18 de julio de 2008

Desde el Congreso del PSOE Extremadura: I

Es mi primera vez. Escribo desde el X Congreso Regional del PSOE de Extremadura, y, quizá por deformación profesional siento que aquí se escribe parte de la historia del tiempo presente de Extremadura. Se está produciendo el relevo de quien ha sido elegido para dirigir el partido durante muchos años a una persona distinta en caracteres, en personalidad, en formas de entender la acción política y la labor de gobierno.
Leire Pajín ha dado un muy buen discurso, e Ibarra, en su último discurso, ha estado sencillamente alucinante: Su amplio dominio sobre cuestiones de muy diversa índole, todo ello mezclado con una excelente capacidad de oratoria y un gran dominio del escenario. Alucinante. Seguiremos informando.

De Juana: Historia de un suma y sigue

El caso del etarra Iñaki de Juana Chaos me parece cada día más rocambolesco. Después de la lata que dio hace ya un par de años (más o menos), y los amplísimos ríos de tinta que circularon por nuestras vidas sobre gobiernos traidores, paseos junto a su novia, huelgas de hambre y demás, pueden volver a reeditarse de seguir así la cosa. Ahora parece que vive cerca de sus víctimas, y, claro, no parece ser ético. El eterno debate sobre ética y derecho, sobre lo visceral y lo racional.

No obstante, por encima de morales, éticas y demás fundamentos de la personalidad, la petición de las víctimas del terrorismo de evitar que De Juana resida cerca de personas afectadas por la masacre terrorista (bien es cierto que, en sentido amplio, debería entonces irse del País Vasco, puesto que a mi parecer todos los ciudadanos de esa CA son víctimas en mayor o menor medida) desborda nuestro ordenamiento. Desde un punto de vista estrictamente jurídico, que es desde el que debe actuar el poder judicial en pro de las garantías ciudadanas y, en menor medida, la administración (entiéndase el término en forma general), si un tribunal o una administración pública cualesquiera obligasen a De Juana a hacerlo, estarían actuando sin ajustarse a derecho, ya que violarían atropelladamente el 19 de nuestra Constitución. Ha hecho bien Rubalcaba en asegurarlo así a la AVT, le pese a quien le pese y ocurra lo que ocurra, ya que lo peor que le podría pasar al Estado sería violar así el ordenamiento, de tal modo que desde instancias judiciales internacionales se acusase al Estado de lo mismo que a ETA: Violar derechos fundamentales. ¿Es un asesino De Juana? Sí. ¿Ha cumplido sus penas? También. ¿Ha de seguirse con él la observancia total de la ley? Por supuesto.

Y es que eso era, desde mi humilde punto de vista "jurídico", lo que pretendía la asociación de víctimas al solicitar un decreto retroactivo para tal cuestión, vulnerando, además del 19 CE, la célebre irretroactividad de actos desfavorables que lesionen los derechos fundamentales, dado que lo que permite el Código Penal vigente no le es aplicable al terrorista que centra la polémica.

La solución que se ha solicitado desde la fiscalía, un alzamiento de bienes para hacer frente a las deudas que tiene el susodicho por el impago de las indemnizaciones a las víctimas, es un excelente método para procurar salvar, desde la legalidad, una situación que parece poco aceptable moralmente. Pero como todo esto es una cuestión de derecho privado (foral, además), no me meto. En todo caso, dura lex sed lex est.

A Rubalcaba, una vez más, le toca ser, frente a personalidades y personas muy hostiles con el gobierno, el "poli malo". Todo es cuestión de pedagogía: Hay que enseñar a la ciudadanía que, por muy deplorables que sean ciertas cuestiones de nuestra vida diaria, el Gobierno está sometido a la ley, y no puede saltársela. Tampoco es omnímodo, y, desde luego, no tiene la culpa de todo en este mundo globalizado en que vivimos.

PD: De balanzas fiscales y financiación autonómica ya hablaremos. Ahora toca descansar, que mañana comienza el X Congreso Regional del PSOE de Extremadura, y hay que madrugar.

17 de junio de 2008

El gobierno, comunicando está.


Corren malos tiempos para este blog. El frenesí de los debates, los exámenes y los movimientos (pre) congresuales me impiden sentarme a deliberar sobre un tema y a redactar mis opiniones después, ya que a mí no me gusta escribir por obligación cada día si no tengo algo que yo considere bueno para ofrecer. No obstante, me tomo algún tiempo cada día para leer periódicos, revistas y blogs, por supuesto. Y constato fehacientemente que muchos de mis blogeros preferidos creen, como lo creo yo desde hace tiempo, que la comunicación es importantísima en toda actividad pública, en tanto permite la conexión del "servidor público" (sea cual sea su modalidad) con los usuarios, los ciudadanos, el público, en definitiva. Tuve ocasión de verlo en una conferencia de un especialista cuyo nombre no citaré: No dijo nada en concreto, pero lo hizo muy bien y todo el mundo salió muy contento.

Si algo he aprendido últimamente, es que no saber comunicar equivale a no hacer nada. Y eso es, prácticamente lo que le pasa al Gobierno de España. Se halla, como bien analizan muy certeramente nuestro Geógrafo favorito y Peperufo en sus blogs, en el limbo espacio temporal de lo políticamente correcto, sin hacerse notar mucho, en tiempos en que la ciudadanía, especialmente la de sectores más sensibles a las dificultades, necesita de una seguridad que les permita llevar más fácilmente su quehacer diario.

¿Dónde está ese Solbes espléndido que se comió por los pies al neófito Pizarro? ¿Dónde están los nuevos ministros de Industria, Vivienda y Ciencia y Tecnología que no aprovechan su novedad para afrontar unas nuevas relaciones con la opinión pública? ¿Dónde está Rubalcaba?Incluso yo me pregunto dónde estará Magdalena Álvarez con su hablar genuinamente andaluz, que aún ta criticado no conllevó efectos negativos para el PSOE en las elecciones de Marzo. Que hablen, aunque sea mal.

El problema de ésto es que, en un estado compuesto como el nuestro, hay múltiples posibilidades para que surjan contrapoderes que, desde otras esferas, hagan competencia electoral al Gobierno: Todos conocemos el fenómeno de los barones del PSOE en los últimos años de Felipe y durante el gobierno de Aznar, y ahora observamos como unos mediáticos Camps y Aguirre copan televisiones y portadas, gracias a sus políticas propias (aunque estas sean sólo pura oposición al gobierno central) y a sus poderosísimos aparatos de propaganda (de ahí parte de su éxito electoral).

Y es que el problema del PSOE en las elecciones de hace un año no fue otro que un problema de comunicación en zonas especialmente sensibles de la geografía nacional, que hizo que el ámbito local y autonómico (más el primero que el segundo) quedase solapado por la que "estaba cayendo" a nivel nacional. Por ello, el PSOE, y, con ello, el Gobierno, deben soltar lastres innecesarios, modular su voz según el territorio y nombrar unos delegados del gobierno poderosos en sus apariciones públicas, con estrategias comunes y, sobre todo, bien definidas, que sean capaces de afrontar un panorama de dificultades económicas. Porque ahora el PP está relativamente desactivado, pero, ¿qué pasará después? El brillante plantel de iniciativas desplegadas no puede verse ensombrecido por no saber venderlos, no saber comunicarlos a la sociedad. En ese ámbito tenemos mucho que aprender del PP.

Me alegra mucho lo de Estepona. Como dijo el susodicho, a todo cerdo le llega su San Martín. Que al partido no le tiemble la mano.

15 de mayo de 2008

La manifiesta inoperancia del Senado.


El Senado es la institución más criticada de nuestra historia constitucional reciente. O eso creo, puesto que, justo tras la promulgación de la Constitución ya había fuertes discusiones doctrinales sobre sus funciones, su composición y sus competencias. Recuerdo haber leido hace algún tiempo un artículo de Eliseo Aja (Catedrático de Constitucional de la UB) criticándolo nada más aprobarse la CE.

A todas las críticas que se hacen en medios doctrinales, periodísticos y en la blogosfera política, hoy quiero añadir una que me resulta, cuando menos, muy curiosa: La inoperancia y la poca relevancia del Senado se manifestó ayer, fecha de constitución de las Comisiones Legislativas Permanentes de la IX Legislatura.

Es decir, más de dos meses después de las elecciones y casi un mes y medio después de la sesión constitutiva de una Cámara (que, recordemos, no ha tenido que afrontar debates de investidura, ni investir al presidente del gobierno ni nada que haya podido ralentizar su funcionamiento más allá de la incorporación de los Senadores designados por Andalucía) han comenzado a funcionar comisiones tan "importantes" como la Comisión Constitucional, la Comisión de Asuntos Exteriores, la Comisión de Administraciones Públicas o la Comisión General de las Comunidades Autónomas. Todas tienen que estudiar asuntos tan relevantes como la nueva Ley de Función Pública de la AGE, todo lo relativo a la futura aplicación del Tratado de Lisboa o el nuevo sistema de financiación autonómica. Asuntos nada baladíes que requieren de todo el trabajo parlamentario que sea posible, no una adormecedora espera de la llegada de los proyectos del Congreso.

Y ese es el problema: Sólo se dedican a releer, y de aquella manera.

Es una muestra perfecta del valor real de la Cámara Alta en nuestro sistema político, una cámara ninguneada por los partidos (que, aún con todo lo que se ha de hacer en el Congreso, han constituido las comisiones hace más de una semana) y que vive ociosa en su plácida decadencia a la espera de lo que venga.

13 de mayo de 2008

A vueltas con la LOREG


A pesar de la inactividad habitual del blog, debido a la falta de tiempo que dedicarle, el que esto rubrica sigue todos los días la actualidad de parte de la blogosfera. Y hoy, nuestro querido Becario propone un tema de lo más interesante, uno de los clásicos de la política actual: La reforma de nuestra querida Ley 5/1985, de 19 de Junio, de Régimen Electoral General. Sin ánimo ni tiempo para entrar en detalles, se trata de, como ya he comentado en otras ocasiones, del sustento legal fundamental, regulado por ley orgánica y con buena parte del artículado de carácter básico, que nació con bastante acuerdo y ha sido reformada por otras normas legales de igual rango con unos más que aceptables niveles de consenso.

Eso en cuanto a la ley. Sobre la reforma, lo que siempre he dicho: Sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. O lo que es lo mismo, sólo buscan su reforma aquellos que más la necesitan para poder acceder a cuotas de poder a veces por encima de su real apoyo. Es el caso de IU, de algunos partidos nacionalistas e incluso de UPyD, que ya antes de su entrada (triunfal) al Congreso de los Diputados (y, por tanto, a la vida política española) la blandía como una de sus panaceas regeneradoras ante una democracia enferma y decadente. Tal razón puramente oportunista ya invalidaría, a mi juicio, toda posible intentona de reforma en los ámbitos solicitados, ya que el oportunismo no debería ser la base sobre la que cambiemos un elemento tan sustancial para la vida política y el funcionamiento democrático de un Estado como la Norma Electoral.

Por otro lado, cabe decir que esta ley ni es poco proporcional (de no serlo el constituyente o el legislador hubieran optado, como de hecho quería la AP del proceso constituyente, por un sistema electoral mayoritario), como dicen algunos, ni sobrerrepresenta a las minorías, como dicen otros: Es una ley que, a medio camino entre el principio de estabilidad gubernamental y representación de minorías, ha resultado, en la práctica, muy beneficiosa para el primer principio en todos los niveles territoriales: El Gobierno nunca ha vivido una situación de ingobernabilidad (al menos no por esta causa), no ha habido demasiados problemas en el escalafón autonómico y el ámbito municipal, en el que sí observamos más inestabilidad, es el resultado de la sobrerrepresentación de miembros de las corporaciones en circunscripciones más o menos pequeñas. Parece lógico que en distritos municipales donde existan diferentes opciones ideológicas y fuerte competeción entre ellas surja, a la postre, un sistema multipartidista tendente a la polarización (como diría Sartori).

Vista nuestra historia reciente, la LOREG cumple con unos objetivos fundamentales: Sabe castigar a los gobiernos que lo hacen mal, arrastrándolos a la oposición sin un gran número de votos perdidos (los casos de 1996 o 2004 pueden ser ilustrativos), hace muy difíciles las amplias mayorías absolutas (y normalmente por el desplome del partido opositor)que sí serían verdadero impedimento a la pluralidad y a la acción política de las minorías (1982 y 2000 son ejemplos muy de repetición compleja) y, lo que es importante, ha aportado el necesario equilibro al poder ejecutivo. Además, en el caso de la mayoría de las elecciones, ha elaborado un sistema de voto fácil e inteligible por la mayoría de la población que preste un mínimo de atención al sistema político, excepción hecha del voto al Senado, claro.

Pero de eso hablaremos otro día.

PD: Este bonito tema fue el propuesto para el 4º examen de la oposición al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado de 2007, especialidades Jurídica y Social. Tomo nota.

13 de abril de 2008

Si la República hubiese ganado la guerra...


La Sexta emite un documental de historia-ficción sobre la posible supervivencia de la República tras la Guerra Civil. Tenía ganas de verlo y, cuando menos, está resultando ser bastante curioso, si bien creo omite diversas cuestiones que podrían haber resultado muy interesantes.

Todo comienza con la dimisión de Negrín y la llegada al gobierno de Indalecio Prieto, en el lado republicano, y un fallo en la estrategia militar de Franco en el ámbito rebelde. A partir de ahí, España se desarrolla de una manera muy similar a las de las democracias consolidadas de Europa, pero con una característica peculiar: España se conforma como una República democrática mayoritariamente conservadora y de sistema electoral mayoritario. España funda, junto a los otros seis ya conocidos, la Comunidad Económica Europea y Serrat gana Eurovisión con el "la-la-la" cantado en catalán. La educación, además, es un pilar básico del Estado y Gibraltar pasa a dominio español en el año 2000, constituyéndose como Comunidad Autónoma.

Juan Carlos de Borbón es presidente del COI, Felipe y Aznar son presidentes de la República y el régimen de las comunidades autónomas se extiende a todo el territorio nacional durante los años setenta, y la CNT es uno de los dos sindicatos mayoritarios. Se llegan a producir periodos de cohabitación a la francesa. Sin embargo, no se ve la posición de España en plena Guerra Fría, ni se aborda la situación de la Corona en el exilio. Todo es igual, pero a la vez hay muchas cosas diferentes.

Esto podría haber ocurrido, pero todo es fruto de la historia-ficción. No obstante, parece complicado creer que ello pudiese haber ocurrido, tanto por el contexto internacional en que se encontraba España a finales de los años 30 y por las sucesivas crisis económicas, como por las propias contradicciones de la República, motivadas, en parte, por la fragmentación del arco parlamentario y la consiguiente polarización debilitadora.

Pero... está bien imaginar. Haciendo un diagnóstico de lo que podría haber ocurrido podríamos, quizá, entender las claves de lo que podemos hacer para remediarlo.

El Gobierno y las cuotas territoriales


El Presidente del Gobierno, en virtud de las atribuciones que le confiere el artículo 2.2, sección K de la Ley 50/1997, de 27 de Diciembre, y según el artículo 100 de nuestra Constitución,ya ha elegido el nuevo gabinete ministerial que conformará el Gobierno inicial de la IX Legislatura. Se trata de un gobierno novedoso, tanto por algunas de las personas que lo componen (con gestos de alta carga simbólica) como por la nueva restructuración de las áreas del mismo, como bien explica Geógrafo Subjetivo.

En los medios y en la blogosfera se puede leer de todo sobre la composición y estructura del mismo, desde las más diferentes visiones. Me quiero centrar en una de ellas, las que he leído en blogs que frecuento: Esa visión "localista" que ya se queja o se alboroza según haya ministros de su CA o no. Desde esa conciencia de la existencia de visiones localistas (especialmente en mi tierra, al no haber ningún ministro extremeño), cabe hacerse la siguiente pregunta para reformular el análisis: ¿Han pesado las cuotas territoriales a la hora de conformar este nuevo gobierno?

Zapatero ha sido más independiente que hace cuatro años al elegir el Gobierno de España para legislatura que se nos avecina. Consecuencia directa tras varios años de elecciones ganadas o muy bien rentabilizadas (las autonómicas y municipales de 2003 y 2007, dos generales en 2004 y 2008, las europeas de 2004 o las autonómicas de País Vasco, Galicia y Cataluña).

Podemos definir cuota territorial (en la órbita del PSOE) como la supuesta asignación a una determinada federación territorial de una serie de titulares de órganos superiores de la Administración del Estado,. del Gobierno en este caso, en virtud del peso específico de la federación territorial que impone la couta según unos criterios más o menos claros, como pueden ser el número de militantes, el respaldo electoral conseguido, la fuerza de sus dirigentes, etc. La fórmula, normalmente, es la de colocar en el Gobierno a dirigentes regionales o a personas apoyadas por los órganos partidarios máximos del nivel territorial correspondiente.La respuesta, a mi juicio, es tan rotunda como visible: Estamos ante un Gobierno bastante alejado de cuotas territoriales, cuestión excelente a mi juicio, ya que, siendo puristas, el localismo que imponen las cuotas es perjudicial para el desarrollo de la acción gubernamental.

Observemos el primer dato que me lleva a aseverar tal cuestión: De 17 ministros y ministras que componen el Gobierno, 9 no son afiliados al partido. Ello nos habla de la no adscripción de estos a ninguna federación en concreto, aunque estas quieran, a posteriori, hacerse representar por ellos: El caso de María Teresa Fernández de la Vega es el más claro, ya que si bien su vinculación política con Valencia es escasa, el intento de adscribirla allí fue uno de los indicadores de la pasada campaña electoral. Igual ocurrió con Bernat Soria, con César Antonio Molina, e incluso con Miguel Sebastián en su fallida aventura en Madrid, y ocurre ahora con la ministra Garmendia. Vemos que, en más de la mitad del ejecutivo, a priori, parece haber sido más relevante la independencia del Presidente que el peso mismo del PSOE, la búsqueda de personalidades en la "sociedad civil" antes que entre los cuadros del partido.

Analizando los 8 restantes, y sin dudar de la capacidad de ningún titular (ya que a varios de ellos los desconozco), se ve claramente que hay muy pocas cuotas. Carme Chacón, compañera de andanzas de Zapatero desde comienzos de Nueva Vía, aunque sea dirigente del PSC está donde está por su cercanía a Zapatero. Moratinos no tiene apenas relación orgánica con el PSOE-A ni ha tenido peso administrativo en la Junta de Andalucía. Rubalcaba tiene un peso específico en la historia reciente del PSOE que va más allá de cualquier adscripción territorial. La nueva ministra de Vivienda tampoco tiene peso específico ninguno en el PSM, y sin está ahí es tanto por consejo de Sebastián como por su más que envidiable currículo profesional. A mi juicio, Elena Espinosa comenzó por "envío" de Touriño y Pepe Blanco, y ahora permanece por su capacidad de gestión eficaz y discreta. Echando un rápido recuento, pocas cuotas.

Y a mí me parece estupendo, puesto que un Gobierno no es una ejecutiva del PSOE donde tengan que tener cabida diferentes sensibilidades territoriales e ideológicas. El Gobierno es algo mucho más trascendente y relevante, una institución que, desde su subjetividad política y programática, pero ateniéndonos al articulado de la LOFAGE, debe servir con objetividad a los interes generales. Tal debe ser, y no otra, la esencia del Gobierno, condicionada siempre por el color ideológico de los miembros del mismo y, especialmente, por la línea programática del Presidente, conocida en su programa electoral y en su investidura. Y los intereses generales no son la suma de los intereses territoriales, es algo mucho más intenso. A la hora de llevar a cabo los intereses generales, a veces hay que perjudicar a algunas de las partes momentáneamente, o hay que emprender acciones que pueden no ser entendidas fácilmente en algunas partes del territorio nacional. Y para que ello funcione, en el Consejo de Ministros no deben sentarse personas que dificulten la consecución de tales intereses porque sean unos enviados de sus respectivas federaciones territoriales, o porque pretendan mimar esos territorios en detrimento de otros para labrarse un futuro en los mismos.

Extremadura ha tenido tres ministros en nuestra historia democrática: Alberto Oliart, Enrique Sánchez de León y Maria Antonia Trujillo, lista a la que podemos añadir el nuevo ministro Celestino Corbacho, nacido en Valverde de Leganés pero emigrado a Cataluña. A mí, objetivamente, no me parece mal, puesto que, en el caso de Maria Antonia Trujillo (el que más conozco por razones obvias), no se puede decir que sólo haya mirado por su tierra, sino que ha procurado cumplir con sus objetivos competenciales en todo el territorio nacional. Y eso, que yo sepa, no es malo. Lo malo hubiese sido, en un afán localista y "cateto", exigirle lo contrario.

12 de abril de 2008

¿y Caldera?


Los diarios que mantienen línea directa con Moncloa o con Ferraz ya están desvelando partes de la lista que mañana el presidente del gobierno electo presentará al rey en la Zarzuela. De entre las muchas opciones que se dejan entrever (unas más afortunadas que otras)hay una que me llama poderosísimamente la atención: La ausencia de Jesús Caldera en todas las encuestas.

La figura de Caldera está indisolublemente unida a la de Zapatero en las historia reciente del PSOE. Fue él quien cristalizó buena parte de esa Nueva Vía que llevó a Zapatero a la Secretaría General,ha sido él quien ha compartido con él las labores en un grupo parlamentario de oposición, quien ha dirigido sus campañas electorales mano a mano con José Blanco y su ministro de Asuntos Sociales (parte clave del gobierno) durante los últimos cuatro años. Ha sido, además, uno de los miembros más "izquierdosos" de la ejecutiva del partido y del gobierno, siempre la voz social contra las necesarias medidas de ahorro y estabilidad presupuestaria de Solbes.

Es por ello por lo que no me gusta que no siga en el gobierno, puesto que él, junto a otros miembros del gabinete, era el ala socialdemócrata pura que más se asemeja a mis ideas sociales y políticas. La única opción que yo veo, hacia esa "nueva misión" que los periódicos dicen que le han encomendado es la Secretaría de Organización en el próximo XXXVII Congreso del PSOE, un área que, además de dirigir el partido, lleva aparejada la portavocía del mismo, como así ha sido durante estos últimos años con José Blanco. Una opción que me tranquiliza, ya que asegura el peso socialdemócrata ante una posible deriva social-liberal (aquello que acuñara Solchaga), y el partido quedaría en muy buenas manos, en las de una persona experimentada y triple licenciada. Blanco ha hecho un excelente trabajo al unir un partido que en 2000 estaba como estaba. Pero ahora, con un PSOE con 169 diputados en el Congreso, toca que el partido no se "hiperpresidencialice" y haga mucha política, que es lo que hace falta además de una buena gestión.

Puede ser que algunas cartas estén por desvelar. La más interesante, la de Juan Fernando López Aguilar. Me niego a creer que no será ministro, tanto por sus excelentes resultados en dos elecciones consecutivas en Canarias como por su bagaje intelectual, académico y su formidable talla política. Si no entra en el ejecutivo actual, será en 2010 cuando sustituya a Moratinos, craso error si el PSOE quiere recuperar, de una vez, las Islas Canarias. Y es una intuición, ojo.

Para mí, ambos son valores fundamentales del socialismo español. Y no deben perderse en la bancada.

11 de abril de 2008

El problema de IU no es la ley electoral

Se habla mucho de la Ley Electoral, que tanto daño causa y tantos debates ocasiona. Yo, al contrario de lo que opina IU, creo que la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de Junio de Régimen Electoral General(con todos los elementos que ella contiene), es una ley cuyo balance es más que positivo, y que ha permitido una buena gobernabilidad en todos los niveles territoriales a los que es aplicable, sin olvidar nunca los criterios de proporcionalidad y representación de minorías. Atrás quedaron, como tenían clarísimo tanto el constituyente como el legislativo del momento, los sistemas tendentes a la masiva polarización del voto y a la atomización del Parlamento (como ocurrió en nuestra II República u ocurre a día de hoy en Italia). El problema, por tanto, no es precisamente la falta de representatividad, sino todo lo contrario, puesto que ello hubiera sido fácil de resolver colocando en nuestro ordenamiento una ley cuya fórmula tuviera carácter mayoritario.

La Ley Electoral es, además, por su carácter orgánico, aplicable a las CCAA de nuestro país, que, no obstante, pueden incorporar peculiaridades a la hora de elegir a los miembros de sus asambleas legislativas, con respeto siempre a los principios constitucionales y a los de la misma ley 5/1985.

Sabiendo ambas cosas, y entendiendo que lo que IU esgrime es la dificultad de obtener representación por lo difuminado de su voto (entre todas las circunscripciones provinciales), me parece una falacia recurrir a la reforma de una norma legal tan relevante como la LOREG por mero capricho programático, falso en todo caso. Y es en el nivel territorial autonómico donde, podemos ver que la debilidad de IU no es sólo por la dispersión del voto que por ley se obtiene en las elecciones a Cortes Generales:

El poco peso institucional de IU en los Parlamentos Autonómicos es fácilmente constatable con revisar un poco el panorama nacional: Tras las elecciones autonómicas de los últimos años, no tiene representación en los órganos legislativos de Galicia, Cantabria, Castilla y León, La Rioja, Castilla la Mancha, Extremadura o Canarias, y muy poca representación en las de la Región de Murcia, País Vasco, Aragón o Navarra. Esto nos habla de una actividad institucional poco o nada relevante, aún sin hablar de una multiplicidad de circunscripciones o de tiranías bipartidistas. Ese bajo nivel de representación en CCAA nos indica que el problema es el apoyo o, mejor dicho, la falta del mismo. Que ocurra en CCAA de circunscripción única, donde no se da dispersión de voto,o en otras uniprovinciales o de pocas circunscripciones es algo más que reseñable que debe hacer pensar que quizá no es la dispersión el problema, sino el resultado de otros problemas mayores.

Por otro lado, y unido a esa ínfima respuesta de buena parte de las CCAA (que contrasta con el constante y más o menos amplio apoyo recibido en Madrid, Comunidad Valenciana, Cataluña o Andalucía, donde, en ningún caso, supera el 10% del total de votos válidos emitidos), hemos de considerar la historia de los procesos electorales postconstitucionales: Con esta misma ley electoral en vigor IU ha conseguido resultados de hasta 18 diputados en la V Legislagtura o 21 diputados en la VI, consiguiendo escaños en circunscripciones pequeñas o medias como Navarra, Granada, Cádiz, Málaga, Córdoba,Granada,Huelva o Asturias, lo que nos habla de la posibilidad teórica y real de obtener una más que generosa representación en el Congreso de los Diputados con la normativa vigente.

IU puede tener clara una cosa: Menos que dos diputados no puede sacar, ya que ambos han sido elegidos por las dos circunscripciones más grandes de nuestro país. Pero que haya perdido toda representación más allá de estas no es cuestión de Ley Electoral, como arrojan los datos, que pueden ser analizados con mayor profundidad, sin duda alguna. El problema no es el marco legal, sino haber perdido más de 1.200.000 votos en 12 años. Es un problema de mensaje, de programa, de aspecto. Y como eso está en su mano, más valdría ponerse manos a la obra que promover reformas electorales interesadas y cuando la conveniencia política lo requiere.

4 de abril de 2008

Confirmado: El PP nos hurta el senador.


Ya lo decía yo anteriormente: Son los problemas internos del PP los que dejan a nuestra Comunidad Autónoma infrarrepresentada en la Cámara Alta. Hoy ha renunciado a tomar posesión como senador designado por la Asamblea de Extremadura el candidato que ayer se aprobó por unanimidad en sesión plenaria de la cámara. Lo sucedido hoy refuerza lo dicho.

Monago renuncia por motivos estrictamente personales
, al no ser capaz de simultanear los cargos que ostenta con tal responsabilidad. Él, tras la salida de la lista del PP al Ayuntamiento de Badajoz de los todopoderosos Ramírez del Molino (ahora diputado en el Congreso) y Cristina Herrera (diputada ahora en la Asamblea de Extremadura), se convirtió en el primer teniente de alcalde de Badajoz, una ciudad que, recordemos, tiene aproximadamente 150.000 habitantes y que tiene, por si fuera poco, también a su alcalde ocupado en otros menesteres (ha sido senador largo tiempo y ahora es diputado en la Asamblea de Extremadura también). Además de tal responsabilidad, es presidente provincial del PP en Badajoz, miembro de una dirección regional huérfana ante la marcha de Carlos Floriano a Madrid y, por si fuese poco, diputado en la Asamblea de Extremadura. Hagamos recuento: Dos cargos institucionales y uno interno. Casi ná.

Otros han actuado de dieferente manera en sus ámbitos: Ascensión Murillo, primera teniente de alcalde de Mérida, dejo el cargo al considerar que era incompatible con el Senado. Carmela Silva, la portavoz socialista en la Cámara Alta, hizo lo mismo en Vigo. Sin necesidad de involucrar a terceros, tomando decisiones meditadas, sin tener que arrepentirse.

Yo me pregunto lo siguiente: ¿Es que ni él ni sus compañeros de dirección del partido sabían ya de antemano su multiplicidad de cargos y el esfuerzo que ello conlleva? ¿Es que no era consciente que ser 1er teniente de alcalde de Badajoz, superconcejal y portavoz del equipo de gobierno no es tarea suficientemente importante? La respuesta está clara: Sí lo sabían. Lo que no sabían era las reacciones que ello iba a provocar.

Lo que está claro es que en un PP descabezado, Monago es sucesor natural de muchas personas, desde el alcalde de Badajoz hasta candidato a presidir la Junta. Y con un PP revuelto, con candidaturas paralelas al acecho y con voces críticas por doquier, irse a Madrid no conviene. Pero lo que menos conviene es jugarse el futuro porque el fortín seguro es Badajoz, y ahí comienza su carrera de fondo. Con los votos de Badajoz, señores Celdrán y Monago, uno está más tranquilo.

Monago no se va porque sea mucho trabajo, ya midió él la capacidad de trabajo del Senado. Y mientras, lo que debía ser un problema estrictamente interno y privado, salpica a la institución que nos representa a todos los extremeños, que eligió senador ayer mismo en balde. Y vuelta a empezar: Hurto consumado y lo interno antes que lo público.

PD: Esperamos ansiosos lo que pueda decir en su blog.

2 de abril de 2008

El efecto Pizarro

Manuel Pizarro fue el "fichaje" estrella (entrecomillo fichaje porque siempre estuvo muy cerca del PP, por tanto, no es una novedad) de Mariano Rajoy para esta IX legislatura que ya ha comenzado. Ante el panorama de crisis económica generalizada, qué mejor que traer a un gran empresario, a un hombre de éxito en el campo financiero, y colocarlo de futuro Ministro de Economía. Nada más y nada menos.

La prensa afín al PP se excitaba con la idea, y la prensa afín a la izquierda lo criticaba por diversas razones. Nos lo presentaban como el colmo del neoliberalismo, el que admiraba el sistema de pensaiones de Pinochet, el gran tiburón de la macroeconomía española, el aire fresco que necesita el gobierno en materia económica, un Abogado del Estado que emprendió carrera en el sector privado, el que decía que el dinero estaba mejor en el bolsillo del contribuyente, etc... Hicieron en torno a él un mito, un producto que, lamentablemente (para el PP, claro), no se correspondía con la realidad. Un objetivo a abatir desde medios progresistas y la salvación del PP para los conservadores.

Llegó el debate sobre economía, previo a las dos contiendas entre los candidatos a la presidencia. Un Solbes vs. Pizarro que prometía mucho, porque enfrentaba al ministro aburrido que no entendía casi nadie al tiburón de las finanzas. Recuerdo que, en la comida de ese día, comenté con más de uno que esperaba un debate brillante por su parte, y que Solbes, a pesar de controlar mucho estos temas, podría perder ante el impulso y la capacidad del turolense, aquella que los medios nos habían inducido a creer.

Y no fue así. Solbes, desde la tranquilidad, derrotó a un Pizarro que le llegó a dar la razón en algunos temas. Y es que el discurso ante el Consejo de Administración no es una lucha política como fue aquella. Solbes, curtido en mil y una sesiones de control al Gobierno (recordemos que fue ministro ya con González), mil y una ruedas de prensa y mil y una negociaciones sectoriales, supo hablar para todos los públicos, explicar coherentemente sus ideas y datos y, además, frenar al "tiburón".Era el pistoletazo de salida a una campaña muy reñida. Yo mismo me sorprendí durante el transcurso del debate.

Durante la campaña apenas se le vio. Y ahora, ni tan siquiera forma parte de la dirección del Grupo Parlamentario, a pesar de la total apuesta por él que se ha hecho desde medios conservadores. El efecto Pizarro fue desinflado por el "cansado" Solbes, y hasta Mariano se ha dado cuenta.

El PSOE, que no ha tenido ningún fichaje en sus listas, debe sacar una conclusión de esto: Cuando se quieran presentar fichajes estrella, por favor, que lo sean de verdad, porque, de lo contrario, el producto vendido se nos puede volver en contra. Es uno de los mejores ejemplos de que NO se debe hacer de nuestra cultura política reciente.

PD: El PP no ganó en la provincia de Teruel, donde era posible que sucediese.

EDICIÓN 4/4: He visto comentarios similares aquí y aquí.

31 de marzo de 2008

La nitidez del Voto Exterior

Otro hecho muy relevante que merece la pena analizar con lupa es el voto CERA, es decir, el voto de aquellos españoles que no viven habitualmente dentro del ámbito geográfico que marcan nuestras propias fronteras.

Tras haber sido escrutados todos los votos provenientes del exterior, hemos podido constatar el rotundo triunfo del PSOE, ganador en 51 de las 52 provincias (no ganó en Tenerife, donde lo hizo Coalición Canaria), que ha hecho que la distancia definitiva entre PSOE y PP se asiente en un millón de votos. Tal y como se puede observar en el registro de comicios electorales del Ministerio del Interior, este voto exterior ha sido mayoritariamente socialista (análisis que postergo para otro momento, pero interesante a todas luces) en casi todos los procesos electorales a Cortes, salvando los del año 2000. No entraré a valorar el voto por circunscripciones, análisis arduo y complejo, con una salvedad: Muy relevante la aplastante victoria del PSOE en Galicia, a relativamente poco tiempo de unas elecciones autonómicas en las que los españoles de la emigración, para bien o para mal, dicen mucho. A mi juicio, además del dato puramente cuantitativo que el recuento nos aporta, hay un elemento que refulge con toda claridad sin apelar a los números: La imagen de Zapatero en el exterior es diferente a la del interior.

En este mundo globalizado en que vivimos, las noticias entre unos países llegan muy difuminadas, porque lo que, en realidad, desconocemos, por regla general, el verdadero clima político del país en cuestión. Ni mucho menos su cultura política. Por decirlo gráficamente, no nos suele llegar nada más que la anécdota.

Quizá por ello el PSOE gana tan ampliamente en el exterior. El proyecto llega difuminado, pero como es, sin añadidos poco saludables. Allí, a esos países que tienen su propia problemática diraria no llegan la crispación, ni la manipulación, ni la demagogia, ni el intenso ruido que busca opacar toda política pública. Parece sensato creer que, ante unas noticias positivas allende los mares (o no), el votante socialista se crece y el votante de derechas permanece apaciguado, al contrario de lo que ha ocurrido en nuestra España. Y es que la falta de manipulación influye.

O eso, o nuestra política y proyección exterior es brillantísima.

30 de marzo de 2008

El PSOE no ganó gracias a Cataluña y a Andalucía.


Puede que el título de este post le "rechine" a más de uno, puesto que es una de las afirmaciones más rotundamente repetidas en nuestra cultura política. Y el análisis que de ello se genera es, a mi juicio, erróneo, ya que la frase verdadera sería, a mi juicio "El PP no puede ganar por culpa de Cataluña y Andalucía".

Y es que el PSOE tiene, en términos generales, un suelo electoral muy sólido en todas las comunidades autónomas españolas (sé perfectamente que la circunscripción es la provincia, pero vamos a basarnos en los parámetros utilizados en la prensa de todos los días):

Hasta en lugares donde el propio partido asume que ha sufrido una derrota sin paliativos, como puede ser la Región de Murcia, el PSOE ha obtenido algo más del 32% de los sufragios, sin sumar a tal dato el voto CERA. Ese provisional 32'57% de los votos del PSOE es un resultado, a mi juicio, que más que una debilidad coyuntural expresa una verdadera fortaleza electoral: El PSOE tiene un suelo muy sólido, que rebasa, a día de hoy (y podríamos decir que de similar manera en los comicios de 2004) ese mínimo murciano en todas las CCAA (a nivel general, lo rebasó incluso en las fatídicas elecciones del año 2000), e incluso se instala en un más que razonable 39%-43% en CCAA donde es "débil" y no hay un tercer partido fuerte (véase la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana, Castilla y León o Castilla La Mancha) y en torno a un 35%-40% en CCAA donde, ganando o no, hay un tercer partido fuerte (véase Comunidad Foral de Navarra, País Vasco, Canarias o Galicia) con el que compite junto al PP. A eso, añadámosle el techo electoral que suelen marcar aquellas CCAA donde gana con más del de los sufragios, como son Cataluña, Aragón, Andalucía y Extremadura, y por supuesto, los resultados en circunscripciones de resultados positivos pero más discretos: Asturias, I. Baleares (dos éxitos, no obstante) la Rioja o Cantabria. En resumen, se trata de un reparto del voto más o menos homogéneo, habida cuenta de los problemas de mensaje en ciertos territorios y del rotundo éxito en País Vasco y Cataluña.

En cambio, el PP presenta dos (e incluso podríamos decir tres) desviaciones de la media que, a día de hoy, les impiden tener un reparto de graneros de votos más o menos homogéneo, y ello se debe, en primera instancia, a Cataluña y al País Vasco, donde ha obtenido provisionalmente en torno a un 16'6% y 18'5 % del voto, respectivamente y, en segunda, a Andalucía. Esos datos, en dos CCAA cuyo peso poblacional (y, por tanto, electoral) no es nada desdeñable, proclama un poco halagüeño panorama de inestabilidad territorial, que contrasta con los excelentes resultados en Madrid, Comunidad Valenciana, Murcia o Castilla y León, donde se aproxima o rebasa el 50% de los votos válidos emitidos. A ello debemos añadir el problema andaluz: Ni en el mejor momento del PP a nivel nacional (el ya mencionado año 2000) consiguió sobrepasar el 41%, con una IU fuerte y un andalucismo vivo. Hoy, con un 38% del voto en "sus sacas", con un PSOE hegemónico al 51%, y sin IU ni andalucismo político que se mueva más allá de sus fronteras partidarias, el PP va camino de un estancamiento del voto, como le ha ocurrido al PP extremeño en las autonómicas. Me inclino a pensar que, previa renovación del PSOE andaluz, el PP hallará un cómodo pero insuficiente nivel de voto en torno a la media de sus resultados de 2004 y 2008: un 35% ó 36% del total de válidos emitidos.

Por ello, el PSOE no ganó gracias a Andalucía y a Cataluña: Ganó porque es apoyado fuertemente en casi todos los rincones de España. Es el PP el que no gana porque tiene "socavones" en CCAA muy fuertemente pobladas, y no tiene visos de recuperación (considerando irrelevante que ganase en Almería, la 7ª circunscripción en población de Andalucía).

Datos: Ministerio del Interior.

29 de marzo de 2008

El hurto del Senador.

El próximo día 1 de Abril, a las 10 horas (tal y como lo marca el Real Decreto 33/2008, de 14 de enero, que disolvió las Cortes Generales) se constituirán las nuevas cámaras, que "ordenarán" la vida política e institucional de nuestro Estado durante esta IX legislatura que se nos avecina. A pesar de que los medios están pendientes de lo que ocurre en nuestra Cámara Baja (debido a la importancia que tiene el Congreso en nuestro bicameralismo imperfecto), creo que para los extremeños es muy interesante también observar lo que ocurre en la Cámara Alta, en el Senado.

Ateniéndonos a la preceptuado en el título III de la Constitución, en su 69.5 y en nuestro Estatuto de Autonomía (concretamente en el artículo 19.2.e), a Extremadura le corresponden 10 senadores: ocho elegidos directamente (el pasado día 9), cuatro por provincia, y dos más desginados por la Asamblea autonómica. Hasta aquí, sin ningún problema.

Pero la situación se ha tornado de tal manera que uno de los senadores designados, Carlos Floriano, ha sido elegido como diputado por la circunscripción de Cáceres, por lo que ha de abandonar su responsabilidad como miembro de la Cámara Alta, en cumplimiento del precepto constitucional correspondiente que impide simultanear cargos. Al no iniciar este señor, a la sazón lider del PP extremeño, el trámite correspondiente en la Asamblea de Extremadura, a los extremeños se nos ha hurtado un senador para la próxima sesión de investidura. Él, para variar, comenta en prensa que es culpa del PSOE, que se ha negado, en su rodillo mayoritario, a celebrar un pleno, insinuando que hay gente con el rostro muy duro.

Y yo creo que el rostro duro es de su grupo parlamentario, en general, y de él, como presidente del mismo, en particular. Porque mienten a sabiendas de lo preceptuado en el Reglamento de la Asamblea de Extremadura. Atiéndonos al art. 174.4 de tal norma, corresponde al Grupo Parlamentario del senador a sustituir proponer su sucesor, que deberá ser ratificado en pleno convocado a tal efecto. El PP designará el sucesor de Floriano el martes, mismo día de la constitución del Senado. Si de verdad les interesase algo más que sus líos internos, habrían hecho como el PP valenciano, que presto definió a sus candidatos, o el andaluz, que hizo exactamente lo mismo. O, ya que estamos, como el PSOE gallego o madrileño.

¿Quién hurta el senador a la ciudadanía?

28 de marzo de 2008

Los derechos estatutarios

La nueva generación de Estatutos de Autonomía que se viene gestando desde hará un par de años tiene una serie de características que doctrinalmente los unifican, algunas de ellas especialmente sensibles a nuestros medios de comunicación y, por tanto, a la opinión pública de nuestro país. La financiación o la manera de relacionarle con las instituciones centrales del Estado son un ejemplo.

Pero, a mi juicio, hay algo muy interesante que la mayoría de las personas desconocen sobre esta nueva batería que se nos acerca: Los derechos de la persona que aparecen en su articulado. Un compendio de derechos de nueva generación que, por primera vez, aparecen recogidos en nuestro ordinamiento en tal alto nivel. Capítulos sociales como la vivienda, el derecho a un medio ambiente saludable, el derecho a la dignidad en el proceso de muerte, e incluso al respeto de la orientación sexual y a una buena administración.

Muchos de estos ya aparecen recogidos en normas muy relevantes para la fundamentación y protección de los Derechos Humanos, tanto en Convenios Internacionales como en el ordenamiento comunitario. Algunos, incluso, aparecen sucintamente recogidos en nuestra Constitución vigente. Sin embargo, hay otros novedosos, reflejo de una sociedad cambiante que avanza y necesita de nuevas protecciones.

A mí, habida cuenta de lo positivo que resulta reconocer más los derechos personales y protegerlos en normas jurídicas de tal calibre, no me disgusta en absoluto tal hecho. Menos aun habida cuenta de que el operador jurídico que haya de resolver controversias de conculcaciones de estos derechos, tendrá "material" de donde tirar para fundamentarlo.

Sin embargo, son reflejo de una necesidad acuciante: La necesidad de actualizar la Constitución, para acabar con la petrificación de la misma en diferentes aspectos y hacer que esa base mínima exigible en el 149.1.1 sea ampliada de igual forma a todas las Comunidades Autónomas. Quizá tales avances deberían operarse constitucionalmente y no estutariamente. Una vez más, los avances en nuestro Estado Compuesto se producen en un nivel territorial sin que otro se mueva.

26 de marzo de 2008

El TC y las propuestas autonómicas

Hoy se reúne un diezmado pleno del Tribunal Constitucional para decidir acerca del recurso interpuesto contra la reforma de su propia LO, aprobada por nuestras Cortes Generales el pasado 24 de Mayo del pasado año. El ponente será Pablo Pérez Tremps, ex-decano de mi facultad. Es ciertamente una cuestión pasajera para la mayoría de la ciudadanía, pero no obstante oigo a personas que se presumen formadas hablar de forma realmente inefable de todo el asunto. El que menos (o la que menos) habla de compraventa del TC desde manos socialistas.

No entraré a analizar el precepto que ha abordado la continuidad de los magistrados que ostentan la presidencia y la vicepresidencia del órgano constitucional, puesto que no la he abordado en profundidad. Sólo le interpreto en clave política: Ante una situación de bloqueo institucional por falta de mayoría parlamentaria suficiente, la situación se tornaba oscura y mejor continuar transitoriamente como estamos a liar la madeja aún más.

Si me parece peliaguda y peligrosa tal actitud deslegitimadora, más me preocupa aquella imagen que se nos pretende vender sobre la nueva idea de que las CCAA, a partir de nuestra supuesta Cámara de representanción territorial, puedan proponer candidatos a magistrados del TC.

El PP olvida que estamos en un estado compuesto, suma de los poderes centrales, que nos aúnan y dirigen en ciertas materias, y los territorios autónomos, con capacidad político- administrativa según un orden competencial abierto establecido constitucionalmente. Ambas realidades conforman nuestro Estado, y, por lógica, ambos niveles, al hallarse afectados de igual manera por la jurisprudencia del TC, según el principio de competencia, deben tener cierta capacidad para participar en la formación de dicho órgano. Se ha elegido la vía de la Cámara Alta, opción tan buena (o mala) como cualquier otra que se hubiese habilitado, con 4 magistrados (de 12 que conforman el pleno)a nombrar desde tal instancia. Analizando la realidad de España, es loable este intento de tratar a las CCAA como adultos, como entes maduros que participan de la vida y el desorden del Estado.

El TC ha sido muy eficaz en nuestra historia constitucional reciente. Parece tener sentido que, a 25 años del cierre del último Estatuto de Autonomía completo, la visión autonomista contribuya a enriquecer la jurisprudencia que, recordemos, es tanto en Política Exterior (típica competencia exclusiva del Estado), como en Agricultura (típica competencia de las CCAA, con intromisión de la UE) como en Cultura (competencia típicamente concurrente), materias situadas en diferentes lugares del orden competencial.

4 de febrero de 2008

Hillary for president

Mañana es Martes. O mejor dicho, el Supermartes, el día más relevante en lo que a la nominación, de facto, de candidatos en los dos grandes partidos de EEUU. El sistema de elección de caucus es bastante interesante y democrático, ya que "destapa" esa oscura relación entre candidato y electores, ya que sale elegido el candidato que más conecta o que más convence, haciendo público el plebiscito, al contrario que en los partidos europeos. En estos la designación de candidatos se realiza según otro tipo de mecanismos internos, y las preferencias de los posibles votantes sobre los mejores candidatos se ven reflejadas en custodiadísimas encuestas. En cuestiones de democracia interna, siempre he considerado que la eliminación sistemática de los procesos de primarias (ahora resucitados en cierto modo gracias a IU) ha sido un fulminante retroceso, al privar a la militancia de base de una opinión en condición de igualdad.

En general, la democracia estadounidense siempre me ha fascinado. Fueron ellos los que crearon el modelo federal, los que materializaron aquello de la división de poderes... Y los que han elegido a Bush como presidente de la Federación. Desde luego, es fascinante. Pero si algo me fascina es el régimen y el sistema específico de sus partidos (que no el sistema de partidos, que Sartori calificaría como bipartidista), ya que estamos viendo en estos días la fuerte democratización que en ellos se da. El hecho de ver a los candidatos a la nominación presidencial por los partidos democráta o republicanos es algo absolutamente alejado de nuestra tradición partidaria europea, más tendente a partidos organizados, estratificados y más basados en un sistema democrático de carácter representativo.

Mañana, por tanto, los demócratas deben elegir entre Obama o Clinton, algo revolucionario en todo caso. Un sistema proporcional dividirá los delegados de cada Estado entre los candidatos según los votos obtenidos de cara a la convención demócrata del próximo verano, que proclamará al candidato. Lo ajustado del resultado previsto vaticina que ninguno de los dos obtendrá el número de delegados necesario como para asegurarse la victoria, por lo que la diatriba ideológica continuará. Además, la incógnita de los apoyos de Edwards está presente, ya que si bien apoya a Barack Obama, es posible que sus electores ahora se hallen divididos.

En el lado republicano todo parece más simple, a pesar de ser 3 los candidatos, ya que el sistema de reparto de delegados es mayoritario. La retirada de Giuliani deja alas a McCain y a Huckabee, los dos candidatos más potentes en el bando republicano, que se enfrenta a los graves problemas de la administración Bush.

Personalmente, y desde el desconocimiento de la distancia, me quedo con Hillary, por una razón muy sencilla: Creo que está más capacitada para ganar que Obama en un país en que la mitad de la población sigue teniendo prejuicios de carácter racista y xenófobo. Porque la verdad es que EEUU necesita un cambio.

30 de enero de 2008

Holguineando

La verdad es que todo pasa rápido. Recuerdo muy vívidamente la época de bachillerato, las risas en clase, las magistrales enseñanzas de Manolo Sánchez, María Moriano, María José de Vega y otros tantos... La selectividad, los veranos... Pero ahora me encuentro en el ecuador de mis dos carreras universitarias, y el balance es bastante positivo. Además es muy enriquecedor. Considero que ambas disciplinas me aportan mucho de cara al futuro. ¿Haré Ciencias Políticas después? Es una buena pregunta a contestar, pero cada día me doy más cuenta de lo bien que viene para esta disciplina tener una base histórica considerable.

Pero ahora no es tiempo para hacer conjeturas, porque toca estudiar y sacar el máximo rendimiento a lo aprendido/estudiado. Y, la verdad, se agradece haber terminado exámenes sobre útiles de piedra o cerámica, cráneos, estructuras económicas medievales y jerarcas germánicos. Me siento más agusto en los terrenos de la politología, el derecho administrativo y el derecho autonómico, y a rondarlos voy.

Al final, va a tener sentido medievalear.

29 de enero de 2008

6º escaño de Badajoz, 4º para el PSOE

Se habla mucho del cuarto escaño que podría conseguir el PSOE en la circunscripción de Badajoz. ¿Es realmente posible que ello suceda? El candidato socialista y amigo Cabañes así se lo ha propuesto. Yo he escrito lo siguiente al respecto a cierto "inveterado votante de IU, censado en Badajoz", al que quiero convencer de ello (como a muchos otros que me lean).

Hemos de tener en cuenta, antes de fundamentar cualquier tipo de análisis matemático sobre la cuestión pertinente, que nuestro sistema electoral no es neutro, ni mucho menos, y nuestra "madurez" democrática debería llevarnos a ser conscientes de ello para así rentabilizar al máximo nuestra preferencia electoral en forma de voto. Deduzco que en el caso práctico planteado, lo que le ocurre al inveterado votante de IU de la circunscripción en Badajoz, y habida cuenta de la militancia directa y explícita en la organización izquierdista y de los amplios conocimientos jurídicos del mismo, es que desea rentabilizar su voto de modo tal que sea un partido lo más a la izquierda posible del espectro político gobierne. En otras palabras: Que el PSOE pueda gobernar para que así ciertas parcelas del programa de IU puedan ser llevadas a cabo por su influencia en la mayoría parlamentaria que ha de sustentar al futuro gobierno resultante de las elecciones del 9-M. Y es que esta es la mejor forma de que IU, a día de hoy, sea decisiva en política nacional: Concentrando su voto en circunscripciones electorales donde tenga posibilidad de ganar diputados y “apoyar” al PSOE para que gobierne en Madrid SIN mayoría absoluta en las que no tiene oportunidad. En el primer caso, Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga y quizá Alicante y Asturias. En el segundo, casi todas las demás.

De las muchas provincias (que hemos de tener en cuenta que son circunscripción en las elecciones generales) en las que hay escaños bailando entre diversas fuerzas políticas (especialmente entre PP y PSOE), la mía, Badajoz es una de ellas. Es una circunscripción más o menos pequeña, con 6 diputados a elegir y con un incremento poblacional de apenas 12.000 habitantes entre 2004 y 2008 (si bien esto no es un dato fiable, ya que sólo dispongo de censos poblacionales hasta 2006).

Volviendo al tema matemático, y una vez conocida la fórmula a través de la cual se convierte el número de votos X en representantes, analicemos cómo fue el reparto de escaños en 2004, y observemos el número de votos más que necesitaría el PSOE para arrebatar el escaño nº6 de la circunscripción al PP.


En este panorama, los escaños se repartieron a partes iguales entre ambos partidos, siendo los escaños impares para el PSOE y los pares para el PP. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que el cuarto cociente del PSOE está a sólo 4.096 del 3º del PP, lo que nos indica que, multiplicando la diferencia entre cocientes por el número de cociente (es decir, 4.096x4), nos sale la cifra de 16.384(curiosamente muy cercana a la de los votos de IU en la circunscripción). ¿Qué es esa cifra? El número más de votos que hubiese tenido que obtener el PSOE para que su cuarto cociente hubiese sido mayor que el tercero del PP, con lo que los escaños 1, 3, 5 y 6 de la circunscripción hubiesen sido para el PSOE, y el 2 y 4 para el PP, rompiendo el empate a escaños. O lo que es lo mismo, el PSOE tendría que obtener, con esa participación, una diferencia porcentual de, aproximadamente, un 13`5% de los votos más que el PP, frente a la del 10% conseguida en los comicios de 2004.

¿Es eso posible? Parece que sí, tomando como referencia las últimas elecciones municipales y autonómicas de 2007. En ellas, la distancia entre PSOE y PP aumentó de forma considerable en la circunscripción de Badajoz, llegando a modificar la propia estructura de la Diputación Provincial (entidad local de carácter provincial que refleja bastante bien el clima político de la circunscripción), en la que el PSOE ganó un diputado. Si tomásemos esas elecciones como referente, nos aparece lo siguiente:


El cuarto cociente del PSOE es mayor que el tercero del PP, lo que otorgaría el sexto diputado al PSOE. Los resultados son más de 12.500 votos a favor del 4ª diputado del PSOE por la circunscripción, lo que significa que no sólo lo consigue, sino que lo supera ampliamente. Este resultado es muy difícil, si bien un resultado similar, con un PSOE a la baja (desde esos datos, claro), no es muy difícil.

Es cierto que las elecciones municipales y autonómicas no son extrapolables a las generales. Pero yo creo que en el caso de la circunscripción de Badajoz lo son, en parte, por varios motivos:

-En primer lugar, el PSOE extremeño es bastante independiente del nacional por sus líderes carismáticos, lo que les permite hacer una campaña fuerte sin dejarse llevar demasiado por lo nacional. Si Ibarra y Vara se emplean a fondo, se puede conseguir.

-En segundo lugar, la circunscripción suele tener una alta participación, lo que beneficia, normalmente, al PSOE, y así se ve en los diferentes procesos electorales de nuestra comunidad autónoma.

-En tercer lugar, Extremadura es una de las comunidades que, según multitud de encuestas, más conforme están con las políticas de los gobiernos socialistas nacional y autonómico.

-En cuarto lugar, El PP extremeño no atraviesa en buen momento, y no ha reeditado su coalición con EU de cara a estas elecciones, lo que le resta votos, pocos (quizá unos 1000 ó 2000) pero que pueden hacer daño.

-En quinto lugar, la aparición de UPD, en nuestra comunidad, donde el PSOE es poco radical y tiene unos votantes muy fidelizados, le restará muchos más votos al PP que al PSOE. A ello contribuye en mucho el antisocialismo de su candidata, como algunos pudimos ver en la facultad el día que Rosa Díez vino a visitarnos a la Facultad de Derecho de la UEx.

Como vemos, el cuarto escaño es posible con el voto útil de los votantes de IU que creen mejor condicionar al futuro gobierno socialista que permitir, por no saber rentabilizar su voto y hacerlo acorde el sistema electoral (más fácil de cambiar influyendo sobre el gobierno que estando en la oposición al PP, ojo), un gobierno de Rajoy. El voto útil y la movilización en los municipios grandes gobernados por socialistas (véase Mérida, Almendralejo, Villanueva de la Serena, Olivenza, Zafra, Los Santos de Maimona) pueden dar el sexto escaño de la circunscripción al PSOE y, con ello, promover un futuro gobierno socialista. La diferencia porcentual en votos es posible, y, saliendo de lo puramente científico, NECESARIA.

20 de enero de 2008

Sobre el aborto.

Siempre he considero que el aborto es un tema bastante delicado, bien definido jurídicamente y sujeto a una fuerte presión política e ideológica. Es delicado porque implica el nacimiento o no de una futura persona y un severo desajuste somático y anímico de la mujer abortante y aparece bien ubicado jurídicamente porque, según el Código Civil, sólo el nasciturus es persona si ha sobrevivido 24 horas fuera del vientre materno y tiene forma humana y los casos para abortar aparecen bien definidos en la ley correspondiente. Hasta ahí todo bien. Evidentemente, es discutible que los tres supuestos sean completos para abortar tal situación, que el Código Civil restrinja, en su capítulo 30, la personalidad a los supuestos establecidos, y otras consideraciones morales de diferente índole.

La última característica apuntada es bien visible hoy en día. Parafraseando uno de los últimos artículos de Luís Solana, la vida política de hoy en día se haya tan ideologizada que temas que parecían superados, al menos para el conjunto de la "opinión pública", han vuelto al debate político, mostrando tanto el conservadurismo católico del PP como el acomplejamiento (por no decir una palabra más gruesa) oficialista del PSOE, y la siempre progresista propuesta de IU, que, no en vano, ha incluído a la directora de la Clínica Isadora (que ya fuen diputada hace tiempo) en un puesto bastante elevado y relavante de la lista de Madrid, y se ha autoinculpado en pleno.

Al margen de esta dinámica de los partidos más representativos del espectro político español, hay algo que me sorprende: El derecho a la intimidad (que vemos imbricado entre los Derechos Fundamentales de los españoles, en el 18 de la Constitución) de muchas mujeres se ha visto violado por actuaciones judiciales inauditas, al implicar a mújeres que han abortado legalmente en causas abiertas contra clínicas abortivas privadas, que han de "aguantar" y realizar un servicio que muchas autonomías (entre ellas la mía) se niegan a prácticas en sus servicios sanitarios públicos. ¿Acaso no se ha dilapidado del derecho de intimidad de las mújeres que, habiendo abortado legalmente, han recibido la visita de Guardia Civil en su casa, para ser llevadas a las dependencias de las Fuerzas de Seguridad para interrogatorios?

No sé demasiado de protección de derechos fundamentales, pero parece que algo falla.