24 de febrero de 2009

UPyD: Dos escenarios, dos hipótesis (II)


Se me acaba el plazo para hacer una previsión de lo que ocurrirá con UPyD el día 1 de Marzo, que está ya al caer. Por ello voy a escribir algo breve, pero que exprese con claridad mi pronóstico, y los motivos por los que pienso en ello.

Soy un gran desconocedor de la situación política del País Vasco, en primer lugar. Dicho esto, lo más reseñable del sistema electoral vasco reside en que sus tres provincias aparecen igualmente representadas en la Cámara de la Comunidad Autónoma, lo que quiere decir que los alaveses eligen a 25 diputados, de igual modo que hacen los vizcaínos, a pesar de ser ellos casi cuatro veces la población de la provincia anteriormente citada. Ello se traduce en una gran falta de proporcionalidad, que ha sido modificada por el legislador vasco, sin saber muy bien por qué. Así, 75 escaños, 25 por territorio, con lo que ya conocemos: sobrerrepresentación de los pequeños en detrimento de los grandes.

En cuanto al sistema de partidos, nos encontramos ante un panorama complejísimo, quizá el más complejo de todas las comunidades autónomas de España (a mi juicio, más complejo que el catalán): Al tradicional eje izquierda-derecha hemos de añadir, al menos, un eje más: Nacionalismo-Constitucionalismo (por llamarlo de alguna manera). Ello hace que, en la actual cámara vasca, podamos encontrar un partido no nacionalista de derechas (PP), un partido no nacionalista de centro-izquierda (PSOE), un partido pseudonacionalista de izquierdas (EB-IU), un partido nacionalista de derechas (PNV), un partido nacionalista de centro-izquierda (EA, escisión de PNV), un partido de izquierda abertzale, esto es, nacionalista, (Aralar) y un extraño invento que sostiene el entramado político de ETA, el PCTV. ¿Qué rasgos vemos? En primer lugar, una fuerte atomización de la representación, que impide que haya mayorías monopartidistas claras, y, en segundo, unos traspasos de voto que, de aquí para atrás, han hecho que los partidos situados próximos en el eje nacionalismo-constitucionalismo se retroalimentarán según el clima político nacional. Y pongo un ejemplo: En las elecciones vascas de 2001, sube el PP y baja el PSOE, y en las elecciones de 2005, al contrario.

¿Dónde queda UPyD? Quedaría situada más o menos en la misma esfera que el PP y el PSOE, al defender un discurso frontalmente enemigo del nacionalismo, y puede captar votos de ambos, por lo difuso de su mensaje más allá del ataque a todo el que se pone por delante. Unos candidatos desconocidos no ayudan, es evidente, pero UPyD, aprovechando su situación en el espacio político y la naturaleza del voto de Álava (provincia menos nacionalista de las tres), sobrerrepresentada por un sistema electoral de tal calibre, tiene alguna oportunidad en tal provincia con especial intensidad, si bien, dado el tamaño de las cincunscripciones electorales, podría conseguirlo también Vizcaya si movilizase un número suficiente de personas y supiera crearse un suelo sólido (como le pasa a EB-IU). La comparación con las Elecciones Generales (espuria en tantas ocasiones) contribuyen a apoyar la hipótesis del escaño alavés: De las tres, fue en la que más sacó, a pesar de no obtener más que un mísero 1'18% del voto total.

Pero en este contexto, en el que, según todas las encuestas, el tripartito gobernante pierde gas y el PSOE sube como la espuma, hay algo revelador que pocas encuestas tocan: El posible trasvase de votos de los ilegalizados partidos proetarras a, especialmente, EA y Aralar, que harían que el sector nacionalista pudiera mantenerse en el poder, pasando de un tripartito antinatura a un cuatripartito algo más coherente pero altamente inestable.

Muchas ideas, pocos datos, una aproximación: A UPyD le doy, como máximo, 2 escaños, aunque lo más probable es que se quede cerca de conseguir 1. Lo tiene más fácil que en Galicia, ma non troppo.

Como ya dije, su prueba de fuego serán las Europeas, en las que no me cabe la menor duda: Obtendrán un muy buen resultado.

21 de enero de 2009

Obama sí es cambio.



Obama, recién nombrado 44º presidente de los EEUU, ha representado el cambio a lo largo de estos últimos dos años de precampaña, caucus, campaña y elección presidencial. Es un cambio tanto por su forma (afroamericano, joven) como por su discurso, muy cargado de referencias políticas que se acercan bastante a la idea que en Europa podemos tener de socialdemocracia, de lo público, de las relaciones exteriores, etc... Y así ha sido. Quien ha seguido su discurso de toma de posesión sólo ha podido quedar defraudado por lo vago y general de algunas propuestas, pero no por el tono general del mismo.

Y es que, sin entrar con más profundidad al tema, Obama supone encarna el cambio de paradigma político-económico norteamericano, en parte gracias a la crisis financiera internacional que nos rodea y nos absorbe. Siempre han marcado ciclos de cambio histórico las crisis:

1929 supuso la gran contracción del capitalismo liberal clásico. Para superarla, los estadounidenses eligieron a Roosevelt en 1932, un carismático demócrata que ganó las elecciones 4 veces, rompiendo la tradición de autolimitación de mandatos. Siguiendo las ideas políticas de Keynes y de parte de su escuela, entendió que la crisis de crecimiento del capitalismo (no creo que las crisis que hemos sufrido sean de finalización) habría de solventarse con políticas contracíclicas, que fomentaran el consumo y hicieran que, en momentos de gran desempleo y poca actividad económica, los procesos dieran la vuelta. ¿Cómo? Mediante la actuación estatal, sentando las bases de un estado intervencionista en materia económica, que fomenta empleo público, intenta crear una cultura de consumo al favorecer la integración social de clases bajas, etc,etc,etc...

Este paradigma, que construyó un Estado del Bienestar en EEUU (no comparable al alcanzado décadas después en Europa, cabe decir), aguantó más o menos bien las presidencias de políticos tan dispares en formación, ideas y actitud frente al mundo como Truman, Eisenhower, Kennedy,Jhonson o Nixon. Había movimientos pendulares, es cierto, pero en general podemos decir que se mantuvo.

Pero la crisis de 1973, consecuencia de la atroz dependencia energética, y su réplica unos años más tarde hicieron que el panorama cambiase, que el Estado construido a base de impuestos, políticas de intervención y subsidios pareciese complejo de mantener. Lo que algunos liberales y conservadores habían callado, dado el coste que ello suponía en una economía que crecía bien y tenía casi pleno empleo, había que decirlo. Era el momento de los economistas Friedman y Von Hayek, era el momento de Reagan. Del neoliberalismo.

La influencia del neoliberalismo ha sido aplastante en el panorama intelectual desde finales de los setenta en adelante. No en vano, hasta las posiciones izquierdistas copiaron parte de sus iniciativas: Hasta González privatizó empresas públicas que, con otra visión organizativa y de gestión, hubieran sido rentables y nos hubiesesn tratado a todos por igual. Un estado débil y raquítico en materia económica, en el cual, como dijo un gurú económico español, el dinero está mejor en el bolsillo del contribuyente. Reagonomics, Thatcher, Kohl... Un paradigma neoconservador del mundo, con un fuerte liberalismo (casi anarquismo) económico, y una visión ultraortodoxa de la vida.

Y el ciclo, como consecuencia de la crisis financiera, se vuelve a cambiar. Y su mejor encarnación es Obama. Toca hacer política de verdad, toca incorporar las decisiones económicas al control democrático de los ciudadanos, a los límites, las barreras y las regulaciones de los Estados. Toca pensar en apoyar más el desarrollo de políticas públicas que necesitamos, como la I+D, la educación, la formación para el empleo, las nuevas energías, etc... Ha llegado el turno de la socialdemocracia, de la que, unos más y otros menos, las clases políticas actuales y las que están por venir habrán de beber, habrán de leer, comprender y llevar a cabo.

Tenemos una gran oportunidad para "izquierdizar" la vida política, el mismo lenguaje político. No debemos desaprovecharla.

PD: Paso de enlaces, sólo hay que ver los periódicos.


13 de enero de 2009

UPyD: Dos escenarios, dos hipótesis (I)


Cabe decir, antes de nada, que considero que la prueba de fuego de la existencia y viabilidad de UPyD más allá de su escaño en el Congreso serán las elecciones al Parlamento Europeo, muy favorables para que su partido obtenga representanción en tanto la circunscripción es única y, por tanto, no se pierden votos. Sin embargo, antes de estas tendremos una serie de elecciones autonómicas el 1 de marzo que, con muchos matices, suspicacias y asbtracción, nos pueden dar leves pistas sobre la situación de UPyD. Para ello, qué mejor que analizar sucintamente los escenarios y lanzar las hipótesis a posteriori.

Pasemos, en primer lugar, a Galicia. Con un sistema electoral de corte proporcional corregido (con una fórmula D'Hont) y cuatro provincias como circunscripción electoral de carácter proporcional a su población, poco o nada ha cambiado en el aspecto formal desde la últimas elecciones de 2005. El número de diputados a elegir por cada una de las circunscripciones no ha sido alterado por motivos poblaciones, como sí ocurriera con la circunscripción de La Coruña en las últimas Elecciones Generales, en la que se redujo su representación en un escaño, lo que hizo que el PSOE perdiera el 9º diputado que hubiese tenido asegurado. Podemos señalar una cierta diferencia entre las circunscripciones: Las del interior, más pequeñas y rurales, muy sobrerrepresentadas ( ya que La Coruña tiene casi 3'5 veces más habitantes que Orense y no tantos escaños), en las que el PP suele sacar mayoría absoluta de representación, y las de la Costa Atlántica, más populosas (en ellas se concentra más del 70% de la población), en las que la suma de la representación del PSOE y BNG es mayor que la representación del PP. El principal beneficiado del sistema es el PP, dadas las circunstancias.

En cuanto al sistema de partidos, podemos observar tres partidos de tamaño similar en electorado, uno de ellos predominante (PP), que fue desbancado in extremis por una coalición de los otros dos partidos, uno de ellos socialdemócrata y progresista, situado en el centro izquierda (PSOE) y el otro nacionalista de izquierdas (BNG). En el eje derecha-izquierda, el PSOE se situaría en el centro, y en el eje españolismo-galleguismo (por así decirlo), igual. Ello nos hace entender al PSOE como un partido en posición central, susceptible de robar (y ser robado, claro) votos de los sectores fronterizos de los otros partidos, siendo más factible el "robo" al BNG que al PP. IU, en su versión gallega, es ausente salvo en ciertos ayuntamientos.

Las últimas elecciones nos dejan un panorama de variación del voto que presentaría, a grandes rasgos, el siguiente aspecto:


Si comparamos las elecciones por parejas de igual naturaleza, observamos lo siguiente: Un PP tendente a la baja paulatinamente pero no de forma muy abultada, un PSOE al alza, especialmente en las autonómicas y muy cerca del PP en las Generales y un BNG más o menos estable, a excepción de las autonómicas.

¿Cuál sería el espacio de UPyD en Galicia? En ninguna de las cuatro circunscripciones consiguió, en las elecciones de 2008, más del 0'8% de los votos, por lo que no podemos presentar preferencia alguna más allá de la lógica: Tiene más posibilidad de obtener representación en Pontevedra o La Coruña que en Lugo u Orense, por mera matemática electoral. Además, dada la fortaleza relativa pero cambiante de las tres opciones políticas con representación en la Cámara, y pensando en una ligera bajada del PP, una pequeña subida del PSOE y el mantenimiento de BNG, UPyD debería obtener, en La Coruña, al menos 26.000 votos para obtener un escaño por esa circunscripción (lo que vendría a suponer algo más de un 4'3% de los votos emitidos). Hemos de recordar, además, que Galicia es una de las CCAA más abstencionistas de España, lo que dificulta aún más sus opciones.

En todo caso, se trataría de un triunfo, susceptible de consecución si UPyD designase un candidato o candidata más o menos relevante y conocido, de cierto talante galleguista, por La Coruña, puesto que en las circunscripciones más pequeñas lo tendría peor todavía. Por ello, mi hipótesis es que no obtendrá representación en las elecciones gallegas de 1 de Marzo de 2009, por las razones antes esgrimidas: La división territorial del voto, la infrarrepresentación de las circunscripciones grandes y la solidez tradicional del sistema de partidos, además de su baja aceptación en las elecciones de 2008.

Fuentes: Especial elecciones 2005 de "El País" y Ministerio del Interior.

6 de enero de 2009

La coercitividad del D.I.P.


Sin entrar en profundidad en la materia, yo definiría el derecho como una forma para la regulación y la resolución de controversias entre diferentes sujetos. Desde mi punto de vista, la más eficaz, lo que no quiere decir que haya otras. Y su eficacia reside en dos factores fundamentales: Ser el resultado de un acuerdo tácito de voluntades y ser, una vez concebido el acuerdo, obligatorio para todos.

De lo primero se ha escrito mucho. Sólo cabe destacar que tanto el derecho privado como el derecho público regulan relaciones a las que se ha llegado por acuerdos tácitos o no, conformados, desde el desarrollo del Constitucionalismo decimonómico, en el hacer continuo de unos cuerpos legisladores electos por el pueblo, titular de esa soberanía, ese poder para darse normas y no obedecer ninguna de un orden superior, porque no hay orden superior a la voluntas populi, o, si se quiere, a las voluntae populorum.

La otra garantía es que sea obligatorio, y para que sea obligatorio no hay duda de que el garante de su obligatoriedad debe disponer de mecanismos que garanticen su rigidez y su cumplimiento. Para mí, el último mecanismo debe ser la violencia, entendida esta, como diría Max Weber, como monopolio del poder estatal, que no es más que ese garante del cumplimiento de las normas que regulan nuestra convivencia. Debe ser, por emplear el término correcto, coercitivo a la vez que imperativo.

Pero, ¿qué ocurre cuando son dos estados los que tienen controversias? Habida cuenta del principio de soberanía antes mencionado, desde el punto de vista de la igualdad de todos los entes estatales, ninguno ha de obedecer a otro. Y entonces, para el arreglo de las controversias, surge la guerra como forma de hacer política, de configurar un panorama de relaciones internacionales. Así lo hemos visto a lo largo de la historia de la humanidad, no creo que haga falta dar ningún ejemplo.

Pero con el desarrollo de la Sociedad Internacional Contemporánea, el uso de la fuerza como mecanismo habitual en las relaciones internacionales se ha ido viendo rebajado, en pro del derecho, esto es, de la solución pacífica de los conflictos entre entes dotados de igual soberanía. Surge el Derecho Internacional Público. Surge la diplomacia, tal y como hoy la entendemos. Y así llegamos, paso a paso, hasta la Carta de las Naciones Unidas, muestra de Tratado Internacional(acuerdo entre Estados, como en el derecho privado se llega a acuerdo entre particulares) que abomina la guerra como modo de relación entre las naciones de nuestro planeta, tal y como suscribe el artículo 2 de la Carta, en sus apartados 2 y 3 y, de regla, la convierte en excepción muy tasada, considerando lícito su uso en casos de legítima defensa o si lo autorizase el Consejo de Seguridad, el órgano más importante dentro de la ONU. Había que considerar un último factor: El nivel de la fuerza utilizada en contestación a una primera agresión debería respetar el principio de proporcionalidad.

Pues bien, ese es el amparo de Israel para asesinar población: Legítima defensa. Prostituyendo una acción que debe ser el último recurso y una excepción, como ya hicieran los EEUU en varias ocasiones, y riéndose del principio de proporcionalidad de la acción. Que no nos confundan: Matar niños en escuelas o dejar sin luz y agua a casi un millón de personas no es proporcional ni constituye un acto de retorsión, ni de legítima defensa. Se llama genocidio.

La solución no pasa por la violencia. Pasa por el derecho, por la diplomacia, por la política. Pero cuando las normas internacionales no tienen capacidad de coerción de aquellos que han de obedecerlas, poco se puede hacer frente a la barbarie.

PD: Visiones interesantes y similares en los blogs de Alberto Ginel y del Geógrafo Subjetivo, siempre interesantes.

4 de enero de 2009

Reflotar tras la crisis.


Hoy hemos conocido que el cabeza de lista del Partido Popular a las Elecciones Europeas será Jaime Mayor Oreja, ex- presidente de la dirección del partido en el País Vasco, ex ministro y melancólico confeso de tiempos mejores. Pocos comentarios me merece al respecto, ya que, en el caso posible de una victoria del PP en las urnas, poco se deberá a su programa (supeditado a los partidos conservadores de la UE, que gobiernan en ellos y por tanto condicionan más la política que Rajoy), ni tan siquiera a su campaña, si no a un voto de castigo al gobierno, ya que la naturaleza de las elecciones europeas en España no pasa de esa dinámica. Lo ha dejado claro el ínclito González Pons. Así son de europeístas en el PP.

Pero quiero centrarme en algo más interesante, que no es otra que la composición de las listas electorales... del PSOE, claro. Para ello, quiero partir de una observación que parece que a muchos se les escapa: El PSOE tiene posibilidades de perderlas. Por ello, debe reaccionar, actuar, siendo consciente de que estas elecciones, algo más de un año después del comienzo de la IX legislatura, son decisivas para saber cómo actuar en el resto de la misma, ya que servirán para tomar el pulso a la población, dado el carácter de las mismas, que ya remarqué. En análisis interno del PP se lo dejó a otros momentos o a otras personas.

El candidato del PSOE es de lo mejor que tenemos, sin duda alguna. Una persona brillante en lo académico, en lo profesional y en lo político, por la que siempre aposté como ministro en esta legislatura e incluso como sucesor de Zapatero, si decidiera no continuar como presidente en próximas elecciones. Una persona que, sin duda, hubiese venido muy bien en estos tiempos que corren, a cargo de un área importante del Gobierno e, incluso, como Portavoz del mismo. Pero las decisiones de Ferraz son inescrutables, y hay que actuar con inteligencia.

Ahora toca elaborar las listas electorales, y muchos se preocuparán por estar en ellas ya que, si hay algo mejor que ser senador, es ser eurodiputado. Pero a mí me preocupa más la situación interna, que es la que mejor hay que preparar, así que voy a preocuparme de los que salen. Mejor dicho, de uno de los que sale.

Borrell tiene que volver a la política nacional. En tiempos de incertidumbre, y con una futura remodelación del gobierno (que dependerá en mucho del resultado de las elecciones europeas), sería una oportunidad increíble incorporar a una persona del bagaje intelectual, político y diplomático (fundamental en estos momentos) del catalán. Un valor que ha estado calentito en Europa, resguardado de toda la dinámica de crispación interna, que se debería aprovechar. Una persona que, durante los dos años y medio que ha ostentado la presidencia del PE, ha tomado contacto con todos los miembros de los gobiernos de la Unión, con multitud de personalidades internacionales más allá de las fronteras

europeas, lo que hace que tenga una visión global difícil de igualar. Todo ventajas. Más aún cuando, si miramos el currículo político interno de Borrell, vemos su amplísima experiencia en los ministerios económicos de la A.G.E., tan necesarios ahora que hemos de aplicar políticas keynesianas con visión socialdemócrata.

Porque Rajoy está hundido, y va a ser muy difícil que se levante, pero Zapatero, el Gobierno y el PSOE están en el ojo del huracán, en el centro de la vida política, y, si toman la delantera y lleva cabo las decisiones correctas, especialmente en el ámbito comunicativo, tendrán las de ganar.Que se lo digan a Brown. Personas como Fernández de la Vega, Solbes o Moratinos están muy bien, pero necesitarán (especialmente éste último) relevo o apoyos en la actividad gubernamental. Eso si es que queremos salir del atolladero internacional en el que andamos metidos. Porque queremos, ¿no?

Aunque a mí me da que lo de Borrell huele a comisario europeo, pero eso está por ver.

PD: Lo prometido es deuda, así que, en los próximos días, escribiré algo sobre la UE y el fallido Tratado Constitucional, como pidió Joaquín.

3 de enero de 2009

Un año más.


Decimos los historiadores que siempre tiene que pasar un tiempo para que el análisis de un fenómeno, un acontecimiento o un simple hecho histórico pueda llevarse a cabo con la mayor objetividad de entre todas las posibles. Yo a veces tengo serias dudas sobre este paradigma historiográfrico, ya que la distancia temporal sólo apaga los sentimientos existentes. Cuando uno contempla la realidad histórico como un ser y no como un deber ser, la objetividad (toda la que puede salir de un ser humano con historia personal, vida propia y gustos e ideología) es posible, se estudie la revolución conservadora americana o el yacimiento de Atapuerca. No obstante, la mejor forma de ser objetivo es ser honesto, y en dicha honestidad radica el hecho de saberse sujeto, de saberse subjetivo pues lo único objetivo es el objeto de estudio, valga la redundancia. Porque nuestra labor no debería ser narrar, ni enumerar acontecimientos, ni ser meras máquinas reproductoras de datos.

Nuestra labor ha de ser más profunda, más dinámica, y, sobre todo, más consciente. Hemos de tender a ascender al nivel de lo analítico, de lo subyacente, de las ideas, de las causas y de las consecuencias. Porque sólo así, entendiendo cómo ha operado a veces una sociedad, un estado o un ser humano concreto podremos entender el presente, antes de que llegue a convertirse en ese pasado que suele (y subrayo este último verbo) ser nuestra fundamental área de estudio. Y, por supuesto, entendiendo lo que ocurre en el presente, en este momento mismo, podremos ser capaces, si no de dar respuestas a lo que está por venir, sí de plantear las preguntas adecuadas. Siendo conscientes de la inexistencia de las verdades absolutas, que harían de la disciplina un páramo aburridísimo, como algunos quieren dibujar desde posiciones totalitarias.

Desde esa objetividad subjetiva, y con esa pretensión de comprender lo pasado para entender lo demás, son sólo algunos los que hacen Historia. Se hace Historia con un método, con unas herramientas, con unos rudimentos y unos principios, desde unos presupuestos mentales determinados. En tamaña tarea, para la que hace falta saber mucho más que una marea de fechas y una montaña de nombres, tiene vital importancia las parcelas del tiempo y espacio que, artificialmente, nos hemos dado. Porque el espacio y el tiempo, en tanto tales, son constantes en el trabajo del historiador, y no nos queda más remedio que diseccionarlos para así poder contribuir, en la medida de nuestras posibilidades, al progreso de la disciplina.

Una de las divisiones en la constante tiempo es el año. Un año, la cantidad de tiempo que tarda nuestro planeta a la estrella de nuestro sistema solar. Un año, medida cómoda para el humano, ni muy corta ni muy larga, por más que estos adjetivos, por el hecho de serlo, tengan valores variables, tanto casi como cada persona.

2008. Un año que hemos dejado atrás, todos y cada uno de nosotros, por una pura convención seguida desde antaño. Un año en que hemos conocido éxitos, triunfos, sinsabores o malos momentos. Por mí parte, sólo decir que, a pesar de todo lo malo que hay podido ocurrir, me quedo con que he conocido gente maravillosa, he entendido que las revoluciones y los cambios viables surgen necesariamente desde dentro de lo que queremos modificar, he obtenido unos resultados académicos bastante satisfactorios y, sobre todo, he aprendido de mis errores. Este año, sólo un deseo: Saber cómo ser decente en tiempos indecentes.

29 de diciembre de 2008

Quisiera ser como tú.


Puede que no me leas ni hoy ni mañana ni nunca, pero quiero decirlo: Me gustaría ser como tú.

Me gustaría estar aferrado a unos valores y a unas rutinas sencillas, casi inocuas. Pasar por la vida como si nada fuese conmigo, como si el presente fuese lo único que tuviese y no mirase, en ningún caso, al futuro. Pensar sólo en lo difícil que son las cosas es bonito, es incluso heroico, y dejarse llevar por el marasmo, por la corriente (como hacen los peces muertos) conlleva una facilidad pasmosa.

Pero tener inquietudes presenta una serie de pros y una serie de contras. Pensar en el futuro que deseo, condicionando así mi presente y proyectando mi vida, no es algo sencillo de llevar ni de compatibilizar con el resto de las cosas que suele hacer una persona de mi edad. Porque requiere una serie de esfuerzos, el cumplimiento de unas obligaciones que a veces son difíciles de explicar. Cargas pesadas, retos por cumplir. Mucho más difícil que ver los pájaros volando a mi alrededor.

Nunca lo has entendido correctamente, ni falta que te hace. Porque tú eres feliz en tus alegrías y en tus leves sufrimientos, sonriendo y lamentándote. Por ello, a veces quisiera ser como tú.

Pero vuelvo a mi realidad y me doy cuenta de que no puedo. Y es por una razón muy sencilla: No quiero, he escogido otra vida, más fructífera y llena, con más altibajos, pero en progesión ascendente.

12 de noviembre de 2008

A propósito de la discusión sobre la jurisprudencia.


En el blog del Geógrafo Subjetivo llevamos varios días discutiendo sobre el marchito artículo 1 del Código Civil vigente, y especialmente, sobre el valor que tiene la jurisprudencia como fuente del derecho. Personalmente, estoy absolutamente a favor de la premisa que la considera como tal, por razones que muy bien allí se han debatido y por otras, entre las que destacaré una muy sencilla, que explicita muy bien la gran importancia que tiene la jurisprudencia para entender el ordenamiento jurídico interno español a día de hoy.

El ordenamiento jurídico español de hoy no es, desde luego, ni tan siquiera parecido al que era entonces, en 1879. Hoy nos encontramos ante un estado fuertemente descentralizado, en el que niveles territoriales subestatales tienen buena parte de las competencias y del hacer legislativo, tradicionalmente situado en las Cortes Generales, y España se encuentra sometida a obligaciones de carácter internacional y supranacional como consecuencia de su pertenencia a múltiples Organizaciones Internacionales y a la Unión Europea.

Todo este cambio de realidad se ha visto reflejado en unas normas de carácter positivo, que, sin embargo, no han sabido aclarar en todo lo posible los múltiples conflictos en aplicación de esas leyes. Y de ahí que múltiples ámbitos jurídicos se han desarrollado pretorialmente (como diría Häberle), gracias a la jurisprudencia: La jurisprudencia constitucional ha sido capaz de dar sentido a nuestro estado, a nuestro sistema de las autonomías, entre otras muchas cosas, dada la parquedad con que, a veces, se escribieron los artículos de la Constitución. Y el Derecho Comunitario, que es nuestro propio ordenamiento jurídico en tanto que los Reglamentos comunitarios y ciertas normas contenidas en directivas tienen primacía ante la ley española e incluso efecto directo: Las grandes Sentencias del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas han sabido medir, ponderar y equilibrar el sentido de la norma. Van Gend En Loos, Francovich, Simmenthal, Marshall o Cassis de Dijon son grandes ejemplos de la construcción jurisprudencial de la coherencia del ordenamiento jurídico, de grandes conceptos fundamentales para entender la forma de organizar la sociedad y las relaciones entre sus distintas partes, el derecho en sí mismo.

No son meras normas complementarias, que actúan como ayuda en reiterada aplicación. Son verdaderas fuentes del derecho, en tanto organizan, modulan y clarifican las normas jurídicas, fuente fundamental y primordial desde el punto de vista positivo.

9 de noviembre de 2008

¿Indocumentados? Sobre la formación de nuestros Gobiernos.


Una de las ideas-fuerza que no falta en el argumentario de los sectores más beligerantes con el gobierno actual, y que el propio Rajoy ha reproducido alguna vez en actos públicos y de partido, es aquella que califica al Gobierno como indocumentado y/ iletrado, azuzados por la derecha ultramontana que habita en las cavernas mediáticas. Es, como otros tantos argumentos que se lanzan diariamente en la prensa, de naturaleza más bien endeble fácilmente rebatible con la más mínima medición de datos objetivos.

Tirando del magnífico diccionario de la Real Academia Española, considero que la acepción de "indocumentados" más correcta para lo que los conservadores quieren expresar es la cuarta que aparece, aquella que quiere señalar a alguien inculto o ignorante, que conecta con la definición usual de "iletrado". Por ello, y dado que considero que la España democrática no ha tenido un solo gobierno de indocumentados, ni mucho menos.

El método para corroborar la hipótesis ha sido, ante todo, uno que ha querido medir variables lo más objetivas para refrendar la negativa a la definición antes dada. Desde un punto de vista lógico, la mejor forma de medir la posible indocumentación de alguien es ver su situación académica y profesional, puesto que hay ciertas profesiones en las que la lectura, la investigación y las capacidades de raciocinio y análisis del mundo se presuponen. Para ello, he mirado, fundamentalmente, el nivel académico de los miembros de 4 de los gobiernos de la democracia, asignando los siguientes valores a las diferentes situaciones personales que corroborarán o no la falta de cultura o el exceso de ignorancia:

Sin estudios: 1
Estudios Universitarios (Diplomaturas y licenciaturas): 2
Doctorado: 3

Además, para corregir en lo posible las marcas personales, se añadirá 0'5 más por carrera adicional, 0'5 más por ser funcionario en un cuerpo de nivel A1 (el antiguo A) y 0'5 más por cada doctorado adicional. Podríamos valorar otros méritos, pero dado que estos son los más objetivos que se me ocurren, ya que hay que estar formado y haber leído para tenerlos. Podemos entrar en el debate del valor de diferentes másters, diplomas avanzados, estancias en el extranjero o puestos en corporaciones y empresas privadas, pero la gran variedad de los primeros y la falta de objetividad relacionada con los términos analizados al principio de los últimos me ha hecho no considerarlos a la hora de hacer la enumeración.

He escogido para la tabla estadística diferentes gobiernos, considerando exclusivamente su composición en el día de su constitución, sin tener en cuenta los cambios que son corrientes a lo largo de los cuatro años oficiales (y a veces menos) que tienen nuestras legislaturas. Los gobiernos han sido: I Legislatura (1979), III Legislatura (1986), VI Legislatura (1996)y VIII legislatura (2004). Tras contabilizar los parámetros, los resultados son los siguientes:

*Se contabilizan los miembros de los que se tienen datos, presidentes incluídos. Se han excluido aquellos de los que, o no se tenían datos (como Carlos Romero, III Legislatura) o no eran fiables.

Los datos son, desde luego, esclarecedores. Y reafirman mi posición frente a quienes hablan de iletrados y bachilleres. El Gobierno de 2004 es uno de los mejores, académicamente y/o profesionalmente hablando, de la historia de España. Otras cosas son su nivel de gestión, su nivel de competencia o sus aciertos y errores políticos. Estos parámetros merecen unas críticas determinadas, sí. Pero, objetivamente, y con datos, no estamos ante un gobierno de indocumentados, sino todo lo contrario. Quien quiera seguir en la línea, que lo demuestre en base a datos objetivos. Porque el número de libros leídos, las declaraciones públicas, los "antes partía que doblá" y otros juicios de valor no me valen.

Fuentes: Páginas web de ministerios, de universidades, wikipedia y otras. Tabla de elaboración propia.

29 de septiembre de 2008

Renovación del TC (II): La contradicción que nace de la interpretación jurídica


Me apetece seguir hablando sobre el descarado torpedeo del PP a la renovación del tercio del TC correspondiente al Senado. Esta vez, y para intentar diseccionarlo más que en la anterior entrada, quise ver cuál era la idea que llevó de proponer que era inconstitucional la designación de candidatos por parte de las Asambleas Legislativas de las CC a copar 9 de las mismas con los mismos nombramientos.

Así, y observando lo recogido en la STC 101/2008, de 24 de julio de 2008, podemos ver que el recurso de inconstitucionalidad planteado por cincuenta y dos senadores del Grupo Popular observa inconstitucionalidad en diferentes aspectos de la reforma del Reglamento del Senado (con valor de ley orgánica), y considera que uno de los motivos por los que hay que laminar la reforma de la norma es porque, al hacer que las asambleas propogan candidatos al Senado, vacía de la competencia constitucionalmente atribuida (en el artículo 159. 1 de la CE) a la Cámara y, además, coarta la libertad de elección por parte de los senadores. Repito: Coarta la libertad.

El Pleno del Constitucional explica que tal precepto no vacía de competencias en absoluto al Senado, en tanto que la Comisión de Nombramientos y el Pleno guardan toda posibilidad de rechazar los candidatos propuestos en ejercicio de sus potestades. En unos muy argumentados Fundamentos Jurídicos 9 y 10, se remarca que la incardinación de los nombramientos autonómicos tiene el carácter de norma posibilitadora, no de norma obligatoria, con lo que las Asambleas pueden no proponer candidatos, y los órganos competentes del Senado pueden proponer otros que consideren más idóneos, en cumplimiento de lo exigido para ser magistrado del Constitucional.

Dado el presente dictamen, parecía probable que el PP, en cumplimiento de lo establecido en la Sentencia, optase por una de las dos vías que se me ocurren: Optar por que sus grupos parlamentarios en las respectivas asambleas no propusieran candidatos, dejando en nombramiento de dos de los cuatro al Grupo Popular del Senado, o permitir que sus diferentes grupos de las asambleas puedan proponer candidatos conservadores que hayan ejercido las funciones correspondientes en las comunidades autónomas, aportando así el matiz territorial y la cierta sensibilidad (perfectamente constable con el ejercicio de funciones jurisdccionales o técnicas en los respectivos lugares) que buscaba la reforma del Reglamento del Senado.

Pero no. Con la decisión de proponer a Francisco José Hernando y a Enríque López en CCAA con tanta relación con ambos como Cantabria, Castilla la Mancha o Extremadura, han incurrido en contradicción, puesto que han coartado la libertad de sus grupos en los Parlamentos regionales, y, en cierto modo, la libertad del Senado, al cerrar el abanico de posibilidades (aricméticamente podrían haber sido hasta 17 conservadores, y no 3) a la Cámara Alta, incurriendo en lo que Pérez Royo mencionaba en la radio el otro día: Fraude de Ley, sensu latu.

En todo caso, parece que se muestra, en primer lugar, la absoluta dependencia de los dictados de Génova de todas las agrupaciones territoriales del PP, que han obviado promocionar candidatos conservadores de reconocido prestigio en sus diferentes áreas geográficas por promover a estos dos ultras, y, en segundo lugar, y más importante, el nulo interés en el mejor funcionamiento del Estado Autonómico, que deja entrever una baja (nula en algunos casos) sensibilidad autonómica. Y quien no tiene sensibilidad autonómica en esta España de hoy, no tiene apenas apego a la Constitución.

¿El objetivo? Bloquear la renovación, sabiendo, como sabe, que el PSOE no aceptará estos candidatos.

28 de septiembre de 2008

Flexibilizar, liberalizar... y ahora, ésto.

Cabe decir que no me gusta demasiado hablar de economía, y menos con la que está cayendo, porque es una materia que no me es excesivamente conocida, en la que me estoy formando. Sin embargo, aún así, hay cosas que no me cuadran demasiado.

Y la última opinión de Díaz Ferrán, el sensato presidente de la patronal española, merece una opinión. Leo en el diario público que propone, días después de pedir poner un paréntesis en la economía de libre mercado, una liberalización del despido. Yo comprendo la medida, si bien no comprendo el efecto buscado: Si el problema es la falta de liquidez en el momento actual, no puedo comprender cómo se pretende poder despedir pagando "finiquitos" de menos cantidad, que impedirán al trabajador comprar menos, consumir menos y, desde luego, tener más dificultades para pagar la hipoteca, lo que hará que los bancos las den aún con más dificultad.

Y más cuando, siguiendo el excelente esquema de la crisis que nos presenta Leopoldo Badía, la culpa de la crisis es la intensa e inmensa flexibilidad, que yo llamaría incluso ligereza de cascos financiera, de los bancos americanos para dar unas hipotecas a quien, más que probablemente, no podía pagarla. Es decir, el problema que nos arrastra ha sido, en el área financiera, de flexibilidad. Demasiada flexibilidad, como cuando no hay límites de velocidad por ley y uno va por una nacional con un seat panda a 180 km/h. Claro, se estrella.

Mientras, en EEUU el estado lo que hace es aplicar medidas socialdemócratas (si no más a la izquierda) como nacionalizar empresas con muchas dificultades, o inyectar grandes candidades de capital contante y sonante para incentivar mecanismos de libre mercado que han fallado. Intervención para solucionar los desmanes del libre mercado. Pagado por todos, claro, ya que son fondos públicos los que han de arreglar el desaguisado.

En fin. Se dice que Guerra proclamó aquello de "Montesquieu ha muerto". Yo digo ahora: Keynes ha resucitado.

27 de septiembre de 2008

A quien pueda interesar: No fui yo.


He meditado muy profundamente si escribir esta entrada, por la diferente interpretación que se le puede dar al hecho de escribirlo. No obstante, creo que si vengo diciendo que hay que ser honestos y decir la verdad, he de ser consecuente. Y, sobretodo, porque no deberíamos pagar justos por pecadores, y menos por vendettas personalistas que no vienen a cuento.

Hoy una compañera me ha dicho que se dice que soy el que gestiona el blog "Socialistas cerca de ti". Y no, no fui el creador del blog "Socialistas cerca de ti", ni soy el administrador del blog "Socialistas cerca de ti". Desconozco quién está detrás, pero sé que yo no soy, y es fácilmente demostrable, ante cualquier registro de IP's o los medios informáticos correspondientes. Condeno parte de los contenidos vertidos anónimamente, que también injuriaban (igual que hacen los que ahora acusan), y me muestro de acuerdo con los comentarios de otra serie de personas. Pero una cosa es una cosa, y otra, otra.

Que los socialistas seamos (o debamos ser) firmes defensores de unos sistemas impositivos basados en una serie de principios que conseguimos introducir en el pacto constituyente no quiere decir que paguemos impuestos doblemente. Lo mismo con el asunto de los blogs: Que tenga un blog desde Diciembre de 2005 y que sea firme partidario de su uso para diferentes fines no significa que ahora tenga que ser el chivo expiatorio de unos cuantos.

Sólo quiero decir que si me entero de quién dice la injuria susodicha, le explicaré muy gustosamente cuál ha sido mi participación en ese blog, bajo qué condiciones y en qué momento, sin el menor problema. Si prosigue, dado que está difamando e injuriando, y tales tipos están regulados penalmente, tomaré las consecuencias oportunas. Porque los que damos la cara no estamos dispuestos a lidiar con el anonimato malicioso.

24 de septiembre de 2008

Renovación del TC (I): Teoría de Juegos


Quiero comenzar una serie de posts para abordar la renovación del tercio "senatorial" de nuestro Tribunal Constitucional, tomando como referencia las diferentes actitudes de los partidos en liza y otros factores. Voy a tomar el análisis desde, al menos, dos puntos de vista: Desde la teoría de juegos y desde una perspectiva filosófico-jurídica (por así decirlo, aunque me da que se queda grande el término).

No quiero centrar demasiado post en definir la Teoría de juegos, ya que no sabría hacerlo como debiera y me ocuparía demasiado espacio. Sólo decir que se trata de un modelo analítico que permite ver, en forma de juego, los comportamientos de diferentes actores en torno a un acontecimiento completo. Cabe decir que, en este caso, sólo voy a abordar el juego teniendo en cuenta dos actores (PP y PSOE), con diferentes patrones de comportamiento que, por lo que está haciendo el PP, deduzco prácticamente opuestos. Gracias al libro de Colomer que cito en el anterior post ha sido posible que yo lo pueda hacer.

Partamos del comienzo de la cuestión: Las direcciones de ambos partidos deciden, tras impulsar las diferentes renovaciones de órganos constitucionales, hacer lo propio con el CGPJ, cooperando para un fin común, y proceder a la renovación de los magistrados propuestos por el Senado. Son, por tanto, 4 nuevos magistrados a nombrar conforme lo recogido en el Título IX de la CE, haciendo falta consenso entre ambos partidos para lograr la mayoría cualificada que se exige en la Cámara Alta. Podemos, con esos datos, ubicar un punto de equilibrio en el reparto de dos magistrados propuestos por cada grupo, de carácter más o menos independiente y más o menos neutral. Obviamos añadir que, dada la actitud del PP, lo de la remisión de nombres desde las Asambleas Legislativas de las CCAA al Senado se torna, en estos momentos, irrelevante.

Podríamos proponer una actitud más o menos equilibrada también, pero que, visto lo visto, no funciona: Que ambos pusieran dos magistrados de su cuerda cada uno y tan frescos. Pero el PSOE no está dispuesto a aceptarlo, habida cuenta de los candidatos que está poniendo, poco sospechosos hasta el momento (Luís Martín Rebollo o Ángel Juanes, independientemente de sus ideas, no han demostrado, de aquí hacia atrás, simpatías por el PSOE de tal modo que nos haga decir que son de su cuerda, es decir, manejables). Tampoco quiere que no se renueve el Tribunal, ya que considera que ese atasco le restará apoyos (electorales y no) y mostrará una debilidad gubernamental.

La mejor forma de abordar la cuestión será proponer situaciones de interacción entre ambos, ateniéndonos a la información de que disponemos, y organizarlas de la más deseada a la menos deseada, numerándola de 4 (más) a 1 (menos) para cada uno de ellos. Vuelvo a repetir: La ordenación la voy a realizar según la interpretación que yo hago de los movimientos del PP, especialmente, y del PSOE. El interés del PP parece que no es el de renovarlo a toda cosa, ya que, en cierto modo, siente que este plenario le viene más o menos bien y, en todo caso, prefiere obstaculizar esta legislatura de forma más sutil que en la pasada VIII.

Observemos al PP: La posibilidad más deseada sería la hipotética situación en que el PP propone dos magistrados ultras, el PSOE se los traga proponiendo dos neutrales (4). La siguiente es no renovar el Tribunal, donde ya tiene suficiente baza, con lo que el PSOE tendría que aguantarse (3). La siguiente sería la de acordar los "dos neutrales" con el PSOE, que pondría otros dos iguales(2). Por supuesto, la última opción sería la de tragarse dos rojos separatistas proponiendo dos neutrales (1).

Miremos ahora al PSOE: Lo mejor sería, en términos absolutos, que el PP se tragara dos progres (fiscales o catedráticos, a ser posible) proponiendo éste dos neutros (4). Lo siguiente sería acordar la renovación colocando a 4 magistrados más o menos imparciales (3). Otra opción, peor, sería no renovar el TC (2). Por último, la peor sería tragarse dos ultras del PP y poner dos neutrales (1).

Todas las situaciones, como vemos, se reproducen en ambos partidos, por lo que podemos confrontarlas en una matriz. Antes, cabe aclarar que consideramos que el comportamiento que conlleva poner dos magistrados "neutrales" supone cooperar (opciones 2 y 1 PP, opciones 3 y 1, PSOE), que simbolizamos con una C en la matriz, siendo lo contrario ejemplos de egoísmo, que señalamos con la E. Ambos son dos opciones de comportamiento que pueden llegar a cabo ambos partidos en la negociación. Veamos el resultado:

Dadas las cifras obtenidas en las casillas superior izquierda e inferior derecha, cooperar uno de los dos y el otro actuar egoístamente supondría una tomadura de pelo para uno de ellos, algo prácticamente imposible dada la paralización del proceso que ello conllevaría, en cierto modo buscada por el PP: El PP jamás aceptaría dos magistrados rojos al llegar al pleno del Senado y el PSOE no aceptaría dos candidatos ultras. Unas diferencias de -3 que hacen casi imposible que, sin hacer el primo, ningún partido la acepte en su contra.

Las otras dos opciones, suponen la directa negativa del PP en el asunto (lo que sucede en la casilla inferior izquierda, cosa que no ha ocurrido) o la negociación de los cuatro candidatos poniendo nombres neutrales en la lista de salida de la Comisión de Nombramientos de la Cámara (casilla superior derecha). Ambas opciones son las más equilibradas en la teoría, ya que los valores de los dos partidos tienen una diferencia de -1.

Pero hay que tener en cuenta una cuestión: ¿Cuál es el patrón de comportamiento (esto es, C o E) que conduce a cada partido a sus mejores resultados? En el caso del PP, 4 es E y 3 es E. En el caso del PSOE, 4 es E y 3 es C. El PP tiene un patrón de comportamiento regular que le da la victoria: El Egoísmo. Por lo que, al tener que elegir entre los dos semiequilibros que nos posibilitan las casillas inferior izquierda y superior derecha, el PP se plantará, a ser posible con una buena excusa.

Podríamos decir que el resultado de la matriz es consecuencia de mi elección de situaciones y valores de cada partido. Efectivamente. Por ello voy a exponer el porqué de mis puntuaciones a las situaciones y los consiguientes patrones de comportamiento habida cuenta de los nombramientos realizados hasta hoy: Las dos primeras son las más deseables para los dos, si bien prácticamente imposibles, al igual que las dos últimas. Por ser opuestras (como se ve en la matriz), ambos partidos bloquearían la renovación. El PP prefiere no bloquear el TC porque, antes que unos nuevos magistrados más neutrales que los que ahora, prefiere los que están. Por lo contrario el PSOE prefiere renovarlo con candidatos de consenso, ya que si se rompe la operación estará igual que antes, no mejor. Pero, en todo caso, prefiere seguir como está y esperar otra renovación más positiva a aguantar a ultras en el TC, de ahí que no renovarlo no sea su última opción.

Esta es la teoría. ¿Y la práctica? A mi juicio, se confirma la ordenación de las preferencias de la teoría, así como el resultado de la matriz: Si el PP le mete a López y Hernando en el TC, por mucho que el PSOE ahora, hechos los nombramientos de las Asambleas de las CCAA, drible en lo que pueda, habrá conseguido su mejor opción. Dado que el PSOE no ha propuesto ultras, pierde siquiera la posibilidad de ganar por goleada al PP. Dado que no pueden conseguir la unanimidad de los cuatro magistrados con los presentes candidatos, la casilla superior derecha puede ser descontada. El PSOE ni siquiera podría recurrir a meter dos rojazos en contrapartida, ya que las propuestas han sido muy lights por ahora (la opción no planteada que eliminamos en un principio). En conclusión: El PP ha conseguido su objetivo secundario: Abortar la operación de renovación, conscientemente y sin el menor reparo.

22 de septiembre de 2008

Autobombo: Post 200 y lecturas de verano.


Mi post número 200. Lo escribo al comienzo del curso académico 2008/2009, probablemente el último de mi trayectoria estudiantil en la ciudad de Cáceres, en la que habré pasado 4 años el próximo verano. Por ello, porque la vida de un estudiante no va por años sino por cursos, toca hacer propósitos, pero de esos que toca cumplir si uno quiere conseguir los objetivos marcados a medio plazo. No los voy a exponer aquí, ya que quien los tiene que saber los sabe, quien tiene que conocerlos parcialmente así lo hace y quien quiera saberlos que pregunte. Sólo diré uno: Seguir leyendo mucho, pieza fundamental para la formación en una universidad caracterizada por el mínimo esfuerzo, en la que memorizar sistemáticamente unos apuntes que son dictados desde un atril portador de hojas amarillentas vale más que leer clásicos, monografías y artículos (salvo honrosas excepciones).

Por ello, me gustaría hacer algo que comencé a hacer hace tiempo más o menos discretamente en el blog: Comentar las lecturas que suelo indicar en la columna derecha de este mi contubernio. Voy comentando sucintamente:

-LE GOFF, J.: Los intelectuales en la Edad Media: Se trata de un libro que resultaba obligatorio en una asignatura de la carrera, pero por su lucidez resultó muy entretenido. Plantea el autor un recorrido por la vida intelectual de los siglos XII- XV, observando la definición del intelectual del momento y de su paso al humanista. Un libro breve pero intenso, que propone una panorámica muy general, sin abundar en muchas citas ni apuntes al pie, muy recomendable al que, como yo, no le gusta demasiado la Historia Medieval.

-KUNDERA, M.: La insoportable levedad del ser: Recomendación de María. Ya que todo lo que leo no puede ser académico, decidí apuntarme a este libro. Muy bonito, de cuidado estilo y muy interconectado con teorías fisolóficas actuales, que relatan las relaciones amorosas y sexuales tan difíciles entre las personas, todo en un contexto soviético pero marcadamente europeo. Me gustó mucho el tratamiento que el autor da a la vida interior de los personajes, que apenas hablan, y del comienzo tan musicológico al analizar parte de la obra de Beethoven.

-AJA, E., ALBERTÍ ROVIRA, E. Y RUÍZ, J.J.: La reforma constitucional del Senado.: Una colección de pequeños artículos de los tres autores sobre la tan manida intención de reformar el Senado que tenemos para que se convierta en algo diferente y más útil. Tres visiones diferentes, especialmente la última, que tira por tierra ciertas ideas idílicas que tenemos, en ocasiones, al laudar el modelo de Bundesrat que nos presenta Alemania. Al fin y al cabo, la sombra de los partidos es muy alargada.

-ALBERTÍ RORIRA, E., MONTILLA MARTOS, J.A. y ORTEGA, J. L: Las Comunidades Autónomas en la Unión Europea.: Otro breve compendio de tres artículos, en la misma serie que el anterior (editada por el CEPC), que aborda el encuadre autonómico en el sistema de fuentes comunitarios, especialmente en lo que a creación de derecho y aplicación del mismo se refiere, en un sistema en que la UE hace caso omiso de la estructura territorial de los Estados Miembros. Muy clarificador el artículo del profesor Montilla.

-POUNDSTONE, W.: El dilema del prisionero: Lo vi recomendado en algún blog, que lo recomendaban como una sencilla introducción a la teoría de juegos, ese modelo de análisis que tanto nos puede ayudar en el campo de las ciencias sociales y en el de la acción política. Un libro interesantísimo, que mezcla un nivel matemático básico, adecuado para no profanos, con multitud de ejemplos y análisis de momentos históricos del s. XX que hacen las delicias de cualquier amante de la Historia Contemporánea. El mejor del verano.

-BARBÉ, E.: Relaciones Internacionales: Un manual de Tecnos sobre la materia, a la que decidí acercarme por gustarme tanto la Historia Contemporánea como el Derecho Internacional Público, y por haber investigado para una asignatura sobre política exterior de Carlos III. Me decepcionó bastante, ya que yo espero de un manual que sea capaz de ofrecer respuestas a las preguntas que uno se hace al acercarse por primera vez a una disciplina. Al acercarse a este manual, uno se encuentra un texto rebosante de citas literales de multitud de personas, desde políticos a teóricos, que no ayudan a crear una imagen global de la disciplina. Hay muy poco texto de la autora, y se analiza la sociedad internacional sólo en pequeñas pinceladas. Sólo dos o tres capítulos merecen la pena.

-VERGE MESTRE, T.: Partidos y Representación política: Las dimensiones del cambio en los partidos políticos españoles, 1976-2006: Una tesis doctoral publicada, que aborda maravillosamente muchos aspectos formales, programáticos, estructurales y políticos de los tres partidos políticos nacionales más importantes: PP, PSOE e IU. Revelador, ya que hace un repaso de la trayectoria de los partidos en temas tales como participación femenina, relación ejecutivas-afiliación de base, selección de candidatos... Todo ello regado con una amplia documentación periodística esclarecedora.

-COLOMER, J.M: El arte de la manipulación política: Sin quererlo, me encontré con un libro de esos de una tarde (no por reducido sino por la voracidad que despierta), que aplica la teoría de juegos que conocí en verano a diferentes aspectos de la Transición y otros eventos políticos de relevancia posteriores. Reflexiones lúcidas para comprobar como nada en el poder político se debe a la improvisación ni a la neutralidad. El capítulo donde habla de la elección de Suárez como presidente del gobierno en 1976 es, sencillamente, sublime. También trata excelentemente el transfuguismo político en diferentes niveles durante los últimos 70 y la década de los 80. Altamente recomendable.

-CALVO ORTEGA, M.: Manual de Derecho Financiero. Parte General: He leído alternativamente algunos capítulos durante el verano, y se va a convertir en manual de cabecera durante este curso en que tendré 3 asignaturas de la disciplina. Muy buena narrativa, y una excelente edición que muestra muy bien estructurados los contenidos.

- PÉREZ ROYO, J: Las fuentes del Derecho: Un breve repaso a la parte correspondiente de Derecho Constitucional I, acompañado de una gran carga de jurisprudencia del TC, y de forma lo suficientemente elevada para que un "iniciado" no se aburra. Especialmente indicado para estudiantes de carrera que aún no acaban de entender que el artículo 1 del Código Civil está muy desfasado y superado por nuestra Constitución.

- BOIS, G.: La gra depresión medieval. S. XIV-XV: Otra lectura obligatoria, algo soporífera, por lo que, he decidido dejarlo por ahora, y aprovechar los últimos coletazos de las vacaciones para leer algo que realmente me guste. Caerá durante el curso y podré opinar, más cuando es materia de examen.

- GALBRAITH, J.K.: Historia de la Economía (en proceso): Dado que de una materia tan importante como la historia del pensamiento y los hechos económicos no tenemos apenas conocimiento en la carrera de Historia, he decidido abordar el libro del autor sobre la materia, conociendo ya su estilo de otras obras como su fabulosa "Anatomía del Poder". Una descripción muy buena y cercana sobre los grandes dilemas económicos que han fundamentado el pensamiento en la disciplina, desde sus comienzos en el marco de la ética hasta la independización formal y científica. Me he reído con algún chascarrillo muy adecuado del autor. Muy recomendable para los que queremos iniciarnos en esto de la economía.

A seguir disfrutando, a seguir leyendo, a seguir escribiendo en el blog y,sobre todo, a por el último curso, que el premio se acerca.

21 de septiembre de 2008

A propósito de la separación de poderes.


Hay que reconocer que soy un picajoso, y uno de mis referentes intelectuales en esto de internet acaba de provocarme. Nuestro Geógrafo Subjetivo propone hablar sobre el CGPJ, y nunca puede faltar el argumento de salón (por no decir de otro lugar menos agradable pero igual de poco intelectual) de la inexistencia de la separación de poderes en España. Dado que he comentado cosas sobre este tema en el blog del Geógrafo, poco puedo decir más. Sólo unos breves apuntes, para contribuir al debate en la medida de mis posibilidades, y postear "al alimón".

En primer lugar, hemos de considerar que, desde el punto de vista histórico, toda corriente ideológica y todo movimiento intelectual es fruto de su contexto, y difícilmente podemos llegar a entenderlo en su totalidad si juzgamos sus elementos con parámetros de nuestra época. Dicho esto, cabe recordar el contexto en que surge y se desarrolla la doctrina de la separación de poderes: El primer acercamiento que podemos considerar lo aporta John Locke, en el s. XVII, y es desplegado por buena parte de los filósofos ilustrados del XVIII francés, y luego aplicado con éxito en las 13 colonias inglesas norteamericanas que, a partir de final de siglo, fundarían los Estados Unidos de América. Hablamos, por tanto, de una idea que surge en un contexto en que, en buena parte de Europa, nos encontramos con una teoría del poder absolutamente centrada en la figura del Príncipe, soberano de su nación y poder de poderes. Detentaban los monarcas absolutos, fruto de la concentración de poder que se va generando en la Plena Edad Media, unas potestades casi ilimitadas de actuación en su esfera estatal: Impartían justicia (que emanaba de sus cabezas y manos y, en el mejor de los casos, de una cohorte de consejeros que andaban por palacio), eran la ley y tenían una incipiente burocracia y un ejército a su servicio para hacer cumplirla. De esta tesis surge la antítesis lockiana y montesquieana, siguiendo a grandes rasgos el marco teórico que expone Thomas Kuhn en su "la estructura de las revoluciones científicas".

El concepto de estado ha cambiado desde esos momentos, ya que ahora estamos en el siglo XXI, hemos vivido dos guerras mundiales, hemos conocido un desarrollo del capitalismo y hemos tejido una red de negocio, comercio e interacciones políticas en todo el mundo. Por ello parece ilógico pretender que la teoría de la separación de poderes del XVIII siguiese vigente como si tal cosa fuera, y más en cuanto pretendemos usar dicho argumento como un ataque al sistema constitucional de nuestro país.

Como se ha hablado en Geografía Subjetiva, en un estado social y democrático de derecho, con una constitución más o menos amplia y rígida como cúspide del ordenamiento jurídico, que consagra un sistema democrático de partidos, la rígida separación de poderes, pensada para un contexto en el que sólo parte de la población tenía derechos políticos, no funciona. Hemos evolucionado, y hemos llegado a la conclusión de que el titular de la soberanía nacional es el pueblo, el conjunto de ciudadanos que formamos el estado, y, por tanto, es esta ciudadanía la que da legitimidad a los distintos órganos que sustentan la vida de nuestro estado.

Así, nos encontramos ante un entramado institucional en que, con preponderancia del poder legislativo, directo representante de la soberanía popular, tenemos otra serie de instituciones que también ostentan poderes del Estado, como son el ejecutivo y el judicial, con un hilo conductor entre todos ellos, lo que nos hace hablar de una coordinación de poderes, no de una separación.

Veamos: el legislativo elige al ejecutivo y, en tanto que mantiene una relación de confianza con éste, puede derribarlo. Pero, a la vez, hemos tenido en cuenta el mecanismo para favorecer la gobernabilidad del estado al permitir que el ejecutivo pueda disolver el legislativo, con tasadas restricciones. Tanta es la relación de confianza entre ambos, que incluso el legislativo puede delegar la facultad que le caracteriza en el ejecutivo, e incluso los miembros del gobierno pueden ser, a su vez, miembros de cualquiera de las dos cámaras que componen las Cortes Generales. A la vez, encontramos un poder judicial compuesto por funcionarios públicos, que imparten justicia en virtud de la soberanía popular y en nombre del rey (una figura constitucional de poca relevancia política), y que tienen capacidad para enjuiciar la actividad del ejecutivo, gobernados por un Consejo dirigido por personas que son elegidas por el legislativo. A su vez, un nuevo poder, ejercido por el Tribunal Constitucional, que se ocupa de la salvaguarda del poder constituyente, y puede enjuiciar la labor legislativa. Como vemos, coordinación entre los diferentes poderes, de tal modo que se controlan entre sí en base a diferentes aspectos que aseguran que ninguno se exceda más de lo deseable, con la consecuente "seguridad" de los ciudadanos.

Además, a todo esto, hemos de añadir la importancia de la pertenencia de España a la UE, y la multiplicidad del sistema de fuentes interno como consecuencia de una amplia descentralización territorial.

Hay quien a todo esto no le gusta por el mero hecho de que los partidos mayoritarios hayan pactado, hace poco, el nombramiento de los que van a gobernar los jueces por los próximos años. Mucho podemos discutir sobre el nombramiento, sobre la forma, sobre los candidatos o sobre si tales nombramientos deben ser vitalicios o no. Lo indudable es que un sistema en que la soberanía emana del pueblo, que materializa su voluntad en unas elecciones limpias, seguras y periódicas que eligen unos representantes, lo criticable sería lo contrario: Que uno de los poderes sólo estuviera sometido a su propia estructura corporativa interna, sin tener que rendir cuentas ante nada ni nadie más que ante un reducido comité disciplinario sin más. Ese no es el modelo de judicatura que yo quiero. Para que esto fuera así, los miembros del CGPJ, los presidentes del Supremo y los TSJ y los magistrados del Tribunal Constitucional habrían de ser legitimados directamente por los ciudadanos, es decir, elegidos por éstos. Así no habría intromisión alguna del ejecutivo o legislativo.

El problema, dirán, es que los vocales están influidos por los partidos que los nombran. A mi juicio, esa es una forma muy simplista de ver la situación, puesto que hablamos de personas de edad madura, con unos buenos trabajos y consiguientes sueldos, que tienen colmadas muchas de sus facetas vitales. La imparcialidad, por tanto, no está reñida con que sean elegidos de una manera o de otra ¿O es que los juristas designados en esta tanda para el CGPJ no tienen ideología, ideas, formas de ver la vida y de leer la sociedad? ¿No tienen opinión sobre el aborto, la reducción de impuestos directos o los conflictos bélicos en Medio Oriente? Una vez en el ejercicio de sus funciones, lo que puede peligrar es su independencia, no su imparcialidad (puesto que nadie es imparcial ya que tenemos una ideología y, en este caso, una manera de ver el poder judicial). Y para ello la única solución que se me ocurre, y sin ser perfecta, es la inamovilidad una vez efectuado el nombramiento, y no, desde luego, unos ataques vacíos a la separación de poderes.

Pero ese es otro tema, y podríamos aportar ejemplos muy distintos en el marco del derecho constitucional comparado. Pero de ahí a basar críticas en una no separación de poderes, va un trecho nada saludable para la información del lector y la cultura política de nuestro país.

Espero haber contribuido en algo a los excelentes debates que se sostienen en el blog que enlazo al principio, que recomiendo a todo el mundo.

14 de septiembre de 2008

Y Alperi se fue.

Me gusta mucho fijarme en los movimientos (tanto los electorales como todos los demás) que suceden en España en los niveles autonómicos y locales. Este último, desde que en el año 1995 se invirtió la tendencia mayoritaria en las grandes ciudades y las capitales de provincias, nos muestra tendencias y actitudes electorales y políticas de muy diferente calado, que pueden ayudarnos tanto a hacernos una idea de posibles proyecciones electorales temporales como a analizar la vida política y sus cambios en un lugar determinado. Especialmente cuando el análisis de las localidades correspondientes pueden ser similares a las de mi ciudad de origen, Badajoz, o a mi actual ciudad, Cáceres.

Luis Díaz Alperi es uno de esos alcaldes que heredaron la alcaldía de su ciudad como consecuencia de lo que ocurría en el año 1995 a nivel nacional e internacional, como tantos otros. Ha ganado, como tantos otros, las últimas 4 elecciones locales con mayoría absoluta sin demasiado esfuerzo. Es un hombre de más de 60 años, como tantos otros. Ninguna novedad. La noticia es que ha dimitido durante la pasada semana.

No soy de Alicante, sólo la conozco de un par de veraneos hace muchos años. Dado que no hay apenas razones de la dimisión en la prensa, he consultado los datos electorales de las últimas convocatorias, y he obtenido como resultado lo que se refleja en el cuadro:


Podemos apuntar varias tendencias:

Situándonos como punto inicial en el año 1995, en que la mayoría de que disfrutaba el PSOE de dicha ciudad pasó a convertirse en una mayoría absoluta del PP con una alta participación, muy superior a la media de las cuatro convocatorias (en torno a 10 puntos porcentuales por encima), el contexto que podemos observar en 1999, con una participación electoral muy baja, es una pérdida generalizada de votos en los tres partidos representados. Alperi mantuvo su mayoría absoluta, con menos margen que antes. El PSOE sufrío las pérdidas de menor cuantía de los tres partidos, por lo que la distancia en términos porcentuales se redujo entre PSOE y PP. Cabe recordar el contexto nacional: Un PSOE con un candidato electoral dimitido, un PP muy fuerte por su imagen moderada y su buena gestión económica, favorecida por unos buenos niveles de ayudas europeas y un buen ciclo económico internacional.

2003 es la siguiente fecha a tener en cuenta. Una mayor participación, con un cuerpo electoral más numeroso, hacen que los tres partido crezcan en voto. Sin embargo, vemos crecimientos muy diferentes: El PP sigue por debajo de su techo máximo de votantes, conseguido en 1995. IU (en su vertiente valenciana, no recuerdo el nombre que tenía en aquel momento) apenas crece, y el PSOE no sólo recorta lo perdido en 1999 sino que supera lo obtenido en 1995. Aún así, Alperi sigue manteniendo su mayoría absoluta, menor también. El contexto nacional es diferente: Un PP con mayoría absoluta pero con dificultades sociales, un PSOE más consolidado.

2007 es la siguiente convocatoria. Con un poco menos de participación que en 2003, el PP vuelve a perder votos, situándose en su punto más bajo desde 1995. Más participación que en 1999, pero menos votos. El PSOE crece una cantidad considerable de votos, e IU, por encontrarse debajo del umbral electoral del 5% que marca la ley, pierde su representación. Alperi mantiene la mayoría absoluta, pero situado a un concejal del grupo socialista, a tres puntos porcentuales del siguiente partido, con una candidata joven como contrincante: Etelvina Andreu.

Es evidente que Alperi, un ganador, se va con cuatro victorias y miedo a perder, ya que su caída en apoyo popular contrasta con los resultados de Camps en la comunidad, o con el mantenimiento del apoyo a Rita Barberá. Hay que tener en cuenta otros factores, como las causas abiertas contra la corporación municipal por cuestiones urbanísticas, o las luchas internas de un PP que, aunque más tapado que anteriormente, sigue en sucesión. Y es que es más que evidente que, con menos participación, buena parte de la pérdida del voto de Alperi ha sido de electores suyos que no han decidido apoyarle esta vez y se han abstenido. Las ganancias del PSOE pueden venir tanto de nuevos votantes, electores ocasionales del PP decepcionados y votantes de IU.

Por esto siempre digo que las cosas no están tan mal en la Comunidad Valenciana.

Hay muchos paralelismos con Badajoz, si bien menos de los que yo quisiera. Los socialistas de nuestra ciudad debemos tomar nota, preguntar, investigar y transladar lo que allí ha hecho que el PSOE crezca elección tras elección desde 1999, e intentarlo aquí. Porque ambos candidatos populares son parecidos, y una dimisión a tiempo, que nos pille desprevenidos, puede hacer que el sucesor o sucesora pierda (como en Orense o Alcobendas) o se consolide (como en Santander).

PD: Perdón por la cutrez del gráfico, los exámenes tienen la culpa.

28 de agosto de 2008

Megalómano


No suelo hablar de José María Aznar. Forma parte de una etapa de la democracia española que prefiero recordar por otros motivos, y no por su alucinante y desmedido ego. Tuvo cosas positivas, como abandonar la política en la cresta de la ola (sabiendo que después iba a embolsarse la millonada de que dispone ahora) o demostrar, a las claras, que de centro tenía poco.

Pero lo de la noticia que he leído hoy me supera: Él se regocija de, en las Azores, haber situado a España en su "momento histórico más importante de los últimos doscientos años". Y yo a eso lo llamo megalomanía, en el sentido literal del término que aporta el diccionario de la Real Academia, una sospecha que tenía desde otras antiguas declaraciones del susodicho, que se confirma hoy.

Como historiador en proyecto, especialista además en Historia Contemporánea, se me ocurren varias cosas mucho más importantes que le han sucedido a España en los últimos 200 años:

La Constitución de 1812, el trienio liberal,La supresión de la Inquisición en 1833, cualquiera de las guerras civiles carlistas del XIX, La pérdida de las colonias americanas, La Revolución Gloriosa de 1868, la Restauración Borbónica de 1875, la proclamación de la II República, La Guerra Civil Española, el desarrollismo franquista, la democracia a partir de 1978 o el ingreso de España en la Comunidad Europea de 1986. No, desde luego, una foto en las Azores con dos de los líderes más impopulares de la historia de sus respectivos países.

¿Cómo puede comparar nadie la entrada en vigor de la tercera Constitución del mundo, que supuso la introducción de los principios de separación de poderes o soberanía nacional en la cultura política española? ¿O el trágico estallido de una contienda civil en 1936 que conllevó un millón de muertes, muchos desplazados y la instauración de una dictadura militar de casi 40 años? ¿Cómo puede un ex-presidente de Castilla y León y ex- presidente del Gobierno obviar la pertenencia a una organización supranacional que le ha permitido con sus fondos, entre otras muchas cosas, materializar muchos proyectos a todos los niveles administrativos?

Megalómano, y, además, inculto. ¿Qué diría la derecha mediática si González dijera, por ejemplo, que la instauración de la educación universal o de las pensiones no contributivas son el mayor ejercicio de justicia de los últimos 100 años en España?

25 de agosto de 2008

Sí, Soraya: Rajoy se la juega.

Hace ya más de año y pico, Gallardón dijo algo así como "Zapatero se involucra personalmente y asume la responsabilidad del resultado en Madrid" tras designar a Sebastián como candidato a la alcaldía de la capital. Muchos comentaristas de prensa local de diferentes puntos de la geografía nacional hablaban de la responsabilidad de Rajoy o Zapatero en la designación de sus candidatos locales. Tras saber el resultado de las elecciones, y ganarlas en el cómputo global de votos el PP, se dijo, inevitablemente, que la culpa era de Zapatero y que la victoria se debía, entre otras muchas cosas, al aire de cambio que levantaba el candidato del Partido Popular, que se extendería a Marzo de 2008.

Es inevitable, en los comicios locales y autonómicos, que la dimensión política nacional juegue un papel fuerte, salvo que los candidatos en liza y la circunscripción donde se presenten sean muy autónomos y carismáticos. La mejor prueba es comprobar la situación política de 1995, cuando muchísimas grandes ciudades y CCAA fueron ganadas por el PP, dada la mala situación nacional para el PSOE. Al socaire de los resultados se precibió, claramente, que el PSOE iba a pasarlo muy mal, salvo que ocurriera un milagro o Felipe se lo trabajase mucho. Ni tanto ni tan calvo: Al final se habló de dulce derrota. Sólo políticos muy carismáticos dentro del PSOE y conocidos por su "independencia" dentro del PSOE sobrevivieron: Hablo de Ibarra, Bono, Chaves, Vázquez, Maragall (alcalde de Barcelona), Pedro Castro o Álvarez Areces (como alcalde de Gijón).

Hoy sale Soraya Sáenz de Santamaría (SSS, como la llaman por ahí) diciendo que no, que eso no es así. Que Rajoy no se presenta a las autonómicas gallegas, vascas ni a las europeas. No, claro que no se presenta, pero su imagen, la de Esperanza, la de Gallardón y otras relevantes juegan un papel importantísimo siempre, en toda contienda electoral. Y, desde luego, el hecho de que el PP se esté apresurando a sacar a Rajoy de los posibles resultados de las elecciones dice mucho de lo que tal partido piensa va a ocurrir.

Y claro que Rajoy, en tanto presidente del PP y reponedor de candidatos en Galicia y País Vasco, artífice directo de sus elecciones como presidentes del PP regional respectivos y futuribles candidatos, tendrá responsabilidad. Porque, por mucho que hagan ambos, el clima de las últimas elecciones no les favorece, buena parte gracias al ambiente enrarecido nacional.

En las últimas elecciones municipales, el PSOE consiguió gobernar en 2 de las tres capitales vascas, ganando Vitoria al PP. Y en el caso gallego, la fórmula PSOE-BNG que gobierna la CA se exportó a los siete municipios más grandes y a dos Diputaciones Provinciales, en detrimento de un PP que, después, en las elecciones nacionales, perdió una buena cantidad de votos, más de los que ganó el PSOE. Datos para no olvidar, porque los diferentes comportamientos electorales no son leyes, pero sí indicios.

Veamos la evolución del voto en las municipales de 1999, 2003, y 2007 en Galicia, total y provincias.

Como vemos, una subida generalizada del PSG-PSOE desde 1999 a 2007 (especialmente en las provincias donde más lejos se hallaba del PP), una caída leve pero continua del PP en todos los territorios, y un crecimiento del BNG que se ha visto algo reducido en 2007 como consecuencia de la caída en Pontevedra. De 20 puntos de diferencia entre PSOE y PP a 10, confirmado en las generales.

Más o menos lo mismo podríamos decir de las del País Vasco, con salvedades: El PNV está en decadencia pero el PP y el PSOE se retroalimentan, tendencia que puede perjudicar, en estas elecciones que vienen, al PP.

Lo de las europeas es otro cantar, porque ya sabemos cómo las siente la ciudadanía: Poco o nada.

Datos electorales: Ministerio del Interior.

24 de agosto de 2008

Desidia municipal e intereses creados.


Lo del Ayuntamiento de Badajoz daría risa si no me diese pena mi ciudad. El voto popular, escaso pero profundamente legítimo, revalidó en sus puestos a todos los grupos políticos de la vida local de la ciudad, por diversas cuestiones. No es cuestión de buscar culpables, hacedores ni motivos, ya que éso habría de conllevar un fuerte análisis, especialmente en los partidos que ejercen la oposición en la corporación municipal. Sólo quiero apuntar una serie de "fotos fijas" que expresan muy bien la situación de una ciudad que, más que por el impulso de sus gobernantes, se mantiene en base a inercias e iniciativas privadas.

Después de más de dos años impidiendo a los jóvenes disfrutar de una Factoría Joven como las que están en proyecto y/o tienen otros municipios de Extremadura, que necesita de una cesión del Ayuntamiento (PP, como sabemos) a la Junta de Extremadura, alegando egoísmo y falta de atención de la Junta, ahora resulta que lo que hay es "descoordinación" entre concejalías. Meses crispando y negando a la ciudadanía el pan y la sal, atacando a la Junta, para que al final lo que ocurra sea que no cumple bien con los principios que el ordenamiento jurídico le otorga en tanto administración más cercana al ciudadano. Mis compañeros Ferreira e Ismael Albano ya lo pedían, ya lo decían: La concejala lo que hace no es gestión, sino demagogia.

Por si fuera poco, el Ayuntamiento reconoce, por fin, que Badajoz sufre un problema "estructural" de limpieza. Dicen que el primer paso para solventar un problema es reconocerlo. Pero en este caso, y conociendo a los que deben llevar a cabo la diagnosis, mucho me temo que no va a ser así, ya que más de 13 años de gobierno municipal dan para conocer suficientemente bien un problema que, en Badajoz, no es nuevo. Así lo demuestran multitud de mociones presentadas por la oposición desde el año 1995, muchas noticias en prensa y un simple paseo por el Casco Antiguo, cualquier barrio o cualquier poblado de la ciudad. Colectivos nada sospechosos de connivencia con la oposición municipal así lo ven también. Badajoz, en este campo al menos, da asco.

Por otro lado, podemos hablar de otro problema estructural como consecuencia de la falta de atención y medios materiales: El estado de la Policía Local es deficiente, y ello conlleva una inseguridad que, en una ciudad medianamente segura, puede desembocar en un empeoramiento general de la situación de buenas partes de la ciudad. No lo dice UGT, no lo dice el PSOE, no lo dice CCOO: Lo dicen los delegados sindicales de todo signo y color, desde los independientes hasta CSI-CSIF. Sin embargo, parece que la situación da la vuelta cuando es el Teniente de Alcalde el que tiene problemas con la seguridad ciudadana: Policías empleados para salvaguardar el bienestar de más de 20.000 pacenses se utilizan para encontrar una moto. Ese es el problema de prometer bajadas de impuestos y mantenerlos bajos por electoralismo: Luego no hay dinero para hacer lo que hay que hacer.

En suma, una concatenación de descoordinación, apatía y desidia como consecuencia de muchos factores. Una pista a seguir (y no cuento cargos orgánicos):

-La Concejala de Juventud y Deporte, María José Solana, es diputada en el Congreso y Secretaria Segunda de la Comisión de Presupuestos de dicha Cámara, además de Vocal en otras tres comisiones permanentes legislativas.

-El 1er Teniente de Alcalde, portavoz del gobierno municipal y Delegado de Infraestructuras, Policía Local, Modernización, Tráfico y Transportes, José Antonio Monago Terraza(en la foto, a la derecha), es diputado autonómico en la Asamblea de Extremadura, miembro de hasta 4 comisiones permanentes y no permanentes en total, portavoz suplente y, por si fuera poco, Senador por designación autonómica.

-El mismo alcalde(ese carnavalero de arriba), después de haberse tirado unas cuantas legislaturas en el Senado, ahora simultanea su cargo con el de diputado en la Asamblea de Extremadura.

-El concejal delegado de Inspección de aguas, Consumo,mercados y Matadero Municipal, Alberto Astorga, es miembro del Consejo de Administración de Caja Badajoz, y vocal de su comité de auditoría.

-María Rosario Gómez de la Peña, Octava Teniente de Alcalde y delegada de Servicios Sociales, Mujer, Mayores y Vivienda, es miembro de la Asamblea General de Caja Extremadura.

-Hasta otros dos concejales, entre ellos el Tercer Teniente de Alcalde y delegado de Economía y Hacienda y Bomberos, Fco. Javier Fragoso, ocupan sendos escaños en la Diputación Provincial de Badajoz.

En 1898, Émile Zola se implicó, tirando de lo que mejor sabía hacer, acusando a la República Francesa de xenofobia, maledicencia y antisemitismo contra un capitán condenado por una supesta Alta Traición en su alegato público "J'accuse". Desde este humilde contubernio, YO ACUSO al gobierno local de Badajoz:

-De estar más procupado y ocupado en otros cargos políticos mejor remunerados económica, personal o políticamente y menos trabajosos que en servir a la ciudad que han de gestionar.

-De mirar con desidia los problemas de la ciudad, al olvidar áreas fundamentales para el correcto desarrollo de la misma y darlas a personas que ostentan, a veces por triplicado, cargos públicos en otros niveles administrativos.

-De pisotear a la oposición cuando ésta intenta hacer su trabajo.

-De estar más interesados en la lucha política que vive el PP de Extremadura que en gestionar cuestiones tan delicadas como la limpieza o la seguridad ciudadana.

-De incumplir reiteradamente el ordenamiento jurídico administrativo al no ofrecer unos servicios de forma eficaz y eficiente en las materias que les atribuye el Capítulo III del Título II de la Ley 7/1985, de 2 de Abril, de Bases de Régimen Local, en su versión consolidada.