19 de septiembre de 2006

Respeto y admiración



Juan Carlos Rodríguez Ibarra ha decidido no presentarse como candidato del PSOE a la Junta de Extremadura en los próximos comicios de 2007.

Respetamos la decisión de un hombre que tras tantos años de servicio a Extremadura y al PSOE puede permitirse elegir. Un hombre con experiencia, joven en todos los sentidos (no como otros que tuvieron que perder para retirarse), que, como cualquier otro ser humano honesto y normal, decide no continuar con una de sus pasiones por motivos de salud personal.

Sin embargo, el trabajo de estos 23 años no puede ser ni vilipendiado ni tapado por aquellos que jamás han sido capaces de eclipsarle. Y de eso nos tenemos que encargar los demás.

Extremadura ha cambiado gracias a personas como él: Personas trabajadoras, cabales y que piensan lo que dicen (y dicen lo que piensan).

4 comentarios:

Caty Cordero dijo...

Efectivamente, Extremadura ha cambiado gracias a personas como Juan Carlos Rodríguez Ibarra, alguien que se ha atrevido a llamar a las cosas por su nombre y, mal que les pese a muchos, a sacar a esta región del medievo. El pueblo lo ha elegido durante seis legislaturas,y eso, al parecer, es lo que no entienden ni quieren comprender muchos de sus detractores.
Gracias, Juan Carlos, por 23 años de saber estar en política y de atreverse a adentrarse en junglas en las que nadie hubiera puesto un pie para defender esta tierra.

ArcillayRoquedal dijo...

Vaya por delante que a Ibarra le deseo lo mejor. Espero que aproveche su retiro para desprenderse de la obediencia debida al partido. Los principios de soliradidad, de justicia, de honradez, de coherencia... deben estar por encima de ese ente al que siempre se acude, y en nombre del cual se admite cualquier barbaridad. Nada más irracional. Como decía, espero que Ibarra deje de decir y desdecir y sea claro con lo que está sucediendo en España. Ahora tiene la oportunidad de traernos la esperanza a quienes hemos defendido las ideas de izquierdas desde los primeros tiempos, y que seguimos haciéndolo desde la discrepancia. Somos más de los que puediera pensarse los que nos hallamos descorazonados por lo que oímos y vemos. Es inconcebible que en una democracia se apruebe un estatuto como el catalán; ahonda en las diferencias entre comunidades pudientes y no pudientes. Eso no es socialismo. No es de izquierdas tachar al principal partido de la oposición de extrema derecha, este lenguaje, además de mentiroso, es muy peligroso. No es de izquierdas negarse a investigar el 11M hasta sus últimas consecuencias y caiga y que caiga. No es de izquierdas acoger en el partido a conversos tardíos cuyo único fin es medrar. No es de izquierdas escuchar sólo a quienes regalan los oídos. No es de izquierdas el autoritarismo ni el nepotismo. No es de izquierdas advertir a la CCAA de que creen una censura al modo del Consejo de medios audivisuales catalán. No es de izquierdas manipular la información a través de El País y otros medios. No es de izquierdas hacer la ipsoetv, es un nodo en color y en sesión continua. No es de izquierdas consentir la concentración de medios de ocmunicación en las mismas manos, léase Polanco. Agradezco a Ibarra todos los aciertos que ha tenido y, en general, su dedicación a la política. Reconozco que, en Extremadura, la oposición deja mucho que desear. Pero, quizá, por higiene democrática deberíamos cambiar de color. Por la misma inercia del poder, entorno a él se crea una maraña de aprovechados de la que hay que deshacerse. En fin, un entrañable abrazo para el que hasta ahora ha sido el Presidente de esta CA en la que han nacido mis hijos y que yo siento como mía.ANA

ArcillayRoquedal dijo...

Extremadura ha cambiado. Toda España cambió con la llegada de la democracia, afortunadamente. Sin embargo, no olvides que seguimos estando en la cola. Reconzco, no obstante, que en esta tierra se vive bien. Quizá no lo digan los equivocados parámetros que miden el nivel de bienestar por el número de tvS que hay en los hogares, pero se vive bien. Cuando dicen que los extremeños estamos más sanos merced a nuestra sanidad, olvidan que nuestras ciudades son mucho más humanas que otras de España. Las relaciones interpersonales son más fáciles, el trabajo suele estar cerca de nuestras casas... Nos faltan puestos de trabajo, eso sí. Bueno, todo se andará. ana

José Antonio Gil Celedonio dijo...

Agradezco su contribución, aún estando poco o nada de acuerdo con la mayoría de sus eslóganes y tópicos, fácilmente rebatibles en caso de que en algún momento hiciesen falta, puesto que están poco explicados y con la más absoluta parcialidad.

Sin embargo, y volviendo a agradecer su visita, su lectura y sus mensajes, le digo que tales cuestiones no pueden ser recíprocas, porque no sé si sabe que su perfil está oculto, y, por tanto, su blog. A todos nos gusta opinar y leer cosas de los que opinan sobre nosotros (una de las bases de estos cuadernos), y, por desgracia, yo no puedo. No estamos en igualdad de condiciones, y eso SÍ que NO es de izquierdas.

Atentamente,

El que escribe todo esto.