31 de marzo de 2008

La nitidez del Voto Exterior

Otro hecho muy relevante que merece la pena analizar con lupa es el voto CERA, es decir, el voto de aquellos españoles que no viven habitualmente dentro del ámbito geográfico que marcan nuestras propias fronteras.

Tras haber sido escrutados todos los votos provenientes del exterior, hemos podido constatar el rotundo triunfo del PSOE, ganador en 51 de las 52 provincias (no ganó en Tenerife, donde lo hizo Coalición Canaria), que ha hecho que la distancia definitiva entre PSOE y PP se asiente en un millón de votos. Tal y como se puede observar en el registro de comicios electorales del Ministerio del Interior, este voto exterior ha sido mayoritariamente socialista (análisis que postergo para otro momento, pero interesante a todas luces) en casi todos los procesos electorales a Cortes, salvando los del año 2000. No entraré a valorar el voto por circunscripciones, análisis arduo y complejo, con una salvedad: Muy relevante la aplastante victoria del PSOE en Galicia, a relativamente poco tiempo de unas elecciones autonómicas en las que los españoles de la emigración, para bien o para mal, dicen mucho. A mi juicio, además del dato puramente cuantitativo que el recuento nos aporta, hay un elemento que refulge con toda claridad sin apelar a los números: La imagen de Zapatero en el exterior es diferente a la del interior.

En este mundo globalizado en que vivimos, las noticias entre unos países llegan muy difuminadas, porque lo que, en realidad, desconocemos, por regla general, el verdadero clima político del país en cuestión. Ni mucho menos su cultura política. Por decirlo gráficamente, no nos suele llegar nada más que la anécdota.

Quizá por ello el PSOE gana tan ampliamente en el exterior. El proyecto llega difuminado, pero como es, sin añadidos poco saludables. Allí, a esos países que tienen su propia problemática diraria no llegan la crispación, ni la manipulación, ni la demagogia, ni el intenso ruido que busca opacar toda política pública. Parece sensato creer que, ante unas noticias positivas allende los mares (o no), el votante socialista se crece y el votante de derechas permanece apaciguado, al contrario de lo que ha ocurrido en nuestra España. Y es que la falta de manipulación influye.

O eso, o nuestra política y proyección exterior es brillantísima.

30 de marzo de 2008

El PSOE no ganó gracias a Cataluña y a Andalucía.


Puede que el título de este post le "rechine" a más de uno, puesto que es una de las afirmaciones más rotundamente repetidas en nuestra cultura política. Y el análisis que de ello se genera es, a mi juicio, erróneo, ya que la frase verdadera sería, a mi juicio "El PP no puede ganar por culpa de Cataluña y Andalucía".

Y es que el PSOE tiene, en términos generales, un suelo electoral muy sólido en todas las comunidades autónomas españolas (sé perfectamente que la circunscripción es la provincia, pero vamos a basarnos en los parámetros utilizados en la prensa de todos los días):

Hasta en lugares donde el propio partido asume que ha sufrido una derrota sin paliativos, como puede ser la Región de Murcia, el PSOE ha obtenido algo más del 32% de los sufragios, sin sumar a tal dato el voto CERA. Ese provisional 32'57% de los votos del PSOE es un resultado, a mi juicio, que más que una debilidad coyuntural expresa una verdadera fortaleza electoral: El PSOE tiene un suelo muy sólido, que rebasa, a día de hoy (y podríamos decir que de similar manera en los comicios de 2004) ese mínimo murciano en todas las CCAA (a nivel general, lo rebasó incluso en las fatídicas elecciones del año 2000), e incluso se instala en un más que razonable 39%-43% en CCAA donde es "débil" y no hay un tercer partido fuerte (véase la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana, Castilla y León o Castilla La Mancha) y en torno a un 35%-40% en CCAA donde, ganando o no, hay un tercer partido fuerte (véase Comunidad Foral de Navarra, País Vasco, Canarias o Galicia) con el que compite junto al PP. A eso, añadámosle el techo electoral que suelen marcar aquellas CCAA donde gana con más del de los sufragios, como son Cataluña, Aragón, Andalucía y Extremadura, y por supuesto, los resultados en circunscripciones de resultados positivos pero más discretos: Asturias, I. Baleares (dos éxitos, no obstante) la Rioja o Cantabria. En resumen, se trata de un reparto del voto más o menos homogéneo, habida cuenta de los problemas de mensaje en ciertos territorios y del rotundo éxito en País Vasco y Cataluña.

En cambio, el PP presenta dos (e incluso podríamos decir tres) desviaciones de la media que, a día de hoy, les impiden tener un reparto de graneros de votos más o menos homogéneo, y ello se debe, en primera instancia, a Cataluña y al País Vasco, donde ha obtenido provisionalmente en torno a un 16'6% y 18'5 % del voto, respectivamente y, en segunda, a Andalucía. Esos datos, en dos CCAA cuyo peso poblacional (y, por tanto, electoral) no es nada desdeñable, proclama un poco halagüeño panorama de inestabilidad territorial, que contrasta con los excelentes resultados en Madrid, Comunidad Valenciana, Murcia o Castilla y León, donde se aproxima o rebasa el 50% de los votos válidos emitidos. A ello debemos añadir el problema andaluz: Ni en el mejor momento del PP a nivel nacional (el ya mencionado año 2000) consiguió sobrepasar el 41%, con una IU fuerte y un andalucismo vivo. Hoy, con un 38% del voto en "sus sacas", con un PSOE hegemónico al 51%, y sin IU ni andalucismo político que se mueva más allá de sus fronteras partidarias, el PP va camino de un estancamiento del voto, como le ha ocurrido al PP extremeño en las autonómicas. Me inclino a pensar que, previa renovación del PSOE andaluz, el PP hallará un cómodo pero insuficiente nivel de voto en torno a la media de sus resultados de 2004 y 2008: un 35% ó 36% del total de válidos emitidos.

Por ello, el PSOE no ganó gracias a Andalucía y a Cataluña: Ganó porque es apoyado fuertemente en casi todos los rincones de España. Es el PP el que no gana porque tiene "socavones" en CCAA muy fuertemente pobladas, y no tiene visos de recuperación (considerando irrelevante que ganase en Almería, la 7ª circunscripción en población de Andalucía).

Datos: Ministerio del Interior.

29 de marzo de 2008

El hurto del Senador.

El próximo día 1 de Abril, a las 10 horas (tal y como lo marca el Real Decreto 33/2008, de 14 de enero, que disolvió las Cortes Generales) se constituirán las nuevas cámaras, que "ordenarán" la vida política e institucional de nuestro Estado durante esta IX legislatura que se nos avecina. A pesar de que los medios están pendientes de lo que ocurre en nuestra Cámara Baja (debido a la importancia que tiene el Congreso en nuestro bicameralismo imperfecto), creo que para los extremeños es muy interesante también observar lo que ocurre en la Cámara Alta, en el Senado.

Ateniéndonos a la preceptuado en el título III de la Constitución, en su 69.5 y en nuestro Estatuto de Autonomía (concretamente en el artículo 19.2.e), a Extremadura le corresponden 10 senadores: ocho elegidos directamente (el pasado día 9), cuatro por provincia, y dos más desginados por la Asamblea autonómica. Hasta aquí, sin ningún problema.

Pero la situación se ha tornado de tal manera que uno de los senadores designados, Carlos Floriano, ha sido elegido como diputado por la circunscripción de Cáceres, por lo que ha de abandonar su responsabilidad como miembro de la Cámara Alta, en cumplimiento del precepto constitucional correspondiente que impide simultanear cargos. Al no iniciar este señor, a la sazón lider del PP extremeño, el trámite correspondiente en la Asamblea de Extremadura, a los extremeños se nos ha hurtado un senador para la próxima sesión de investidura. Él, para variar, comenta en prensa que es culpa del PSOE, que se ha negado, en su rodillo mayoritario, a celebrar un pleno, insinuando que hay gente con el rostro muy duro.

Y yo creo que el rostro duro es de su grupo parlamentario, en general, y de él, como presidente del mismo, en particular. Porque mienten a sabiendas de lo preceptuado en el Reglamento de la Asamblea de Extremadura. Atiéndonos al art. 174.4 de tal norma, corresponde al Grupo Parlamentario del senador a sustituir proponer su sucesor, que deberá ser ratificado en pleno convocado a tal efecto. El PP designará el sucesor de Floriano el martes, mismo día de la constitución del Senado. Si de verdad les interesase algo más que sus líos internos, habrían hecho como el PP valenciano, que presto definió a sus candidatos, o el andaluz, que hizo exactamente lo mismo. O, ya que estamos, como el PSOE gallego o madrileño.

¿Quién hurta el senador a la ciudadanía?

28 de marzo de 2008

Los derechos estatutarios

La nueva generación de Estatutos de Autonomía que se viene gestando desde hará un par de años tiene una serie de características que doctrinalmente los unifican, algunas de ellas especialmente sensibles a nuestros medios de comunicación y, por tanto, a la opinión pública de nuestro país. La financiación o la manera de relacionarle con las instituciones centrales del Estado son un ejemplo.

Pero, a mi juicio, hay algo muy interesante que la mayoría de las personas desconocen sobre esta nueva batería que se nos acerca: Los derechos de la persona que aparecen en su articulado. Un compendio de derechos de nueva generación que, por primera vez, aparecen recogidos en nuestro ordinamiento en tal alto nivel. Capítulos sociales como la vivienda, el derecho a un medio ambiente saludable, el derecho a la dignidad en el proceso de muerte, e incluso al respeto de la orientación sexual y a una buena administración.

Muchos de estos ya aparecen recogidos en normas muy relevantes para la fundamentación y protección de los Derechos Humanos, tanto en Convenios Internacionales como en el ordenamiento comunitario. Algunos, incluso, aparecen sucintamente recogidos en nuestra Constitución vigente. Sin embargo, hay otros novedosos, reflejo de una sociedad cambiante que avanza y necesita de nuevas protecciones.

A mí, habida cuenta de lo positivo que resulta reconocer más los derechos personales y protegerlos en normas jurídicas de tal calibre, no me disgusta en absoluto tal hecho. Menos aun habida cuenta de que el operador jurídico que haya de resolver controversias de conculcaciones de estos derechos, tendrá "material" de donde tirar para fundamentarlo.

Sin embargo, son reflejo de una necesidad acuciante: La necesidad de actualizar la Constitución, para acabar con la petrificación de la misma en diferentes aspectos y hacer que esa base mínima exigible en el 149.1.1 sea ampliada de igual forma a todas las Comunidades Autónomas. Quizá tales avances deberían operarse constitucionalmente y no estutariamente. Una vez más, los avances en nuestro Estado Compuesto se producen en un nivel territorial sin que otro se mueva.

26 de marzo de 2008

El TC y las propuestas autonómicas

Hoy se reúne un diezmado pleno del Tribunal Constitucional para decidir acerca del recurso interpuesto contra la reforma de su propia LO, aprobada por nuestras Cortes Generales el pasado 24 de Mayo del pasado año. El ponente será Pablo Pérez Tremps, ex-decano de mi facultad. Es ciertamente una cuestión pasajera para la mayoría de la ciudadanía, pero no obstante oigo a personas que se presumen formadas hablar de forma realmente inefable de todo el asunto. El que menos (o la que menos) habla de compraventa del TC desde manos socialistas.

No entraré a analizar el precepto que ha abordado la continuidad de los magistrados que ostentan la presidencia y la vicepresidencia del órgano constitucional, puesto que no la he abordado en profundidad. Sólo le interpreto en clave política: Ante una situación de bloqueo institucional por falta de mayoría parlamentaria suficiente, la situación se tornaba oscura y mejor continuar transitoriamente como estamos a liar la madeja aún más.

Si me parece peliaguda y peligrosa tal actitud deslegitimadora, más me preocupa aquella imagen que se nos pretende vender sobre la nueva idea de que las CCAA, a partir de nuestra supuesta Cámara de representanción territorial, puedan proponer candidatos a magistrados del TC.

El PP olvida que estamos en un estado compuesto, suma de los poderes centrales, que nos aúnan y dirigen en ciertas materias, y los territorios autónomos, con capacidad político- administrativa según un orden competencial abierto establecido constitucionalmente. Ambas realidades conforman nuestro Estado, y, por lógica, ambos niveles, al hallarse afectados de igual manera por la jurisprudencia del TC, según el principio de competencia, deben tener cierta capacidad para participar en la formación de dicho órgano. Se ha elegido la vía de la Cámara Alta, opción tan buena (o mala) como cualquier otra que se hubiese habilitado, con 4 magistrados (de 12 que conforman el pleno)a nombrar desde tal instancia. Analizando la realidad de España, es loable este intento de tratar a las CCAA como adultos, como entes maduros que participan de la vida y el desorden del Estado.

El TC ha sido muy eficaz en nuestra historia constitucional reciente. Parece tener sentido que, a 25 años del cierre del último Estatuto de Autonomía completo, la visión autonomista contribuya a enriquecer la jurisprudencia que, recordemos, es tanto en Política Exterior (típica competencia exclusiva del Estado), como en Agricultura (típica competencia de las CCAA, con intromisión de la UE) como en Cultura (competencia típicamente concurrente), materias situadas en diferentes lugares del orden competencial.

4 de febrero de 2008

Hillary for president

Mañana es Martes. O mejor dicho, el Supermartes, el día más relevante en lo que a la nominación, de facto, de candidatos en los dos grandes partidos de EEUU. El sistema de elección de caucus es bastante interesante y democrático, ya que "destapa" esa oscura relación entre candidato y electores, ya que sale elegido el candidato que más conecta o que más convence, haciendo público el plebiscito, al contrario que en los partidos europeos. En estos la designación de candidatos se realiza según otro tipo de mecanismos internos, y las preferencias de los posibles votantes sobre los mejores candidatos se ven reflejadas en custodiadísimas encuestas. En cuestiones de democracia interna, siempre he considerado que la eliminación sistemática de los procesos de primarias (ahora resucitados en cierto modo gracias a IU) ha sido un fulminante retroceso, al privar a la militancia de base de una opinión en condición de igualdad.

En general, la democracia estadounidense siempre me ha fascinado. Fueron ellos los que crearon el modelo federal, los que materializaron aquello de la división de poderes... Y los que han elegido a Bush como presidente de la Federación. Desde luego, es fascinante. Pero si algo me fascina es el régimen y el sistema específico de sus partidos (que no el sistema de partidos, que Sartori calificaría como bipartidista), ya que estamos viendo en estos días la fuerte democratización que en ellos se da. El hecho de ver a los candidatos a la nominación presidencial por los partidos democráta o republicanos es algo absolutamente alejado de nuestra tradición partidaria europea, más tendente a partidos organizados, estratificados y más basados en un sistema democrático de carácter representativo.

Mañana, por tanto, los demócratas deben elegir entre Obama o Clinton, algo revolucionario en todo caso. Un sistema proporcional dividirá los delegados de cada Estado entre los candidatos según los votos obtenidos de cara a la convención demócrata del próximo verano, que proclamará al candidato. Lo ajustado del resultado previsto vaticina que ninguno de los dos obtendrá el número de delegados necesario como para asegurarse la victoria, por lo que la diatriba ideológica continuará. Además, la incógnita de los apoyos de Edwards está presente, ya que si bien apoya a Barack Obama, es posible que sus electores ahora se hallen divididos.

En el lado republicano todo parece más simple, a pesar de ser 3 los candidatos, ya que el sistema de reparto de delegados es mayoritario. La retirada de Giuliani deja alas a McCain y a Huckabee, los dos candidatos más potentes en el bando republicano, que se enfrenta a los graves problemas de la administración Bush.

Personalmente, y desde el desconocimiento de la distancia, me quedo con Hillary, por una razón muy sencilla: Creo que está más capacitada para ganar que Obama en un país en que la mitad de la población sigue teniendo prejuicios de carácter racista y xenófobo. Porque la verdad es que EEUU necesita un cambio.

30 de enero de 2008

Holguineando

La verdad es que todo pasa rápido. Recuerdo muy vívidamente la época de bachillerato, las risas en clase, las magistrales enseñanzas de Manolo Sánchez, María Moriano, María José de Vega y otros tantos... La selectividad, los veranos... Pero ahora me encuentro en el ecuador de mis dos carreras universitarias, y el balance es bastante positivo. Además es muy enriquecedor. Considero que ambas disciplinas me aportan mucho de cara al futuro. ¿Haré Ciencias Políticas después? Es una buena pregunta a contestar, pero cada día me doy más cuenta de lo bien que viene para esta disciplina tener una base histórica considerable.

Pero ahora no es tiempo para hacer conjeturas, porque toca estudiar y sacar el máximo rendimiento a lo aprendido/estudiado. Y, la verdad, se agradece haber terminado exámenes sobre útiles de piedra o cerámica, cráneos, estructuras económicas medievales y jerarcas germánicos. Me siento más agusto en los terrenos de la politología, el derecho administrativo y el derecho autonómico, y a rondarlos voy.

Al final, va a tener sentido medievalear.

29 de enero de 2008

6º escaño de Badajoz, 4º para el PSOE

Se habla mucho del cuarto escaño que podría conseguir el PSOE en la circunscripción de Badajoz. ¿Es realmente posible que ello suceda? El candidato socialista y amigo Cabañes así se lo ha propuesto. Yo he escrito lo siguiente al respecto a cierto "inveterado votante de IU, censado en Badajoz", al que quiero convencer de ello (como a muchos otros que me lean).

Hemos de tener en cuenta, antes de fundamentar cualquier tipo de análisis matemático sobre la cuestión pertinente, que nuestro sistema electoral no es neutro, ni mucho menos, y nuestra "madurez" democrática debería llevarnos a ser conscientes de ello para así rentabilizar al máximo nuestra preferencia electoral en forma de voto. Deduzco que en el caso práctico planteado, lo que le ocurre al inveterado votante de IU de la circunscripción en Badajoz, y habida cuenta de la militancia directa y explícita en la organización izquierdista y de los amplios conocimientos jurídicos del mismo, es que desea rentabilizar su voto de modo tal que sea un partido lo más a la izquierda posible del espectro político gobierne. En otras palabras: Que el PSOE pueda gobernar para que así ciertas parcelas del programa de IU puedan ser llevadas a cabo por su influencia en la mayoría parlamentaria que ha de sustentar al futuro gobierno resultante de las elecciones del 9-M. Y es que esta es la mejor forma de que IU, a día de hoy, sea decisiva en política nacional: Concentrando su voto en circunscripciones electorales donde tenga posibilidad de ganar diputados y “apoyar” al PSOE para que gobierne en Madrid SIN mayoría absoluta en las que no tiene oportunidad. En el primer caso, Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga y quizá Alicante y Asturias. En el segundo, casi todas las demás.

De las muchas provincias (que hemos de tener en cuenta que son circunscripción en las elecciones generales) en las que hay escaños bailando entre diversas fuerzas políticas (especialmente entre PP y PSOE), la mía, Badajoz es una de ellas. Es una circunscripción más o menos pequeña, con 6 diputados a elegir y con un incremento poblacional de apenas 12.000 habitantes entre 2004 y 2008 (si bien esto no es un dato fiable, ya que sólo dispongo de censos poblacionales hasta 2006).

Volviendo al tema matemático, y una vez conocida la fórmula a través de la cual se convierte el número de votos X en representantes, analicemos cómo fue el reparto de escaños en 2004, y observemos el número de votos más que necesitaría el PSOE para arrebatar el escaño nº6 de la circunscripción al PP.


En este panorama, los escaños se repartieron a partes iguales entre ambos partidos, siendo los escaños impares para el PSOE y los pares para el PP. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que el cuarto cociente del PSOE está a sólo 4.096 del 3º del PP, lo que nos indica que, multiplicando la diferencia entre cocientes por el número de cociente (es decir, 4.096x4), nos sale la cifra de 16.384(curiosamente muy cercana a la de los votos de IU en la circunscripción). ¿Qué es esa cifra? El número más de votos que hubiese tenido que obtener el PSOE para que su cuarto cociente hubiese sido mayor que el tercero del PP, con lo que los escaños 1, 3, 5 y 6 de la circunscripción hubiesen sido para el PSOE, y el 2 y 4 para el PP, rompiendo el empate a escaños. O lo que es lo mismo, el PSOE tendría que obtener, con esa participación, una diferencia porcentual de, aproximadamente, un 13`5% de los votos más que el PP, frente a la del 10% conseguida en los comicios de 2004.

¿Es eso posible? Parece que sí, tomando como referencia las últimas elecciones municipales y autonómicas de 2007. En ellas, la distancia entre PSOE y PP aumentó de forma considerable en la circunscripción de Badajoz, llegando a modificar la propia estructura de la Diputación Provincial (entidad local de carácter provincial que refleja bastante bien el clima político de la circunscripción), en la que el PSOE ganó un diputado. Si tomásemos esas elecciones como referente, nos aparece lo siguiente:


El cuarto cociente del PSOE es mayor que el tercero del PP, lo que otorgaría el sexto diputado al PSOE. Los resultados son más de 12.500 votos a favor del 4ª diputado del PSOE por la circunscripción, lo que significa que no sólo lo consigue, sino que lo supera ampliamente. Este resultado es muy difícil, si bien un resultado similar, con un PSOE a la baja (desde esos datos, claro), no es muy difícil.

Es cierto que las elecciones municipales y autonómicas no son extrapolables a las generales. Pero yo creo que en el caso de la circunscripción de Badajoz lo son, en parte, por varios motivos:

-En primer lugar, el PSOE extremeño es bastante independiente del nacional por sus líderes carismáticos, lo que les permite hacer una campaña fuerte sin dejarse llevar demasiado por lo nacional. Si Ibarra y Vara se emplean a fondo, se puede conseguir.

-En segundo lugar, la circunscripción suele tener una alta participación, lo que beneficia, normalmente, al PSOE, y así se ve en los diferentes procesos electorales de nuestra comunidad autónoma.

-En tercer lugar, Extremadura es una de las comunidades que, según multitud de encuestas, más conforme están con las políticas de los gobiernos socialistas nacional y autonómico.

-En cuarto lugar, El PP extremeño no atraviesa en buen momento, y no ha reeditado su coalición con EU de cara a estas elecciones, lo que le resta votos, pocos (quizá unos 1000 ó 2000) pero que pueden hacer daño.

-En quinto lugar, la aparición de UPD, en nuestra comunidad, donde el PSOE es poco radical y tiene unos votantes muy fidelizados, le restará muchos más votos al PP que al PSOE. A ello contribuye en mucho el antisocialismo de su candidata, como algunos pudimos ver en la facultad el día que Rosa Díez vino a visitarnos a la Facultad de Derecho de la UEx.

Como vemos, el cuarto escaño es posible con el voto útil de los votantes de IU que creen mejor condicionar al futuro gobierno socialista que permitir, por no saber rentabilizar su voto y hacerlo acorde el sistema electoral (más fácil de cambiar influyendo sobre el gobierno que estando en la oposición al PP, ojo), un gobierno de Rajoy. El voto útil y la movilización en los municipios grandes gobernados por socialistas (véase Mérida, Almendralejo, Villanueva de la Serena, Olivenza, Zafra, Los Santos de Maimona) pueden dar el sexto escaño de la circunscripción al PSOE y, con ello, promover un futuro gobierno socialista. La diferencia porcentual en votos es posible, y, saliendo de lo puramente científico, NECESARIA.

20 de enero de 2008

Sobre el aborto.

Siempre he considero que el aborto es un tema bastante delicado, bien definido jurídicamente y sujeto a una fuerte presión política e ideológica. Es delicado porque implica el nacimiento o no de una futura persona y un severo desajuste somático y anímico de la mujer abortante y aparece bien ubicado jurídicamente porque, según el Código Civil, sólo el nasciturus es persona si ha sobrevivido 24 horas fuera del vientre materno y tiene forma humana y los casos para abortar aparecen bien definidos en la ley correspondiente. Hasta ahí todo bien. Evidentemente, es discutible que los tres supuestos sean completos para abortar tal situación, que el Código Civil restrinja, en su capítulo 30, la personalidad a los supuestos establecidos, y otras consideraciones morales de diferente índole.

La última característica apuntada es bien visible hoy en día. Parafraseando uno de los últimos artículos de Luís Solana, la vida política de hoy en día se haya tan ideologizada que temas que parecían superados, al menos para el conjunto de la "opinión pública", han vuelto al debate político, mostrando tanto el conservadurismo católico del PP como el acomplejamiento (por no decir una palabra más gruesa) oficialista del PSOE, y la siempre progresista propuesta de IU, que, no en vano, ha incluído a la directora de la Clínica Isadora (que ya fuen diputada hace tiempo) en un puesto bastante elevado y relavante de la lista de Madrid, y se ha autoinculpado en pleno.

Al margen de esta dinámica de los partidos más representativos del espectro político español, hay algo que me sorprende: El derecho a la intimidad (que vemos imbricado entre los Derechos Fundamentales de los españoles, en el 18 de la Constitución) de muchas mujeres se ha visto violado por actuaciones judiciales inauditas, al implicar a mújeres que han abortado legalmente en causas abiertas contra clínicas abortivas privadas, que han de "aguantar" y realizar un servicio que muchas autonomías (entre ellas la mía) se niegan a prácticas en sus servicios sanitarios públicos. ¿Acaso no se ha dilapidado del derecho de intimidad de las mújeres que, habiendo abortado legalmente, han recibido la visita de Guardia Civil en su casa, para ser llevadas a las dependencias de las Fuerzas de Seguridad para interrogatorios?

No sé demasiado de protección de derechos fundamentales, pero parece que algo falla.

16 de enero de 2008

La incoherencia del PP de Floriano

Siempre he creído que el PP en general, y el extremeño en contreto, adolecía de una cualidad poco conveniente en política, y más en la etapa contemporánea, en la que todo queda en las hemerotecas de los diferentes medios de comunicación: La incoherencia. Así lo he comentado en otros artículos, y así lo sigo manteniendo. Es cierto que a veces los partidos cambian de opinión y proponen soluciones diferentes y medidas nuevas, ya que la sociedad en que vivimos es ciertamente cambiante, y un argumento concreto de hace 8 ó 10 años puede no ser fácilmente sostenible. Pero en cuanto a lo personal, parece ser que el PP no ha cambiado, ni así su “líder” oficial, desaparecido de la vida parlamentario-mediática regional.

Carlos Floriano dijo hace unos días que no entendía por qué el presidente de gobierno nos colocaba como cabeza de lista a una persona que no había querido en su propio gabinete. Se refería a Maria Antonia Trujillo, la que ha sido Ministra del Gobierno de España desde que se ganaran las elecciones hasta verano de 2007, más de 3 años efectivos. Lo calificó de ininteligible, ya que, a su juicio no entendía por qué la tenían que querer ahora los extremeños. Hasta ahí todo bien, es su opinión, si bien es mentira que haya sido relevada a mitad de legislatura, ya que lo fue cuando quedaba menos de un año para las elecciones generales.

Corría el rumor de que él mismo iba a ser cabeza de lista al Congreso de los Diputados por Cáceres, con Mariano Gallego(en la foto de la derecha) como compañero por Badajoz. Sobre este último nada que decir, creo que su marcha al Congreso es merecido premio a su trabajo y a sus victorias electorales en su pueblo, Don Benito. Sin embargo pensé que sería muy incoherente que Carlos Floriano encabezase la de Cáceres, ya que, según su propio criterio, una persona que ha perdido dos veces consecutivas las elecciones autonómicas de Extremadura, una persona que los extremeños no han quiero, no podía encabezarla. Pero HA SIDO ASÍ. Escalofriante.

Nunca pensé que el dirigente del PP de Extremadura pudiese incurrir en semejante incoherencia, aunque es cierto que actúa por pura supervivencia política, para los próximos 4 años. Porque lo criticable no es que él se vaya al Congreso, está en su derecho y hay otros casos similares: Lo criticable es que él haya dicho eso sobre Maria Antonia Trujillo y ahora actúe así.

Por suerte para él, la circunscripción plurinominal de Cáceres es par y pequeña, por lo que, aún perdiendo votos, sacará sus 2 escaños de rigor. Y eso, mal que bien, le permitirá pasar cuatro años en la carrera de San Jerónimo, sin pena ni gloria, pero tranquilo, a salvo de la lucha del PP en Extremadura. ¿Será candidato a la sucesión cuando pierda Rajoy?

28 de diciembre de 2007

Las promesas electorales y los mitos.

Hay un fenómeno en la vida política de nuestro país (y de muchos otros, imagino, si bien no lo tengo claro) que no acabo de entender: Cuando a uno le piden el voto directamente, desconfía, pero cuando te intentan convencer por medio de otras vías, y lo consiguen, todo es estupendo. Cuando debería ser al revés: Yo antes me fío del que viene, me cuenta su película y me pide el voto que de quien pretende pillarme de otras maneras... Cosas del condicionamiento implícito.

En cierta relación con este fenómeno está el de las promesas electorales y lo que la gente piensa de ellas: Al igual que está extendido aquello tan beneficioso para la derecha ("todos los políticos son iguales"), también está extendida como la pólvora la creencia de que los programas electorales no se cumplen. Algo que creo difícil de constatar porque, salvo excepciones, nadie se los lee más allá de lo superficial. Realmente, que se lean o no los programas electorales antes de ejercer el derecho de sufragio activo es indiferente para los partidos, que, según podríamos entresacar de la realidad política actual, consideran al programa electoral según un doble carácter: En primer lugar, un manifiesto de ideas y acciones concretas que le permita luchar contra la inercia gubernamental y, en segundo lugar, un testimonio escrito de compromiso con los votantes, a través del cual estos pueden evitar la absoluta discreccionalidad del Estado, si bien desde un punto de vista exclusivamente "moral". No obstante, el programa no debe ser considerado sólo como ese documento escrito y diseñado según cánones de marketing. También es "programa" aquello que se promete o se anuncia en precampaña y campaña, además de aquello que resulte fundamental en la línea ideológica histórica del partido correspondiente. Para mí, como vemos, el programa es algo más amplio que unos folios numerados.

Precisamente el problema de Zapatero durante esta legislatura ha sido procurar cumplir, en la mayor medida posible (casi todo excepto en lo que se requería consenso de los grandes partidos), el programa por el que fue elegido...Tanto las acciones estrella del gobierno como sus puntos más flacos estaban más o menos explícitamente comprometidos en su programa electoral, y de ahí sus problemas: Zapatero ha gobernado según un programa, mejor o peor. ¿Por qué pensar que no se cumplen?

Pero lo de Rajoy es diferente. Porque él, por encima del pensamiento terreno, intenta hacer calar reducciones de impuestos y rebajas de presión fiscal mientras un histórico como el alcalde de Salamanca hace precisamente lo contrario. Maravillas de la doble moral.

Moraleja: Ni todos los políticos son iguales (aunque se dediquen a esto) ni las promesas están para ser incumplidas.

23 de diciembre de 2007

Valencia y los mitos

Desde hace muchos años (algunos dirían la ampulosa frase aquella de "desde que el mundo es mundo") vivimos constantemente rodeados de leyendas urbanas de toda índole. Muchas son famosas, otras no tanto. La de la muerta de la curva o la de la carnes de res de Mcdonalds son mis preferidas. La de la Oreja de Van Gogh y ETA es la que menos me gusta...

Como podemos ver perfectamente en multitud de páginas web sobre el tema, hay leyendas urbanas sobre casi todo. Política incluída, claro está. Y he ahí un campo interesante, en el que intentaré desmentir o confirmar estas leyendas urbanas, estos mitos que circulan en torno a nuestra cultura política. Porque la rumorología en política no es neutra, y contribuye a extender creencias que son poco ciertas, por no decir que son totalmente falsas.
Y como ejemplo, qué mejor que comenzar con una de las más curiosas de todas: El PSOE está perdido en Valencia, o como algunos miembros del PPCV han dicho, "será la tumba de Zapatero". Yo, al margen de consideraciones desiderativas, creo que, "científicamente" (todo lo científicas que pueden ser mis entradas de "politología para dummies") es algo absolutamente erróneo, si bien no muy desencaminado. No obstante, debemos partir de la base de que, salvo rarísimas excepciones, las elecciones municipales y autonómicas NUNCA son extrapolables a las generales.

A las pruebas nos remitiremos, puesto que para constatar esta realidad que pretenden hacer que parezca tan clara no podemos basarnos (mejor dicho, yo no puedo dados mis conocimientos sobre el PSPV) en otros aspectos como la vida interna del partido en dicha comunidad autónoma, la presencia de figuras relevantes en sus filas, o la motivación de las bases. Por ello, será la realidad o, mejor dicho, las constataciones de la misma las que mejor nos pueden ayudar a desmontar esa idea tan extendida. Para ello haremos comparativas diferenciadas, basándonos fundamentalmente en los resultados electorales de las últimas 3 convocatorias electorales "relevantes" en nuestro país: Elecciones autonómicas y municipales de 2003, Elecciones Generales de 2004 y Elecciones autonómicas y municipales de 2007, habida cuenta de que estas últimas son las que el PP toma como base para afirmar el mito que pretendemos desmontar.

En primer lugar, vamos a ver el resultado obtenido por el PSPV en las anteriores elecciones generales de 2004. En esos comicios, con todas las peculiaridades que queramos ponerle, las formación socialdemócrata obtuvo unos resultados bastante positivos, habida cuenta de los resultados obtenidos por el PSOE en los anteriores comicios de 2000. Sobre 32 escaños a repartir entre las tres circunscripciones provinciales de Alicante, Valencia y Castellón, el PSPV sacó 14, con 1.121.701 votos (42.43 % del total), todo esto con una participación elevada, de más del 78%. Unos resultados que, si bien son francamente mejorables, son bastante loables y aceptables. Personalmente, yo no los calificaría de descalabro electoral, ni mucho menos de debacle. Hemos de tener en cuenta que estas elecciones generales son las que más se podrían asemejar al resultado de las próximas, ya que, salvando la gran cantidad de condicionantes y movimientos de intención de voto, al ser dos elecciones del mismo tipo, con los mismos candidatos a la presidencia del gobierno, se asemejan más que unas autonómicas y municipales, que son con las que se ha sentenciado la caída "a la valenciana" de Zapatero.Pasemos pues a este otro tipo de elecciones, las concernientes a municipios y comunidades autónomas.
Si comenzamos con las de 2003, podemos observar que la Comunidad Valenciana es una comunidad autónoma bastante poblada (la cuarta más poblada de España, tras Andalucía, Cataluña y Comunidad de Madrid), con más o menos 4.100.000 habitantes. Teniendo en cuenta que votó aproximadamente un apreciable 72%, el PSPV, con Ignasi Pla a la cabeza, arañó un escaño más de la cámara autonómica (que tenía en aquel entonces 89 diputados), quedando con 36, que representaban un total de 870.589 votos favorables a sus candidaturas y un 35.70 % del total. Los resultados mejoraron tanto en escaños como en votos con respecto a las anteriores, si bien no se consiguió el objetivo de vencer al PP ni el de frenar una mayoría absoluta. En cuanto a las capitales de provincia, el PSOE creció en apoyos en todas: Quedó cerca de romper la mayoría del PP en Alicante, subió 3 puntos porcentuales en Castellón y creció en un concejal contra Rita. En conclusión: Se creció bastante, dentro de las posibilidades y de la coyuntura nacional. Unos porcentajes aceptables teniendo en cuenta el empuje de los alcaldes populares y la popularidad incipiente tanto del presidente entrante Camps como del que lo había sido Zaplana.

Las de 2007 son otro cantar. En primer lugar, porque en Madrid ya no estaba Aznar, sino Zapatero, con todo lo que ello conlleva para poder hacer oposición al estado desde una comunidad autónoma. Y en segundo porque Camps y sus partidarios se habían convertido, a lo largo de la legislatura, en máximos exponentes de lo que algunos analistas denominan los autonomistas del PP, liderados por Esperanza Aguirre y el propio Camps (barones en consolidación como en su día lo fueran los socialistas Ibarra, Bono y Chaves). Los resultados fueron algo peores para un PSPV en ascenso: Consiguieron 37 escaños de una cámara que había crecido desde las pasadas elecciones en 10 (repartidos entre 7 al PP, 1 al PSPV y 2 a Compromís), y había perdido unos 33.000 votos desde 2003, aun con un crecimiento poblacional de 700.000 personas. La participación, no obstante, fue casi punto y medio más baja. Con esos resultados, mi análisis es que el PSPV no despega, ni tan siquiera remonta, pero no ha caído en picado, ni mucho menos. 33.000 votos perdidos sobre un total de 2.436.000 votantes no es mucho. En las capitales, el resultado, curiosamente, fue contrario: En Alicante, la joven Etelvina Andreu ha recortado distancias al máximo (unos 4.000 sobre un censo poblacional de 330.000 habitantes), si bien a costa de la izquierda de IU y afines; En Castellón, el PSPV sube cuatro puntos y dos concejales, dejando en una ajustada mayoría absoluta al PP; En Valencia, Carmen Alborch sube casi tres puntos porcentuales a pesar de una menor participación. En contraste con ello, se pierde el tradicional fortín de Torrent y se baja estrepitosamente en Elche.

Esta caída, teniendo en cuenta los resultados en otros lugares de España, no es nada comparada con la caída de Lola Gorostiaga en Cantabria o la de el PSOE murciano.

En conclusión, y que conste es tan sólo mi visión, Valencia no será la tumba de ZP(y menos con cabezas de lista tan reconocidos y después del plantón de Rita a Rajoy), ni mucho menos. Lo serán Andalucía y Cataluña si la participación es baja.

19 de diciembre de 2007

Rajoy se contradice.

Parece ser que Rajoy se sigue contradiciendo. Esta vez vuelve a hablar sobre contenciosos electorales, manifestando que aspira a gobernar aun perdiendo en votos. Parece increíble escuchar semejante lindeza de alguien que hace pocos meses instaba a la ciudadanía a rebelarse, de tal modo que gobernasen las listas más votadas.

Semejante idea, propia de quien no se sabe seguro en pleno período de precampaña electoral, es absolutamente lícita, claro está. Según la LOREG, nada impide a un partido con menos votos gobernar, y con un sistema electoral como el nuestro (hablando de convocatorias de elecciones a Cortes) es perfectamente posible que pudiese ocurrir, ya que, según la Constitución (tal y como podemos leer en su art. 68.2), la circunscripción electoral es la provincia, y Ceuta y Melilla, en el caso del Congreso, tendrán un diputado cada una, y el sistema es proporcional decreciente.

Pero los políticos no sólo son juristas, y normalmente las razones políticas priman sobre las normativas. Y esta realidad jurídica, que en nada impide lo descrito por Rajoy, choca con lo que el presidente popular decía en las autonómicas y municipales, en la elección de la FEMP y, muy especialmente, con lo que hizo en las Islas Canarias.
Es curioso, porque Zapatero en 2004 dijo claramente que sólo gobernaría si sacaba más votos que el PP... ¿Quién rompe consensos históricos ahora?

22 de noviembre de 2007

La engañifa fiscal de Rajoy.

Que quede una cosa clara: Desde el punto de vista político, lo que pretende Rajoy con su propuesta fiscal es sencillo: Engañar o desmontar el Estado del Bienestar.

Creo que en este caso es mucho mejor para todos los españoles que Rajoy se dedique a engañarnos o a intentarlo. Y creo, además, que eso es lo que hace, porque su idea es, además de insultantemente populista, es incoherente con el modo de vida popular. El Estado del bienestar actual requiere de unos ingresos recaudados de forma igualitaria y proporcional, es decir, un sistema fiscal en el que TODOS pagan pero con arreglo a lo que ganan. Ese es el sistema ideado para sufragar todos los gastos en materia social, infraestructural y funcional de nuestro estado. Pero, normalmente, y como se pudo comprobar en los ocho años de Aznar, las propuestas del PP tienden a reducir los impuestos directos (aquellos que pagamos a Hacienda o a cualquier administración tributaria de forma obvia y obligada) y a aumentar los indirectos (aquellos que pagamos al consumir cualquier producto), para así levantar la falacia de que los impuestos bajan, se reactiva el sistema económico y la gente llega mejor a fin de mes. Al final, el sistema tiene que financiarse si se quiere mantener, y esa es la vía del PP, tan legítima como cualquiera pero igualmente populista.

Pero esta nueva reforma que plantea rompe con la idea misma del Estado del Bienestar en que todos las personas con capacidad fiscal y con capacidad para consumir contibuyen con el mantenimiento de los servicios públicos y de los mínimos comunes que garantizan la igualdad de los ciudadanos. Rompe con la idea porque el IRPF desaparece para un cierto sector de la sociedad que, aun ganando dinero, el PP considera electoralmente que no deben pagar. Electoralista, desde luego, y poco recomendable para un estado con cotas de bienestar como el nuestro.

Extremadura sería, al contrario que lo que dice el PP, una de las más perjudicadas con tal reforma fiscal porque, aunque muchos extremeños dejasen de pagar el IRPF, Extremadura no recibiría la misma cantidad de recursos financieros como consecuencia de la cesión de este impuesto, porque lo que la res publica resultará debilitada y los servicios sociales caerán en calidad e incluso cantidad... Por lo que quizá no se pague IRPF, pero, como bien dicen por ahí, se tengan que pagar Sanidad, pagarán más por ciertos servicios públicos como el transporte urbano y quizá veamos a nuestro alrededor como las nuevas autovías son de peaje. Ah! Y, por supuesto, más por tabaco, gasolina, alcohol, ropa, etc...

Ser realmente favorables a la bajada de impuestos directos de forma real es desmontar nuestro estado del bienestar, algo que, bajo mi condición de socialdemócrata, es imposible e inaceptable. Pero sé que no lo harán, puesto que, a pesar de todo, la mayoría de la cúpula del PP vive, directa o indirectamente, del Estado. Ser coherentes con esa idea sería que fuesen profesionales liberales, como mi madre (socialdemócrata también).

Espero que esta reforma no cale y la gente entienda la trampa. Yo creo que es gravísima para nuestra salud como electores.

Guillermo acierta

Hoy he tenido la oportunidad de sorprenderme, por primera vez, con una noticia relacionada con el repasado y llamado "Estado de las Autonomías": Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura, se ha ofrecido voluntario para capitanear la creación de una comisión en que los ejecutivos autonómicos puedan reunirse sin la intervención del gobierno central.

La verdad es que la iniciativa es sorprendente, ya que, normalmente, al hablar de autonomías, de esa cuestión descentralizadora y territorial de nuestro Estado (para algunos federal en la práctica y para otros unitariamente descentralizado hasta las últimas consecuencias), siempre suele ser para pedir más y más competencias, avanzando en una senda de adelgazamiento del poder central que no sería negativa si no existiese la concepción actual, en la que parece que las autonomías no son estado. Estamos muy acostumbrados a que el proceso autonómico, después de las idas y venidas, de los giros que ha dado en todos estos años de democracia constitucional, sólo es recibir competencias, dinero y medios personales, pero nunca dar, construir y hacer estado.

Debemos partir de la base de que las autonomías, tal y como afirma el art. 137 de la Constitución, son Estado. Y además, son parte fundamental del mismo, porque tienen en sus manos la verdadera capacidad de cohesión del territorio, entendiendo que la unión voluntaria y dispositva de 17 (más las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, claro) es mucho más fuerte, por lógica, que la no existente unión de uno consigo mismo. Así, tanto porque lo dice la Norma madre de nuestro ordenamiento como porque lo afirma la lógica y el sentido común, la armonía del estado pasa por el filtro de la armonía de las propias comunidades autónomas.

Y hemos aquí el problema: Sólo hemos considerado que la dimensión vertical del Estado era regulable y organizable en pro del bienestar del conjunto, o lo que es lo mismo: Las reuniones bilaterales entre poder central y uno o varios territorios autonómicos (por lo que antes explique no voy a caer en la dicotomía Estado/ Autonomías) aportan estabilidad. Sí, las conferencias verticales entre poder central y poderes autonómicos sirve. Pero en un sistema de distribución competencial en el que hay vida más allá de competencias exclusivas del Estado (como explica el 149) y competencias concurrentes, hemos olvidado dotar al sistema, dentro de ese esquema vertical, de mecanismos horizontales, que regulen reuniones y comisiones a través de las cuales las comunidades autónomas puedan relacionarse, poner puntos en común y acordar multitud de cuestiones sin intervención del Gobierno central. Porque las competencias asumidas por las CCAA con titularidad y gestión son ya varias.

Muchas vías se atisban en el futuro para dar respuesta a esta posible solución. La más conocida, manida y nunca practicada es la reforma del Senado, para que realmente se convierta en una cámara de representación territorial (art. 69.1) y deje de ser un Congreso descafeinado para políticos jóvenes o para viejas glorias. Otra ha sido la Conferencia de Presidentes de Zapatero, una idea de carácter dispositivo del presidente del gobierno, aun sin regular y sin consecuencias formales más allá de compromisos políticos. Dos interesantes ideas, sí, pero insuficientes desde el nivel de interrelación horizontal del Estado.

La idea del presidente extremeño sorprende por lo poco habitual y por lo sugerente y útil. Se atisba en la idea un cierto aire alemán y una lectura a D. Eliseo Aja. Tomemos nota.

PD: La foto del Senado ilustra muy bien su papel de segundón poco útil: En negro, personal de la cámara. El resto son políticos: La de amarillo es la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado. El de rojo es un senador socialista. El de amarillo es un señador de CC. El de verde es un vicepresidente de la Mesa. Para eso ya tenemos el Congreso,¿no?

3 de noviembre de 2007

Efindex ya está aquí.

Las segundas jornadas sobre la blogosfera vuelven a visitarnos, o, mejor dicho, yo vuelvo a visitarlas en el magnífico marco que supone el complejo cultural San Francisco de Cáceres. Multitud de bloggers, desde el centro a la izquierda (porque a veces por aquí se ve un rojerío que a más de uno le asustaría), como dijo ayer Espinar, estamos aquí entretenidos hablando sobre multitul de temas de relevancia para el futuro. Porque, como decía ayer Guillermo Fernández Vara, y como demostró empíricamente Aravosis, los blogs y su influencia sobre la sociedad son algo imprescindible para entender del futuro.

Mucha gente, mucho presupuesto, muchas prestaciones, mucho debate... Enriquecedor, un año más. Y encima, en buenas compañías.

28 de octubre de 2007

Me hubiese gustado estar en Sevilla.

Anteayer, el doble premiado con Nobel y Príncipe de Asturias Al Gore, el que tendría que haber sido el sucesor de Clinton como habitante de la White House (la de problemas que nos habríamos ahorrado en el mundo), presentó su programa medioambiental ante 200 personalidades (o no tanto) del país, para hacerlos embajadores de sus ideas, su programa "Clima".

Si bien tiene un tinte mesiánico que no me gusta demasiado, creo que Al Gore está concienciando, poco a poco, lugar a lugar, y, por supuesto, con mucho dinero de por medio, a la población de algo que ocurre, digan lo que digan algunos que aspiran a gobernar: El clima está cambiando y quizá tenemos mucho más de ver en ello de lo que nosotros creemos.

Que el clima está cambiando no es nuevo. Sólo con tomar un manual cualquiera de Prehistoria podemos observar como dividimos el tiempo del momento en torno a cuatro momentos glaciales y a sus periodos interglaciares, es decir, en torno a cuatro cambios climáticos que asolaron la tierra. Por tanto, siempre he creído que negar tal cuestión es algo demasiado temerario, cuando no directamente infame y estúpido.

Lo que sí me parece interesante es el debate sobre si el ser humano y su actividad son capaces de acelerar y/o condicionar tales cambios, contraviniendo la propia tendencia natural. A pesar de la disparidad de los estudios científicos que podemos encontrar al respecto, creo que sólo la simple idea de que sea cierto debe hacernos reflexionar globalmente, y debe hacer que los estados tomen medidas, que, seguramente, nos serán mucho más sanas como conjunto. Y he ahí la importancia de Gore y su programa, que, además, podríamos entender en clave política, aunque todas las fuentes lo niegan. En todo caso, quién hubiera podido estar en Sevilla viendo al Nobel, intercambiando opiniones sobre un hecho tan interesante como trascendental para nuestro futuro.

25 de octubre de 2007

El TC se muere.

Nos estamos cargando el Tribunal Constitucional. Mejor dicho, se lo están cargando. Desde que comencé a aprender sobre esto del Derecho Constitucional algo me quedó muy claro: El Tribunal Constitucional, Alta Institución del Estado de carácter garantista y aclarador en su jurisprudencia, dedicado a resolver conflictos positivos y negativos de competencia, a ser la garantía jurisdiccional última de los derechos fundamentales de los ciudadanos, a resolver sobre la constitucionalidad o no de las leyes, etc... está formado por expertos en esta materia, con cualificación técnica lo suficientemente elevada como para poder trabajar fuera del arbitrio político, y además de forma independiente de los otros tres poderes clásicos, si bien vinculado en pro de los intereses generales del estado a ellos.

Pérez Royo, Aja y otros muchos defienden que la mayor virtud ejecutiva del TC era su respetabilidad, su honorabilidad, su buen nombre y su carácter puramente técnico, sin más medida que su doctrina en forma de sentencias, autos, etc...

Pero hoy, tras haber sido recusados la presidenta y el vicepresidente de la institución, tras haberse "cargado" al insigne Pérez Tremps, tras recusar el gobierno a dos magistrados conservadores, el PP anuncia que recusará a otros tres magistrados más. O sea, que de 12 magistrados nos quedamos en 5, ni más ni menos, un número insuficiente legalmente para que se pueda trabajar, y moralmente según mi criterio.

El TC está muerto gracias a los políticos de nuestro país. Deberíamos reflexionar si esto es lo que queremos. Y lo que es más importante: Cómo lo solucionaremos.

6 de octubre de 2007

Legitimidades.

Una vez más los salvapatrias parecen encontrar la solución de todos los problemas con algo tan simple como el autoritarismo arbitrista. Rajoy, aquel que algunos llamaron en su día "patriota de hojalata", y que viene haciendo declaraciones de dudoso patriotismo jurídico allá por donde va, se queda tan ancho después de decir que el presidente del gobierno debe instar al presidente de una comunidad autónoma a que dimita para así solucionar los problemas.
Al leer cosas así cabe plantearse muchas cosas. Está claro que la consulta que Ibarretxe plantea es, a todas luces, inconstitucional, y por tanto, ilegal. Por ello, ante una ilegalidad flagrante de tipo jurídico y político como esta sólo cabe una respuesta por parte del gobierno: Instar a las instancias competentes a que impidan dicha cuestión que se sale de nuestro ordenamiento, dejando actuar al poder Judicial y al TC, y recurriendo, como apuntan algunos, pero tan sólo si fuese estrictamente necesario, al famoso artículo 155.1 de nuestra Constitución. Firmeza, toda la del mundo, pero siempre dentro de la racionalidad.

Por ese artículo 155.1 se da prerrogativa al Gobierno de España para actuar en la CA correspondiente. Hasta ahí todo bien según el razonamiento de Rajoy, pero... ¿Es democrático instar a que un presidente de Comunidad Autónoma dimita si ha sido apoyado mayoritariamente en las urnas? ¿Sería democrático tumbar a Ibarretxe, después de haber planteado esta serie de cuestiones (que no son nuevas) antes de unas elecciones del País Vasco en las que resultó mayoritariamente elegido(si bien con menos apoyo)? A mi juicio, y siguiente el propio artículo 1 de la Constitución, la soberanía reside en el pueblo, y es el pueblo el que, si Ibarretxe continúa en esta senda tan peligrosa como electoralista, debe tomar la decisión de decidir si "está a la altura del cargo". Al presidente del Gobierno le corresponden otras cuestiones, no la de socavar el ámbito autoorganizativo de las autonomías.

Una vez más, el problema de la legitimidad en el poder. En este caso, ambos presidentes son legítimos y deben actuar en el marco de sus atribuciones y competencias como tales, sujetos, como es normal en nuestro Estado de Derecho, a los contrapesos y a los seguros que sustentan la maquinaria de los Poderes del Estado, sin más límite formal que esos, y sin más límite material que el voto de los electores.

Ibarretxe se mete en derivas soberanistas, y el Estado de Derecho en su conjunto lo detendrá con sus herramientas. Pero andar metiéndose en cuestiones de legitimidad democrática no beneficia precisamente ni al sistema ni a su propia arquitectura constitucional.

De la legitimidades de Imaz e Ibarretxe sobre la agenda política del PNV hablaremos en otro momento.

29 de septiembre de 2007

Público.

Por curiosidad, y totalmente ajeno al hecho de que se incluyensen películas en DVD bajo el módico precio de 0.50 euros, el día 26 compré el nuevo periódico de Escolar, Público. Después de la atractiva campaña publicitaria que han hecho, no podía perder la oportunidad de echarle un vistazo.

El formato me resulta agradable, sencillo y moderno, con excelentes áreas como la de Ciencia y con buenos columnistas como mi admirada Espido Freire. No tengo mucho más que decir, además de lo que ya he comentado, puesto que creo sinceramente que tengo que seguir leyéndolo hasta hacerme una idea de lo que me ofrece, y así poder comparalo con lo que yo busco para leer en mis mañanas de autobús cacereñas ( que me perdone Avuelapluma).

Al fin y al cabo... Si no lo hicieron ni 20 minutos ni ADN...