Sólo queda saber una cosa: ¿Habrá orgía final en el consistorio, patrocinada por Ángel Acedo?