28 de agosto de 2008

Megalómano


No suelo hablar de José María Aznar. Forma parte de una etapa de la democracia española que prefiero recordar por otros motivos, y no por su alucinante y desmedido ego. Tuvo cosas positivas, como abandonar la política en la cresta de la ola (sabiendo que después iba a embolsarse la millonada de que dispone ahora) o demostrar, a las claras, que de centro tenía poco.

Pero lo de la noticia que he leído hoy me supera: Él se regocija de, en las Azores, haber situado a España en su "momento histórico más importante de los últimos doscientos años". Y yo a eso lo llamo megalomanía, en el sentido literal del término que aporta el diccionario de la Real Academia, una sospecha que tenía desde otras antiguas declaraciones del susodicho, que se confirma hoy.

Como historiador en proyecto, especialista además en Historia Contemporánea, se me ocurren varias cosas mucho más importantes que le han sucedido a España en los últimos 200 años:

La Constitución de 1812, el trienio liberal,La supresión de la Inquisición en 1833, cualquiera de las guerras civiles carlistas del XIX, La pérdida de las colonias americanas, La Revolución Gloriosa de 1868, la Restauración Borbónica de 1875, la proclamación de la II República, La Guerra Civil Española, el desarrollismo franquista, la democracia a partir de 1978 o el ingreso de España en la Comunidad Europea de 1986. No, desde luego, una foto en las Azores con dos de los líderes más impopulares de la historia de sus respectivos países.

¿Cómo puede comparar nadie la entrada en vigor de la tercera Constitución del mundo, que supuso la introducción de los principios de separación de poderes o soberanía nacional en la cultura política española? ¿O el trágico estallido de una contienda civil en 1936 que conllevó un millón de muertes, muchos desplazados y la instauración de una dictadura militar de casi 40 años? ¿Cómo puede un ex-presidente de Castilla y León y ex- presidente del Gobierno obviar la pertenencia a una organización supranacional que le ha permitido con sus fondos, entre otras muchas cosas, materializar muchos proyectos a todos los niveles administrativos?

Megalómano, y, además, inculto. ¿Qué diría la derecha mediática si González dijera, por ejemplo, que la instauración de la educación universal o de las pensiones no contributivas son el mayor ejercicio de justicia de los últimos 100 años en España?

25 de agosto de 2008

Sí, Soraya: Rajoy se la juega.

Hace ya más de año y pico, Gallardón dijo algo así como "Zapatero se involucra personalmente y asume la responsabilidad del resultado en Madrid" tras designar a Sebastián como candidato a la alcaldía de la capital. Muchos comentaristas de prensa local de diferentes puntos de la geografía nacional hablaban de la responsabilidad de Rajoy o Zapatero en la designación de sus candidatos locales. Tras saber el resultado de las elecciones, y ganarlas en el cómputo global de votos el PP, se dijo, inevitablemente, que la culpa era de Zapatero y que la victoria se debía, entre otras muchas cosas, al aire de cambio que levantaba el candidato del Partido Popular, que se extendería a Marzo de 2008.

Es inevitable, en los comicios locales y autonómicos, que la dimensión política nacional juegue un papel fuerte, salvo que los candidatos en liza y la circunscripción donde se presenten sean muy autónomos y carismáticos. La mejor prueba es comprobar la situación política de 1995, cuando muchísimas grandes ciudades y CCAA fueron ganadas por el PP, dada la mala situación nacional para el PSOE. Al socaire de los resultados se precibió, claramente, que el PSOE iba a pasarlo muy mal, salvo que ocurriera un milagro o Felipe se lo trabajase mucho. Ni tanto ni tan calvo: Al final se habló de dulce derrota. Sólo políticos muy carismáticos dentro del PSOE y conocidos por su "independencia" dentro del PSOE sobrevivieron: Hablo de Ibarra, Bono, Chaves, Vázquez, Maragall (alcalde de Barcelona), Pedro Castro o Álvarez Areces (como alcalde de Gijón).

Hoy sale Soraya Sáenz de Santamaría (SSS, como la llaman por ahí) diciendo que no, que eso no es así. Que Rajoy no se presenta a las autonómicas gallegas, vascas ni a las europeas. No, claro que no se presenta, pero su imagen, la de Esperanza, la de Gallardón y otras relevantes juegan un papel importantísimo siempre, en toda contienda electoral. Y, desde luego, el hecho de que el PP se esté apresurando a sacar a Rajoy de los posibles resultados de las elecciones dice mucho de lo que tal partido piensa va a ocurrir.

Y claro que Rajoy, en tanto presidente del PP y reponedor de candidatos en Galicia y País Vasco, artífice directo de sus elecciones como presidentes del PP regional respectivos y futuribles candidatos, tendrá responsabilidad. Porque, por mucho que hagan ambos, el clima de las últimas elecciones no les favorece, buena parte gracias al ambiente enrarecido nacional.

En las últimas elecciones municipales, el PSOE consiguió gobernar en 2 de las tres capitales vascas, ganando Vitoria al PP. Y en el caso gallego, la fórmula PSOE-BNG que gobierna la CA se exportó a los siete municipios más grandes y a dos Diputaciones Provinciales, en detrimento de un PP que, después, en las elecciones nacionales, perdió una buena cantidad de votos, más de los que ganó el PSOE. Datos para no olvidar, porque los diferentes comportamientos electorales no son leyes, pero sí indicios.

Veamos la evolución del voto en las municipales de 1999, 2003, y 2007 en Galicia, total y provincias.

Como vemos, una subida generalizada del PSG-PSOE desde 1999 a 2007 (especialmente en las provincias donde más lejos se hallaba del PP), una caída leve pero continua del PP en todos los territorios, y un crecimiento del BNG que se ha visto algo reducido en 2007 como consecuencia de la caída en Pontevedra. De 20 puntos de diferencia entre PSOE y PP a 10, confirmado en las generales.

Más o menos lo mismo podríamos decir de las del País Vasco, con salvedades: El PNV está en decadencia pero el PP y el PSOE se retroalimentan, tendencia que puede perjudicar, en estas elecciones que vienen, al PP.

Lo de las europeas es otro cantar, porque ya sabemos cómo las siente la ciudadanía: Poco o nada.

Datos electorales: Ministerio del Interior.

24 de agosto de 2008

Desidia municipal e intereses creados.


Lo del Ayuntamiento de Badajoz daría risa si no me diese pena mi ciudad. El voto popular, escaso pero profundamente legítimo, revalidó en sus puestos a todos los grupos políticos de la vida local de la ciudad, por diversas cuestiones. No es cuestión de buscar culpables, hacedores ni motivos, ya que éso habría de conllevar un fuerte análisis, especialmente en los partidos que ejercen la oposición en la corporación municipal. Sólo quiero apuntar una serie de "fotos fijas" que expresan muy bien la situación de una ciudad que, más que por el impulso de sus gobernantes, se mantiene en base a inercias e iniciativas privadas.

Después de más de dos años impidiendo a los jóvenes disfrutar de una Factoría Joven como las que están en proyecto y/o tienen otros municipios de Extremadura, que necesita de una cesión del Ayuntamiento (PP, como sabemos) a la Junta de Extremadura, alegando egoísmo y falta de atención de la Junta, ahora resulta que lo que hay es "descoordinación" entre concejalías. Meses crispando y negando a la ciudadanía el pan y la sal, atacando a la Junta, para que al final lo que ocurra sea que no cumple bien con los principios que el ordenamiento jurídico le otorga en tanto administración más cercana al ciudadano. Mis compañeros Ferreira e Ismael Albano ya lo pedían, ya lo decían: La concejala lo que hace no es gestión, sino demagogia.

Por si fuera poco, el Ayuntamiento reconoce, por fin, que Badajoz sufre un problema "estructural" de limpieza. Dicen que el primer paso para solventar un problema es reconocerlo. Pero en este caso, y conociendo a los que deben llevar a cabo la diagnosis, mucho me temo que no va a ser así, ya que más de 13 años de gobierno municipal dan para conocer suficientemente bien un problema que, en Badajoz, no es nuevo. Así lo demuestran multitud de mociones presentadas por la oposición desde el año 1995, muchas noticias en prensa y un simple paseo por el Casco Antiguo, cualquier barrio o cualquier poblado de la ciudad. Colectivos nada sospechosos de connivencia con la oposición municipal así lo ven también. Badajoz, en este campo al menos, da asco.

Por otro lado, podemos hablar de otro problema estructural como consecuencia de la falta de atención y medios materiales: El estado de la Policía Local es deficiente, y ello conlleva una inseguridad que, en una ciudad medianamente segura, puede desembocar en un empeoramiento general de la situación de buenas partes de la ciudad. No lo dice UGT, no lo dice el PSOE, no lo dice CCOO: Lo dicen los delegados sindicales de todo signo y color, desde los independientes hasta CSI-CSIF. Sin embargo, parece que la situación da la vuelta cuando es el Teniente de Alcalde el que tiene problemas con la seguridad ciudadana: Policías empleados para salvaguardar el bienestar de más de 20.000 pacenses se utilizan para encontrar una moto. Ese es el problema de prometer bajadas de impuestos y mantenerlos bajos por electoralismo: Luego no hay dinero para hacer lo que hay que hacer.

En suma, una concatenación de descoordinación, apatía y desidia como consecuencia de muchos factores. Una pista a seguir (y no cuento cargos orgánicos):

-La Concejala de Juventud y Deporte, María José Solana, es diputada en el Congreso y Secretaria Segunda de la Comisión de Presupuestos de dicha Cámara, además de Vocal en otras tres comisiones permanentes legislativas.

-El 1er Teniente de Alcalde, portavoz del gobierno municipal y Delegado de Infraestructuras, Policía Local, Modernización, Tráfico y Transportes, José Antonio Monago Terraza(en la foto, a la derecha), es diputado autonómico en la Asamblea de Extremadura, miembro de hasta 4 comisiones permanentes y no permanentes en total, portavoz suplente y, por si fuera poco, Senador por designación autonómica.

-El mismo alcalde(ese carnavalero de arriba), después de haberse tirado unas cuantas legislaturas en el Senado, ahora simultanea su cargo con el de diputado en la Asamblea de Extremadura.

-El concejal delegado de Inspección de aguas, Consumo,mercados y Matadero Municipal, Alberto Astorga, es miembro del Consejo de Administración de Caja Badajoz, y vocal de su comité de auditoría.

-María Rosario Gómez de la Peña, Octava Teniente de Alcalde y delegada de Servicios Sociales, Mujer, Mayores y Vivienda, es miembro de la Asamblea General de Caja Extremadura.

-Hasta otros dos concejales, entre ellos el Tercer Teniente de Alcalde y delegado de Economía y Hacienda y Bomberos, Fco. Javier Fragoso, ocupan sendos escaños en la Diputación Provincial de Badajoz.

En 1898, Émile Zola se implicó, tirando de lo que mejor sabía hacer, acusando a la República Francesa de xenofobia, maledicencia y antisemitismo contra un capitán condenado por una supesta Alta Traición en su alegato público "J'accuse". Desde este humilde contubernio, YO ACUSO al gobierno local de Badajoz:

-De estar más procupado y ocupado en otros cargos políticos mejor remunerados económica, personal o políticamente y menos trabajosos que en servir a la ciudad que han de gestionar.

-De mirar con desidia los problemas de la ciudad, al olvidar áreas fundamentales para el correcto desarrollo de la misma y darlas a personas que ostentan, a veces por triplicado, cargos públicos en otros niveles administrativos.

-De pisotear a la oposición cuando ésta intenta hacer su trabajo.

-De estar más interesados en la lucha política que vive el PP de Extremadura que en gestionar cuestiones tan delicadas como la limpieza o la seguridad ciudadana.

-De incumplir reiteradamente el ordenamiento jurídico administrativo al no ofrecer unos servicios de forma eficaz y eficiente en las materias que les atribuye el Capítulo III del Título II de la Ley 7/1985, de 2 de Abril, de Bases de Régimen Local, en su versión consolidada.

16 de agosto de 2008

No sólo música II.

Siempre recordaré la primera vez que escuché una obra policoral. Fue el motete a doble coro Super Flumina Babylonis , de Tomás Luís de Victoria. La cantaba el coro al que luego, un par de años más tarde pertenecí.

Mi sensación fue muy interesante: Yo ya había cantado en otros coros polifónicos, pero jamás había escuchado en vivo una sonoridad de ese calibre. Descubrí que un coro de 20 personas era capaz de desplegar una sonoridad cualitativamente mayor que mi coro, que tenía aproximadamente unas 45 personas. No se debía al número de cantores, ni al grado de control de sus intrumentos vocales. Se debía a un tipo de composición, muy utilizado desde el Renacimiento en adelante, que consistía en la acumulación de sonidos para impresionar al auditorio. En lugar de un coro de 45 personas cantando simultáneamente un máximo de 4 notas (una por cada una de las tradicionales cuerdas), se trata de un grupo de cantores cantando hasta un máximo de 8, 10 ó 12 notas simultáneamente, creando un efecto armónico sencillamente impresionante, mucho más efectivo (en términos cualitativos, repito) que una obra coral a 4.

Pero no todos los coros pueden cantar a 8 voces, o a 10. Porque entre los cantores hay mucha inseguridad, porque el director no se siente capaz de comandar una obra de esas dimensiones, o porque la mentalidad del cantor es tan conservadora que prefiere no exponerse a las novedades que ofrece esta modalidad de cantar, ya que se encuentra más solo que en la otra modalidad, y corre el riesgo de verse superada por las demás voces. Se renuncia, por tanto, a lo mejor por lo cómodo, por lo existente. Se coartan las posibilidades globales del coro por el bienestar individual de los cantores. Se pierden, por tanto, muchos armónicos, muchas capacidades, muchos aportes.

Podemos seguir cantando eternamente a cuatro voces una infinidad de motetes bellísimos, pero jamás lograremos causar la misma impresión en el auditorio que si fuésemos un paso más allá. Porque la acumulación de sonido siempre será mejor que la simplicidad, aunque sea más arriesgado. Como en política, claro: Si en la vida partidaria no se tienen en cuenta las opiniones, las sensibilidades y la pluralidad, difícilmente se impresionará al auditorio, y el concierto será... mediocre.

13 de agosto de 2008

El liberalismo fiscal del gobierno socialista



Siempre he tenido una visión muy ortodoxa de lo público: Creo que los impuestos son una de las pocas realidades materiales que dan cohesión a un Estado, tenga la forma que tenga. Y, por supuesto, son fundamentales para el correcto mantenimiento de nuestro Welfare State, de ese Estado del Bienestar que tanto ha costado conseguir y que, junto con el sistema democrático, tan frágil es de mantener. Es evidente que para que los impuestos (que no son más que un sistema antiquísimo para generar situaciones tan distintas como aprovecharse del pueblo, mantener la paz social o hace madurar una sociedad) cumplan el ideal de justicia que conlleva toda intromisión del Estado en la vida de los ciudadanos, ha de estar basado en, desde mi punto de vista, dos principios y un límite al poder tributario del Estado: Generalidad, Capacidad Económica y No confiscación. En nuestro ordenamiento, todos son principios constitucionales.

Traducido al román paladino, un sistema impositivo será justo y adecuado para un correcto desarrollo de la sociedad que los paga si todo el mundo paga (salvo pocas excepciones, y sólo en figuras concretas) con arreglo al dinero y patrimonio de que dispone (más tienes, más pagas), y con el único límite de que lo que se tiene que pagar no sea tan asfixiante que impida vivir con más o menos holgura. Todos son principios más o menos relativos y difíciles de medir, de ahí que, como tantos otros principios constitucionales, puedan ser interpretados de formas tan diferentes por un gobierno conservador, liberal, socialdemócrata o comunista.

¿Cómo han de medirse estos principios desde la óptica socialdemócrata? Generando una serie de impuestos de carácter progresivo, que hagan que la capacidad económica sea directamente expresada a la hora de liquidar la figura impositiva correspondiente, y evitando un número elevado de figuras tributarias que acaten el principio de generalidad tributaria pero no respeten el principio de capacidad económica, generando desigualdades y situaciones poco proporcionales. Es decir, clarificando impuestos directos y progresivos (como el IRPF) y no propasándose en impuestos sobre el consumo (IVA, por ejemplo).

Esta es, muy resumidamente, la teoría impositiva socialdemócrata, que ha de combinarse con una eficaz gestión de los recursos para mantener un estado del bienestar de buen nivel y una idea redistribuidora que contribuya a la cohesión del país (obras públicas conectando el territorio, una sanidad y una educación públicas de un nivel más o menos homogéneo en todo el territorio, prestaciones sociales que permitan que, en momentos de dificultad para los trabajadores, el mecanismo social del "mercado intervenido" funcione, etc). La realidad es muy diferente, ya que el próximo Consejo de Ministros va a eliminar del ordenamiento el Impuesto sobre Patrimonio, con la excusa de que éste es pagado, en buena medida, por las clases medias. Una gran falacia, sin duda.

Algo menos de un millón de contribuyentes han de pagar este impuesto, lo que, sobre el total de la población española supone, aproximadamente, un 2'5%. Las clases medias suponen, en nuestro país, un 43% del total. Matemáticamente, no casa. Pero si además, miramos cual es la base imponible del mismo, nos encontramos con que hace falta tener más de 108.000 euros ahorrados y que no se vean gravados por el IRPF. Casi nada. Algo, desde luego, nada usual en las familias de clase media de nuestro país.

Observando lo recaudado por el impuesto, podemos ver que no supone demasiado sobre el total del producto que engrosa las arcas del Estado (en su vertiente autonómica). Pero forma parte de la justicia redistributiva que aquellos que, pagando o no IRPF, tengan un elevado patrimonio, aporten por ello en cumplimiento del artículo 33 de la CE, que subordina la propiedad a la función social de la misma. Y sobretodo, porque, si no va a haber recorte de gasto social, los ingresos deberán mantenerse, por lo que TODOS habremos de pagar más por algún sitio salvo que se apliquen nuevas medidas de ahorro.

Y ahora, en momentos de crisis en los que las personas de elevado patrimonio son los que menos problemas tienen, se nos vende esta medida falsa y antisocial como una de las panaceas para la crisis. De alucine, sí señor. De Esperanza me lo espero y lo comprendo. De Zapatero, ni me lo esperaba ni mucho menos lo entiendo. Porque la devolución de los 400 euro vía IRPF o lo de los 2.500 euros por bebé, si bien no era progresivo, al menos beneficiaba a todo el mundo. Pero esta medida sólo beneficia a las grandes fortunas del país.

PD: Lo peor de todo es que eliminar un impuesto sale, a la larga, carísimo, ya que es prácticamente imposible de volver a colocar en el ordenamiento, dadas las consecuencias políticas que conllevaría:Un furibundo ataque de la oposición (sea la que sea) y una salida del gobierno.

25 de julio de 2008

No sólo música I.

La música, a grandes rasgos, es una de mis pasiones. A ella he dedicado media vida, y me sigo dedicando con menos intensidad a día de hoy. De toda la amplitud casi infinita de la misma, hay una parte con la que me quedo especialmente: La música coral, ya sea orquestal o a capella.

El coro, en la música a capella, está solo. Es un instrumento colectivo, sí, formado por muchas o pocas personas, según el tipo de agrupación, según el repertorio a interpretar, etc... Pero está absolutamente solo, sin más ayuda que la mutua que se presten las diversas cuerdas durante el transcurso de la actuación, sin más apoyo que respiraciones rápidas pero profundas, y algún que otro silencio dramático al final de un 3/4 cualquiera. Porque está solo sin nada que le cubra son tan importantes los detalles: La articulación del texto, el tempo, las dinámicas, los armónicos que se desprenden del coro de cada vocal... Hasta la última coma es indispensable para que la notación que los cantores posan en sus manos o llevan en sus cabezas tome vida de la forma que concibió el compositor.

Para que todo salga bien, todos y cada uno de los miembros del coro han de remar en la misma dirección, que no es otra que la indicada por la persona que tiene el valor de colocarse al frente de la colectividad de cantores. Para que todo tenga sentido, el director ha de tener muy claras una serie de ideas sobre la música que va a interpretar, puesto que de lo contrario, ni el público quedará convencido por la música (no digamos emocionado, cosa compleja de conseguir aun con un buen director) ni los cantores se hallarán satisfechos. De ser así, más que probablemente la gente dejará de asistir a los conciertos que el coro dé (sólo acudirán los muy devotos y los que mantengan vínculos familiares con los cantores), y los cantores más inquietos, los más deseosos de hacer música, los que están allí por placer estético y nada más, acabarán por bajarse del barco.

El coro, en su soledad, acabará entrando en un círculo vicioso: No será capaz de hacer buena música, por lo que no darán buenos conciertos. Como no dará buenos conciertos, no le irá a ver mucha gente. Y como no lo escuchará mucha gente, difícilmente podrá seducir no ya a buenos cantores (situación que ocurre muy pocas veces en la vida de un coro), sino a personas con más o menos aptitudes, pero con ganas de cantar y sacrificar parte de su tiempo (siempre restado de su vida personal, de su ocio) por ello.

Superar este momento es difícil, y, sobre todo, lleva tiempo. Tiempo de reflexión para definir el proyecto musical y lo que se busca. Tiempo para poder formar a los cantores presentes y futuros en algo tan abstracto y tan colectivo como el canto coral. Y tiempo, sobre todo, para volver a convencer al público. Muy difícil, y, en ocasiones, imposible.

20 de julio de 2008

Desde el Congreso del PSOE Extremadura:y III

Han pasado ya un par de días desde el Congreso, por lo que creo ya puedo dar parte de la crónica que tengo guardada.

Sobre el tema de la redacción de la ponencia del X Congreso, no caben destacar muchas novedades a nivel político: La industrialización (encarnada en el paradigma de la refinería) de Extremadura ha de compatibilizarse con el respeto al Medio Ambiente, se rechazan las Balanzas Fiscales por ser una foto fija incompleta, no se va a caer en discursos filonacionalistas, se va a reforzar la formación profesional, ha de seguir apoyándose con todas las fuerzas la candidatura de Cáceres 2016... Sólo una novedad: Una transaccional que pide la revisión y la toma en consideración de la opinión de las Agrupaciones locales afectadas por pactos de coalición con otras fuerzas políticas que pueden, a la larga, ser muy perjudiciales para el PSOE en tales lugares.

Como ya sabéis, Guillermo salió elegido con un altísimo porcentaje (la casi unanimidad seguramente se debió a su voto en blanco), pero el resto de los órganos no fueron así refrendados. Cabe decir que, en el caso de la nueva Comisión Ejecutiva Regional, 2 de cada 10 delegados que respaldaron al nuevo Secretario General no lo hicieron así con su Ejecutiva (a lo que añado aquellos que, por unos motivos u otros, que podremos abordar más adelante, no votaron).

¿Por qué, a pesar del excelente porcentaje que supone el 78%, no fue así? Puede ser porque se esperaban grandes renovaciones de Guillermo, y no fue para tanto. Puede ser porque diversas zonas de la región no se sintieron suficientemente representadas en dicha Ejecutiva. Puede ser porque no se aglutinaron todas las sensibilidades que hubiese sido recomendable. O puede ser, como ha dicho el propio Guillermo, porque el partido está con él pero sigue teniendo una amplia capacidad crítica. Para gustos, colores.

En todo caso, yo creo que, haciendo un análisis sin entrar en demasiados detalles, Guillermo ha premiado los buenos resultados electorales de Mérida y Cáceres (presidenta y cuatro secretarios de área no son poca cosa), y ha mantenido (más o menos) la representanción de zonas con no muy buenos resultados. También ha incorporado referentes del municipalismo como Santos Jorna (alcalde de Arroyo de la Luz), José Antonio Redondo (uno de esos pocos políticos honrados que son capaces de dimitir y no morir en el intento, profesor mío en la facultad de FyL), Juan Antonio González (alcalde de Puebla de la Calzada), María del Mar Martínez (teniente de alcalde de Llerena), Carlos Labrador o Montserrat Caldeira, todos provenientes de municipios de población menor de 15.000 habitantes, suelo electoral del PSOE de Extremadura que nunca suele fallar.

Especial relevancia me resultan las siguientes incorporaciones: 1- Fernando Ayala, que muy seguramente hará una excelente labor al frente de la Secretaría de Memoria Histórica, tema muy necesario y del que es experto. 2- César Ramos, uno de los primeros en meterse en el mundillo de las TIC (las Nuevas Tecnologías) y ponerlas al servicio de la política. 3- Ascensión Murillo, una excelente comunicadora, muy cercana en su capacidad oratoria y muy bien posicionada en las Cortes Generales. 4- Y, por supuesto, José Luís Lucas, encargado del área de comunicación, buen conocedor de los medios de nuestra región y de una gran formación y capacidad de análisis. Sobre los demás, la falta de información novedosa hace que haya poco que decir.

Coincido con otros análisis: Se ha renovado bastante, pero, a mi juicio, no se han roto inercias ni ha habido grandes sorpresas en las presencias (quizá sí en las ausencias). Hay que dar un voto de confianza, puesto que creo que la nueva Ejecutiva tiene muchas posibilidades de inculcar un nuevo espíritu de trabajo en aquellos lugares donde se hace necesario cambiar para poder ofrecer algo al electorado, y, sobre todo, hay que prestar mucha atención al devenir de los grandes temas de actualidad nacional que nos afectan (la crisis y, sobre todo, la dura negociación que se plantea con la nueva financiación autonómica).

PD: Algunos no votaron porque las prisas y la falta de previsión generaron un ambiente poco proclive, digámoslo así, al voto secreto. Además, hubo grandes colas para votar en las urnas, que podrían haber sido multiplicadas y separadas por apellidos, como en otras votaciones a lo largo del día.

18 de julio de 2008

Desde el Congreso del PSOE Extremadura: II


Como al final no hay wi-fi en el salón donde se está celebrando el plenario, no he podido escribir en tiempo real, como me hubiese gustado. Un tirón de orejas para la organización, que hubiera logrado así que varios de los bloggers que estamos en el Congreso difundiésemos lo que allí dentro pasaba.

El discurso de Ibarra, como apunté antes, se salió. Fue muy brillante y cargado de futuro. Es una lástima que un político de su talla se retire, pero supongo que así son las cosas. La gestión de su ejecutiva, como se puede leer en diversos medios, ha sido aprobada por unanimidad, tras las intervención de los portavoces de las diferentes comarcas. Ha habido algunas intervenciones muy buenas, a pesar de lo breve del tiempo para realizarlas, como la de Nacho Sánchez Amor o la de José Antonio Redondo, y otras en las que se ha dado una de cal y otra de arena, muy acertadamente también.

Ahora, en términos orgánicos comienza lo interesante. Estamos esperando para la constitución de las diferentes comisiones de trabajo del Congreso, y el ambiente ya está repleto de preguntas, corrillos y demás aspectos congresuales. La ejecutiva se hará, imagino, a lo largo de esta tarde y, sobre todo, esta noche, con mucho café y demás parafernalia de negociación.

Se me olvidaba: Ya hemos votado al Secretario General. Por la pinta que tenían los montones de votos a Guillermo y en blanco, no me cabe la menor duda de que Guillermo será, a corps perdu, elegido casi por la unanimidad de los presentes.

Desde el Congreso del PSOE Extremadura: I

Es mi primera vez. Escribo desde el X Congreso Regional del PSOE de Extremadura, y, quizá por deformación profesional siento que aquí se escribe parte de la historia del tiempo presente de Extremadura. Se está produciendo el relevo de quien ha sido elegido para dirigir el partido durante muchos años a una persona distinta en caracteres, en personalidad, en formas de entender la acción política y la labor de gobierno.
Leire Pajín ha dado un muy buen discurso, e Ibarra, en su último discurso, ha estado sencillamente alucinante: Su amplio dominio sobre cuestiones de muy diversa índole, todo ello mezclado con una excelente capacidad de oratoria y un gran dominio del escenario. Alucinante. Seguiremos informando.

De Juana: Historia de un suma y sigue

El caso del etarra Iñaki de Juana Chaos me parece cada día más rocambolesco. Después de la lata que dio hace ya un par de años (más o menos), y los amplísimos ríos de tinta que circularon por nuestras vidas sobre gobiernos traidores, paseos junto a su novia, huelgas de hambre y demás, pueden volver a reeditarse de seguir así la cosa. Ahora parece que vive cerca de sus víctimas, y, claro, no parece ser ético. El eterno debate sobre ética y derecho, sobre lo visceral y lo racional.

No obstante, por encima de morales, éticas y demás fundamentos de la personalidad, la petición de las víctimas del terrorismo de evitar que De Juana resida cerca de personas afectadas por la masacre terrorista (bien es cierto que, en sentido amplio, debería entonces irse del País Vasco, puesto que a mi parecer todos los ciudadanos de esa CA son víctimas en mayor o menor medida) desborda nuestro ordenamiento. Desde un punto de vista estrictamente jurídico, que es desde el que debe actuar el poder judicial en pro de las garantías ciudadanas y, en menor medida, la administración (entiéndase el término en forma general), si un tribunal o una administración pública cualesquiera obligasen a De Juana a hacerlo, estarían actuando sin ajustarse a derecho, ya que violarían atropelladamente el 19 de nuestra Constitución. Ha hecho bien Rubalcaba en asegurarlo así a la AVT, le pese a quien le pese y ocurra lo que ocurra, ya que lo peor que le podría pasar al Estado sería violar así el ordenamiento, de tal modo que desde instancias judiciales internacionales se acusase al Estado de lo mismo que a ETA: Violar derechos fundamentales. ¿Es un asesino De Juana? Sí. ¿Ha cumplido sus penas? También. ¿Ha de seguirse con él la observancia total de la ley? Por supuesto.

Y es que eso era, desde mi humilde punto de vista "jurídico", lo que pretendía la asociación de víctimas al solicitar un decreto retroactivo para tal cuestión, vulnerando, además del 19 CE, la célebre irretroactividad de actos desfavorables que lesionen los derechos fundamentales, dado que lo que permite el Código Penal vigente no le es aplicable al terrorista que centra la polémica.

La solución que se ha solicitado desde la fiscalía, un alzamiento de bienes para hacer frente a las deudas que tiene el susodicho por el impago de las indemnizaciones a las víctimas, es un excelente método para procurar salvar, desde la legalidad, una situación que parece poco aceptable moralmente. Pero como todo esto es una cuestión de derecho privado (foral, además), no me meto. En todo caso, dura lex sed lex est.

A Rubalcaba, una vez más, le toca ser, frente a personalidades y personas muy hostiles con el gobierno, el "poli malo". Todo es cuestión de pedagogía: Hay que enseñar a la ciudadanía que, por muy deplorables que sean ciertas cuestiones de nuestra vida diaria, el Gobierno está sometido a la ley, y no puede saltársela. Tampoco es omnímodo, y, desde luego, no tiene la culpa de todo en este mundo globalizado en que vivimos.

PD: De balanzas fiscales y financiación autonómica ya hablaremos. Ahora toca descansar, que mañana comienza el X Congreso Regional del PSOE de Extremadura, y hay que madrugar.

17 de junio de 2008

El gobierno, comunicando está.


Corren malos tiempos para este blog. El frenesí de los debates, los exámenes y los movimientos (pre) congresuales me impiden sentarme a deliberar sobre un tema y a redactar mis opiniones después, ya que a mí no me gusta escribir por obligación cada día si no tengo algo que yo considere bueno para ofrecer. No obstante, me tomo algún tiempo cada día para leer periódicos, revistas y blogs, por supuesto. Y constato fehacientemente que muchos de mis blogeros preferidos creen, como lo creo yo desde hace tiempo, que la comunicación es importantísima en toda actividad pública, en tanto permite la conexión del "servidor público" (sea cual sea su modalidad) con los usuarios, los ciudadanos, el público, en definitiva. Tuve ocasión de verlo en una conferencia de un especialista cuyo nombre no citaré: No dijo nada en concreto, pero lo hizo muy bien y todo el mundo salió muy contento.

Si algo he aprendido últimamente, es que no saber comunicar equivale a no hacer nada. Y eso es, prácticamente lo que le pasa al Gobierno de España. Se halla, como bien analizan muy certeramente nuestro Geógrafo favorito y Peperufo en sus blogs, en el limbo espacio temporal de lo políticamente correcto, sin hacerse notar mucho, en tiempos en que la ciudadanía, especialmente la de sectores más sensibles a las dificultades, necesita de una seguridad que les permita llevar más fácilmente su quehacer diario.

¿Dónde está ese Solbes espléndido que se comió por los pies al neófito Pizarro? ¿Dónde están los nuevos ministros de Industria, Vivienda y Ciencia y Tecnología que no aprovechan su novedad para afrontar unas nuevas relaciones con la opinión pública? ¿Dónde está Rubalcaba?Incluso yo me pregunto dónde estará Magdalena Álvarez con su hablar genuinamente andaluz, que aún ta criticado no conllevó efectos negativos para el PSOE en las elecciones de Marzo. Que hablen, aunque sea mal.

El problema de ésto es que, en un estado compuesto como el nuestro, hay múltiples posibilidades para que surjan contrapoderes que, desde otras esferas, hagan competencia electoral al Gobierno: Todos conocemos el fenómeno de los barones del PSOE en los últimos años de Felipe y durante el gobierno de Aznar, y ahora observamos como unos mediáticos Camps y Aguirre copan televisiones y portadas, gracias a sus políticas propias (aunque estas sean sólo pura oposición al gobierno central) y a sus poderosísimos aparatos de propaganda (de ahí parte de su éxito electoral).

Y es que el problema del PSOE en las elecciones de hace un año no fue otro que un problema de comunicación en zonas especialmente sensibles de la geografía nacional, que hizo que el ámbito local y autonómico (más el primero que el segundo) quedase solapado por la que "estaba cayendo" a nivel nacional. Por ello, el PSOE, y, con ello, el Gobierno, deben soltar lastres innecesarios, modular su voz según el territorio y nombrar unos delegados del gobierno poderosos en sus apariciones públicas, con estrategias comunes y, sobre todo, bien definidas, que sean capaces de afrontar un panorama de dificultades económicas. Porque ahora el PP está relativamente desactivado, pero, ¿qué pasará después? El brillante plantel de iniciativas desplegadas no puede verse ensombrecido por no saber venderlos, no saber comunicarlos a la sociedad. En ese ámbito tenemos mucho que aprender del PP.

Me alegra mucho lo de Estepona. Como dijo el susodicho, a todo cerdo le llega su San Martín. Que al partido no le tiemble la mano.

15 de mayo de 2008

La manifiesta inoperancia del Senado.


El Senado es la institución más criticada de nuestra historia constitucional reciente. O eso creo, puesto que, justo tras la promulgación de la Constitución ya había fuertes discusiones doctrinales sobre sus funciones, su composición y sus competencias. Recuerdo haber leido hace algún tiempo un artículo de Eliseo Aja (Catedrático de Constitucional de la UB) criticándolo nada más aprobarse la CE.

A todas las críticas que se hacen en medios doctrinales, periodísticos y en la blogosfera política, hoy quiero añadir una que me resulta, cuando menos, muy curiosa: La inoperancia y la poca relevancia del Senado se manifestó ayer, fecha de constitución de las Comisiones Legislativas Permanentes de la IX Legislatura.

Es decir, más de dos meses después de las elecciones y casi un mes y medio después de la sesión constitutiva de una Cámara (que, recordemos, no ha tenido que afrontar debates de investidura, ni investir al presidente del gobierno ni nada que haya podido ralentizar su funcionamiento más allá de la incorporación de los Senadores designados por Andalucía) han comenzado a funcionar comisiones tan "importantes" como la Comisión Constitucional, la Comisión de Asuntos Exteriores, la Comisión de Administraciones Públicas o la Comisión General de las Comunidades Autónomas. Todas tienen que estudiar asuntos tan relevantes como la nueva Ley de Función Pública de la AGE, todo lo relativo a la futura aplicación del Tratado de Lisboa o el nuevo sistema de financiación autonómica. Asuntos nada baladíes que requieren de todo el trabajo parlamentario que sea posible, no una adormecedora espera de la llegada de los proyectos del Congreso.

Y ese es el problema: Sólo se dedican a releer, y de aquella manera.

Es una muestra perfecta del valor real de la Cámara Alta en nuestro sistema político, una cámara ninguneada por los partidos (que, aún con todo lo que se ha de hacer en el Congreso, han constituido las comisiones hace más de una semana) y que vive ociosa en su plácida decadencia a la espera de lo que venga.

13 de mayo de 2008

A vueltas con la LOREG


A pesar de la inactividad habitual del blog, debido a la falta de tiempo que dedicarle, el que esto rubrica sigue todos los días la actualidad de parte de la blogosfera. Y hoy, nuestro querido Becario propone un tema de lo más interesante, uno de los clásicos de la política actual: La reforma de nuestra querida Ley 5/1985, de 19 de Junio, de Régimen Electoral General. Sin ánimo ni tiempo para entrar en detalles, se trata de, como ya he comentado en otras ocasiones, del sustento legal fundamental, regulado por ley orgánica y con buena parte del artículado de carácter básico, que nació con bastante acuerdo y ha sido reformada por otras normas legales de igual rango con unos más que aceptables niveles de consenso.

Eso en cuanto a la ley. Sobre la reforma, lo que siempre he dicho: Sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. O lo que es lo mismo, sólo buscan su reforma aquellos que más la necesitan para poder acceder a cuotas de poder a veces por encima de su real apoyo. Es el caso de IU, de algunos partidos nacionalistas e incluso de UPyD, que ya antes de su entrada (triunfal) al Congreso de los Diputados (y, por tanto, a la vida política española) la blandía como una de sus panaceas regeneradoras ante una democracia enferma y decadente. Tal razón puramente oportunista ya invalidaría, a mi juicio, toda posible intentona de reforma en los ámbitos solicitados, ya que el oportunismo no debería ser la base sobre la que cambiemos un elemento tan sustancial para la vida política y el funcionamiento democrático de un Estado como la Norma Electoral.

Por otro lado, cabe decir que esta ley ni es poco proporcional (de no serlo el constituyente o el legislador hubieran optado, como de hecho quería la AP del proceso constituyente, por un sistema electoral mayoritario), como dicen algunos, ni sobrerrepresenta a las minorías, como dicen otros: Es una ley que, a medio camino entre el principio de estabilidad gubernamental y representación de minorías, ha resultado, en la práctica, muy beneficiosa para el primer principio en todos los niveles territoriales: El Gobierno nunca ha vivido una situación de ingobernabilidad (al menos no por esta causa), no ha habido demasiados problemas en el escalafón autonómico y el ámbito municipal, en el que sí observamos más inestabilidad, es el resultado de la sobrerrepresentación de miembros de las corporaciones en circunscripciones más o menos pequeñas. Parece lógico que en distritos municipales donde existan diferentes opciones ideológicas y fuerte competeción entre ellas surja, a la postre, un sistema multipartidista tendente a la polarización (como diría Sartori).

Vista nuestra historia reciente, la LOREG cumple con unos objetivos fundamentales: Sabe castigar a los gobiernos que lo hacen mal, arrastrándolos a la oposición sin un gran número de votos perdidos (los casos de 1996 o 2004 pueden ser ilustrativos), hace muy difíciles las amplias mayorías absolutas (y normalmente por el desplome del partido opositor)que sí serían verdadero impedimento a la pluralidad y a la acción política de las minorías (1982 y 2000 son ejemplos muy de repetición compleja) y, lo que es importante, ha aportado el necesario equilibro al poder ejecutivo. Además, en el caso de la mayoría de las elecciones, ha elaborado un sistema de voto fácil e inteligible por la mayoría de la población que preste un mínimo de atención al sistema político, excepción hecha del voto al Senado, claro.

Pero de eso hablaremos otro día.

PD: Este bonito tema fue el propuesto para el 4º examen de la oposición al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado de 2007, especialidades Jurídica y Social. Tomo nota.

13 de abril de 2008

Si la República hubiese ganado la guerra...


La Sexta emite un documental de historia-ficción sobre la posible supervivencia de la República tras la Guerra Civil. Tenía ganas de verlo y, cuando menos, está resultando ser bastante curioso, si bien creo omite diversas cuestiones que podrían haber resultado muy interesantes.

Todo comienza con la dimisión de Negrín y la llegada al gobierno de Indalecio Prieto, en el lado republicano, y un fallo en la estrategia militar de Franco en el ámbito rebelde. A partir de ahí, España se desarrolla de una manera muy similar a las de las democracias consolidadas de Europa, pero con una característica peculiar: España se conforma como una República democrática mayoritariamente conservadora y de sistema electoral mayoritario. España funda, junto a los otros seis ya conocidos, la Comunidad Económica Europea y Serrat gana Eurovisión con el "la-la-la" cantado en catalán. La educación, además, es un pilar básico del Estado y Gibraltar pasa a dominio español en el año 2000, constituyéndose como Comunidad Autónoma.

Juan Carlos de Borbón es presidente del COI, Felipe y Aznar son presidentes de la República y el régimen de las comunidades autónomas se extiende a todo el territorio nacional durante los años setenta, y la CNT es uno de los dos sindicatos mayoritarios. Se llegan a producir periodos de cohabitación a la francesa. Sin embargo, no se ve la posición de España en plena Guerra Fría, ni se aborda la situación de la Corona en el exilio. Todo es igual, pero a la vez hay muchas cosas diferentes.

Esto podría haber ocurrido, pero todo es fruto de la historia-ficción. No obstante, parece complicado creer que ello pudiese haber ocurrido, tanto por el contexto internacional en que se encontraba España a finales de los años 30 y por las sucesivas crisis económicas, como por las propias contradicciones de la República, motivadas, en parte, por la fragmentación del arco parlamentario y la consiguiente polarización debilitadora.

Pero... está bien imaginar. Haciendo un diagnóstico de lo que podría haber ocurrido podríamos, quizá, entender las claves de lo que podemos hacer para remediarlo.

El Gobierno y las cuotas territoriales


El Presidente del Gobierno, en virtud de las atribuciones que le confiere el artículo 2.2, sección K de la Ley 50/1997, de 27 de Diciembre, y según el artículo 100 de nuestra Constitución,ya ha elegido el nuevo gabinete ministerial que conformará el Gobierno inicial de la IX Legislatura. Se trata de un gobierno novedoso, tanto por algunas de las personas que lo componen (con gestos de alta carga simbólica) como por la nueva restructuración de las áreas del mismo, como bien explica Geógrafo Subjetivo.

En los medios y en la blogosfera se puede leer de todo sobre la composición y estructura del mismo, desde las más diferentes visiones. Me quiero centrar en una de ellas, las que he leído en blogs que frecuento: Esa visión "localista" que ya se queja o se alboroza según haya ministros de su CA o no. Desde esa conciencia de la existencia de visiones localistas (especialmente en mi tierra, al no haber ningún ministro extremeño), cabe hacerse la siguiente pregunta para reformular el análisis: ¿Han pesado las cuotas territoriales a la hora de conformar este nuevo gobierno?

Zapatero ha sido más independiente que hace cuatro años al elegir el Gobierno de España para legislatura que se nos avecina. Consecuencia directa tras varios años de elecciones ganadas o muy bien rentabilizadas (las autonómicas y municipales de 2003 y 2007, dos generales en 2004 y 2008, las europeas de 2004 o las autonómicas de País Vasco, Galicia y Cataluña).

Podemos definir cuota territorial (en la órbita del PSOE) como la supuesta asignación a una determinada federación territorial de una serie de titulares de órganos superiores de la Administración del Estado,. del Gobierno en este caso, en virtud del peso específico de la federación territorial que impone la couta según unos criterios más o menos claros, como pueden ser el número de militantes, el respaldo electoral conseguido, la fuerza de sus dirigentes, etc. La fórmula, normalmente, es la de colocar en el Gobierno a dirigentes regionales o a personas apoyadas por los órganos partidarios máximos del nivel territorial correspondiente.La respuesta, a mi juicio, es tan rotunda como visible: Estamos ante un Gobierno bastante alejado de cuotas territoriales, cuestión excelente a mi juicio, ya que, siendo puristas, el localismo que imponen las cuotas es perjudicial para el desarrollo de la acción gubernamental.

Observemos el primer dato que me lleva a aseverar tal cuestión: De 17 ministros y ministras que componen el Gobierno, 9 no son afiliados al partido. Ello nos habla de la no adscripción de estos a ninguna federación en concreto, aunque estas quieran, a posteriori, hacerse representar por ellos: El caso de María Teresa Fernández de la Vega es el más claro, ya que si bien su vinculación política con Valencia es escasa, el intento de adscribirla allí fue uno de los indicadores de la pasada campaña electoral. Igual ocurrió con Bernat Soria, con César Antonio Molina, e incluso con Miguel Sebastián en su fallida aventura en Madrid, y ocurre ahora con la ministra Garmendia. Vemos que, en más de la mitad del ejecutivo, a priori, parece haber sido más relevante la independencia del Presidente que el peso mismo del PSOE, la búsqueda de personalidades en la "sociedad civil" antes que entre los cuadros del partido.

Analizando los 8 restantes, y sin dudar de la capacidad de ningún titular (ya que a varios de ellos los desconozco), se ve claramente que hay muy pocas cuotas. Carme Chacón, compañera de andanzas de Zapatero desde comienzos de Nueva Vía, aunque sea dirigente del PSC está donde está por su cercanía a Zapatero. Moratinos no tiene apenas relación orgánica con el PSOE-A ni ha tenido peso administrativo en la Junta de Andalucía. Rubalcaba tiene un peso específico en la historia reciente del PSOE que va más allá de cualquier adscripción territorial. La nueva ministra de Vivienda tampoco tiene peso específico ninguno en el PSM, y sin está ahí es tanto por consejo de Sebastián como por su más que envidiable currículo profesional. A mi juicio, Elena Espinosa comenzó por "envío" de Touriño y Pepe Blanco, y ahora permanece por su capacidad de gestión eficaz y discreta. Echando un rápido recuento, pocas cuotas.

Y a mí me parece estupendo, puesto que un Gobierno no es una ejecutiva del PSOE donde tengan que tener cabida diferentes sensibilidades territoriales e ideológicas. El Gobierno es algo mucho más trascendente y relevante, una institución que, desde su subjetividad política y programática, pero ateniéndonos al articulado de la LOFAGE, debe servir con objetividad a los interes generales. Tal debe ser, y no otra, la esencia del Gobierno, condicionada siempre por el color ideológico de los miembros del mismo y, especialmente, por la línea programática del Presidente, conocida en su programa electoral y en su investidura. Y los intereses generales no son la suma de los intereses territoriales, es algo mucho más intenso. A la hora de llevar a cabo los intereses generales, a veces hay que perjudicar a algunas de las partes momentáneamente, o hay que emprender acciones que pueden no ser entendidas fácilmente en algunas partes del territorio nacional. Y para que ello funcione, en el Consejo de Ministros no deben sentarse personas que dificulten la consecución de tales intereses porque sean unos enviados de sus respectivas federaciones territoriales, o porque pretendan mimar esos territorios en detrimento de otros para labrarse un futuro en los mismos.

Extremadura ha tenido tres ministros en nuestra historia democrática: Alberto Oliart, Enrique Sánchez de León y Maria Antonia Trujillo, lista a la que podemos añadir el nuevo ministro Celestino Corbacho, nacido en Valverde de Leganés pero emigrado a Cataluña. A mí, objetivamente, no me parece mal, puesto que, en el caso de Maria Antonia Trujillo (el que más conozco por razones obvias), no se puede decir que sólo haya mirado por su tierra, sino que ha procurado cumplir con sus objetivos competenciales en todo el territorio nacional. Y eso, que yo sepa, no es malo. Lo malo hubiese sido, en un afán localista y "cateto", exigirle lo contrario.

12 de abril de 2008

¿y Caldera?


Los diarios que mantienen línea directa con Moncloa o con Ferraz ya están desvelando partes de la lista que mañana el presidente del gobierno electo presentará al rey en la Zarzuela. De entre las muchas opciones que se dejan entrever (unas más afortunadas que otras)hay una que me llama poderosísimamente la atención: La ausencia de Jesús Caldera en todas las encuestas.

La figura de Caldera está indisolublemente unida a la de Zapatero en las historia reciente del PSOE. Fue él quien cristalizó buena parte de esa Nueva Vía que llevó a Zapatero a la Secretaría General,ha sido él quien ha compartido con él las labores en un grupo parlamentario de oposición, quien ha dirigido sus campañas electorales mano a mano con José Blanco y su ministro de Asuntos Sociales (parte clave del gobierno) durante los últimos cuatro años. Ha sido, además, uno de los miembros más "izquierdosos" de la ejecutiva del partido y del gobierno, siempre la voz social contra las necesarias medidas de ahorro y estabilidad presupuestaria de Solbes.

Es por ello por lo que no me gusta que no siga en el gobierno, puesto que él, junto a otros miembros del gabinete, era el ala socialdemócrata pura que más se asemeja a mis ideas sociales y políticas. La única opción que yo veo, hacia esa "nueva misión" que los periódicos dicen que le han encomendado es la Secretaría de Organización en el próximo XXXVII Congreso del PSOE, un área que, además de dirigir el partido, lleva aparejada la portavocía del mismo, como así ha sido durante estos últimos años con José Blanco. Una opción que me tranquiliza, ya que asegura el peso socialdemócrata ante una posible deriva social-liberal (aquello que acuñara Solchaga), y el partido quedaría en muy buenas manos, en las de una persona experimentada y triple licenciada. Blanco ha hecho un excelente trabajo al unir un partido que en 2000 estaba como estaba. Pero ahora, con un PSOE con 169 diputados en el Congreso, toca que el partido no se "hiperpresidencialice" y haga mucha política, que es lo que hace falta además de una buena gestión.

Puede ser que algunas cartas estén por desvelar. La más interesante, la de Juan Fernando López Aguilar. Me niego a creer que no será ministro, tanto por sus excelentes resultados en dos elecciones consecutivas en Canarias como por su bagaje intelectual, académico y su formidable talla política. Si no entra en el ejecutivo actual, será en 2010 cuando sustituya a Moratinos, craso error si el PSOE quiere recuperar, de una vez, las Islas Canarias. Y es una intuición, ojo.

Para mí, ambos son valores fundamentales del socialismo español. Y no deben perderse en la bancada.

11 de abril de 2008

El problema de IU no es la ley electoral

Se habla mucho de la Ley Electoral, que tanto daño causa y tantos debates ocasiona. Yo, al contrario de lo que opina IU, creo que la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de Junio de Régimen Electoral General(con todos los elementos que ella contiene), es una ley cuyo balance es más que positivo, y que ha permitido una buena gobernabilidad en todos los niveles territoriales a los que es aplicable, sin olvidar nunca los criterios de proporcionalidad y representación de minorías. Atrás quedaron, como tenían clarísimo tanto el constituyente como el legislativo del momento, los sistemas tendentes a la masiva polarización del voto y a la atomización del Parlamento (como ocurrió en nuestra II República u ocurre a día de hoy en Italia). El problema, por tanto, no es precisamente la falta de representatividad, sino todo lo contrario, puesto que ello hubiera sido fácil de resolver colocando en nuestro ordenamiento una ley cuya fórmula tuviera carácter mayoritario.

La Ley Electoral es, además, por su carácter orgánico, aplicable a las CCAA de nuestro país, que, no obstante, pueden incorporar peculiaridades a la hora de elegir a los miembros de sus asambleas legislativas, con respeto siempre a los principios constitucionales y a los de la misma ley 5/1985.

Sabiendo ambas cosas, y entendiendo que lo que IU esgrime es la dificultad de obtener representación por lo difuminado de su voto (entre todas las circunscripciones provinciales), me parece una falacia recurrir a la reforma de una norma legal tan relevante como la LOREG por mero capricho programático, falso en todo caso. Y es en el nivel territorial autonómico donde, podemos ver que la debilidad de IU no es sólo por la dispersión del voto que por ley se obtiene en las elecciones a Cortes Generales:

El poco peso institucional de IU en los Parlamentos Autonómicos es fácilmente constatable con revisar un poco el panorama nacional: Tras las elecciones autonómicas de los últimos años, no tiene representación en los órganos legislativos de Galicia, Cantabria, Castilla y León, La Rioja, Castilla la Mancha, Extremadura o Canarias, y muy poca representación en las de la Región de Murcia, País Vasco, Aragón o Navarra. Esto nos habla de una actividad institucional poco o nada relevante, aún sin hablar de una multiplicidad de circunscripciones o de tiranías bipartidistas. Ese bajo nivel de representación en CCAA nos indica que el problema es el apoyo o, mejor dicho, la falta del mismo. Que ocurra en CCAA de circunscripción única, donde no se da dispersión de voto,o en otras uniprovinciales o de pocas circunscripciones es algo más que reseñable que debe hacer pensar que quizá no es la dispersión el problema, sino el resultado de otros problemas mayores.

Por otro lado, y unido a esa ínfima respuesta de buena parte de las CCAA (que contrasta con el constante y más o menos amplio apoyo recibido en Madrid, Comunidad Valenciana, Cataluña o Andalucía, donde, en ningún caso, supera el 10% del total de votos válidos emitidos), hemos de considerar la historia de los procesos electorales postconstitucionales: Con esta misma ley electoral en vigor IU ha conseguido resultados de hasta 18 diputados en la V Legislagtura o 21 diputados en la VI, consiguiendo escaños en circunscripciones pequeñas o medias como Navarra, Granada, Cádiz, Málaga, Córdoba,Granada,Huelva o Asturias, lo que nos habla de la posibilidad teórica y real de obtener una más que generosa representación en el Congreso de los Diputados con la normativa vigente.

IU puede tener clara una cosa: Menos que dos diputados no puede sacar, ya que ambos han sido elegidos por las dos circunscripciones más grandes de nuestro país. Pero que haya perdido toda representación más allá de estas no es cuestión de Ley Electoral, como arrojan los datos, que pueden ser analizados con mayor profundidad, sin duda alguna. El problema no es el marco legal, sino haber perdido más de 1.200.000 votos en 12 años. Es un problema de mensaje, de programa, de aspecto. Y como eso está en su mano, más valdría ponerse manos a la obra que promover reformas electorales interesadas y cuando la conveniencia política lo requiere.

4 de abril de 2008

Confirmado: El PP nos hurta el senador.


Ya lo decía yo anteriormente: Son los problemas internos del PP los que dejan a nuestra Comunidad Autónoma infrarrepresentada en la Cámara Alta. Hoy ha renunciado a tomar posesión como senador designado por la Asamblea de Extremadura el candidato que ayer se aprobó por unanimidad en sesión plenaria de la cámara. Lo sucedido hoy refuerza lo dicho.

Monago renuncia por motivos estrictamente personales
, al no ser capaz de simultanear los cargos que ostenta con tal responsabilidad. Él, tras la salida de la lista del PP al Ayuntamiento de Badajoz de los todopoderosos Ramírez del Molino (ahora diputado en el Congreso) y Cristina Herrera (diputada ahora en la Asamblea de Extremadura), se convirtió en el primer teniente de alcalde de Badajoz, una ciudad que, recordemos, tiene aproximadamente 150.000 habitantes y que tiene, por si fuera poco, también a su alcalde ocupado en otros menesteres (ha sido senador largo tiempo y ahora es diputado en la Asamblea de Extremadura también). Además de tal responsabilidad, es presidente provincial del PP en Badajoz, miembro de una dirección regional huérfana ante la marcha de Carlos Floriano a Madrid y, por si fuese poco, diputado en la Asamblea de Extremadura. Hagamos recuento: Dos cargos institucionales y uno interno. Casi ná.

Otros han actuado de dieferente manera en sus ámbitos: Ascensión Murillo, primera teniente de alcalde de Mérida, dejo el cargo al considerar que era incompatible con el Senado. Carmela Silva, la portavoz socialista en la Cámara Alta, hizo lo mismo en Vigo. Sin necesidad de involucrar a terceros, tomando decisiones meditadas, sin tener que arrepentirse.

Yo me pregunto lo siguiente: ¿Es que ni él ni sus compañeros de dirección del partido sabían ya de antemano su multiplicidad de cargos y el esfuerzo que ello conlleva? ¿Es que no era consciente que ser 1er teniente de alcalde de Badajoz, superconcejal y portavoz del equipo de gobierno no es tarea suficientemente importante? La respuesta está clara: Sí lo sabían. Lo que no sabían era las reacciones que ello iba a provocar.

Lo que está claro es que en un PP descabezado, Monago es sucesor natural de muchas personas, desde el alcalde de Badajoz hasta candidato a presidir la Junta. Y con un PP revuelto, con candidaturas paralelas al acecho y con voces críticas por doquier, irse a Madrid no conviene. Pero lo que menos conviene es jugarse el futuro porque el fortín seguro es Badajoz, y ahí comienza su carrera de fondo. Con los votos de Badajoz, señores Celdrán y Monago, uno está más tranquilo.

Monago no se va porque sea mucho trabajo, ya midió él la capacidad de trabajo del Senado. Y mientras, lo que debía ser un problema estrictamente interno y privado, salpica a la institución que nos representa a todos los extremeños, que eligió senador ayer mismo en balde. Y vuelta a empezar: Hurto consumado y lo interno antes que lo público.

PD: Esperamos ansiosos lo que pueda decir en su blog.

2 de abril de 2008

El efecto Pizarro

Manuel Pizarro fue el "fichaje" estrella (entrecomillo fichaje porque siempre estuvo muy cerca del PP, por tanto, no es una novedad) de Mariano Rajoy para esta IX legislatura que ya ha comenzado. Ante el panorama de crisis económica generalizada, qué mejor que traer a un gran empresario, a un hombre de éxito en el campo financiero, y colocarlo de futuro Ministro de Economía. Nada más y nada menos.

La prensa afín al PP se excitaba con la idea, y la prensa afín a la izquierda lo criticaba por diversas razones. Nos lo presentaban como el colmo del neoliberalismo, el que admiraba el sistema de pensaiones de Pinochet, el gran tiburón de la macroeconomía española, el aire fresco que necesita el gobierno en materia económica, un Abogado del Estado que emprendió carrera en el sector privado, el que decía que el dinero estaba mejor en el bolsillo del contribuyente, etc... Hicieron en torno a él un mito, un producto que, lamentablemente (para el PP, claro), no se correspondía con la realidad. Un objetivo a abatir desde medios progresistas y la salvación del PP para los conservadores.

Llegó el debate sobre economía, previo a las dos contiendas entre los candidatos a la presidencia. Un Solbes vs. Pizarro que prometía mucho, porque enfrentaba al ministro aburrido que no entendía casi nadie al tiburón de las finanzas. Recuerdo que, en la comida de ese día, comenté con más de uno que esperaba un debate brillante por su parte, y que Solbes, a pesar de controlar mucho estos temas, podría perder ante el impulso y la capacidad del turolense, aquella que los medios nos habían inducido a creer.

Y no fue así. Solbes, desde la tranquilidad, derrotó a un Pizarro que le llegó a dar la razón en algunos temas. Y es que el discurso ante el Consejo de Administración no es una lucha política como fue aquella. Solbes, curtido en mil y una sesiones de control al Gobierno (recordemos que fue ministro ya con González), mil y una ruedas de prensa y mil y una negociaciones sectoriales, supo hablar para todos los públicos, explicar coherentemente sus ideas y datos y, además, frenar al "tiburón".Era el pistoletazo de salida a una campaña muy reñida. Yo mismo me sorprendí durante el transcurso del debate.

Durante la campaña apenas se le vio. Y ahora, ni tan siquiera forma parte de la dirección del Grupo Parlamentario, a pesar de la total apuesta por él que se ha hecho desde medios conservadores. El efecto Pizarro fue desinflado por el "cansado" Solbes, y hasta Mariano se ha dado cuenta.

El PSOE, que no ha tenido ningún fichaje en sus listas, debe sacar una conclusión de esto: Cuando se quieran presentar fichajes estrella, por favor, que lo sean de verdad, porque, de lo contrario, el producto vendido se nos puede volver en contra. Es uno de los mejores ejemplos de que NO se debe hacer de nuestra cultura política reciente.

PD: El PP no ganó en la provincia de Teruel, donde era posible que sucediese.

EDICIÓN 4/4: He visto comentarios similares aquí y aquí.

31 de marzo de 2008

La nitidez del Voto Exterior

Otro hecho muy relevante que merece la pena analizar con lupa es el voto CERA, es decir, el voto de aquellos españoles que no viven habitualmente dentro del ámbito geográfico que marcan nuestras propias fronteras.

Tras haber sido escrutados todos los votos provenientes del exterior, hemos podido constatar el rotundo triunfo del PSOE, ganador en 51 de las 52 provincias (no ganó en Tenerife, donde lo hizo Coalición Canaria), que ha hecho que la distancia definitiva entre PSOE y PP se asiente en un millón de votos. Tal y como se puede observar en el registro de comicios electorales del Ministerio del Interior, este voto exterior ha sido mayoritariamente socialista (análisis que postergo para otro momento, pero interesante a todas luces) en casi todos los procesos electorales a Cortes, salvando los del año 2000. No entraré a valorar el voto por circunscripciones, análisis arduo y complejo, con una salvedad: Muy relevante la aplastante victoria del PSOE en Galicia, a relativamente poco tiempo de unas elecciones autonómicas en las que los españoles de la emigración, para bien o para mal, dicen mucho. A mi juicio, además del dato puramente cuantitativo que el recuento nos aporta, hay un elemento que refulge con toda claridad sin apelar a los números: La imagen de Zapatero en el exterior es diferente a la del interior.

En este mundo globalizado en que vivimos, las noticias entre unos países llegan muy difuminadas, porque lo que, en realidad, desconocemos, por regla general, el verdadero clima político del país en cuestión. Ni mucho menos su cultura política. Por decirlo gráficamente, no nos suele llegar nada más que la anécdota.

Quizá por ello el PSOE gana tan ampliamente en el exterior. El proyecto llega difuminado, pero como es, sin añadidos poco saludables. Allí, a esos países que tienen su propia problemática diraria no llegan la crispación, ni la manipulación, ni la demagogia, ni el intenso ruido que busca opacar toda política pública. Parece sensato creer que, ante unas noticias positivas allende los mares (o no), el votante socialista se crece y el votante de derechas permanece apaciguado, al contrario de lo que ha ocurrido en nuestra España. Y es que la falta de manipulación influye.

O eso, o nuestra política y proyección exterior es brillantísima.